Los trabajadores acusan a la policía de haberlo asesinado durante la represión

 JOHANNESBURGO.- La policía de Sudáfrica confirmó el hallazgo de un cadáver tras una violenta protesta de mineros de la explotación de platino de la empresa Amplats en Rustenburg, comarca minera sacudida en los últimos meses por una serie de huelgas que dejaron un saldo de 47 muertos.

«Esta mañana hemos recuperado el cuerpo de un hombre en el lugar donde unos 150 trabajadores se concentraron anoche», confirmó Thulani Ngubane, portavoz de la policía de la provincia donde se encuentra la mina de Amplats. «El equipo forense está en estos momentos investigando el lugar y las causas de la muerte», añadió Ngubane.

Más de un centenar de mineros reclamaron ayer en una colina tras crear barricadas y quemar neumáticos en la carretera que une Rustenburg y Marikana, a un centenar de kilómetros al noroeste de Johannesburgo.

La policía utilizó gases lacrimógenos y cañones de agua para dispersar a la multitud, y tuvo que pedir refuerzos en respuesta al lanzamiento de piedras desde el cercano poblado minero de Inkaneng.

Los líderes de la protesta minera responsabilizaron hoy a los agentes de la muerte de su compañero, según informó la emisora sudafricana Talk Radio. La policía sudafricana, sin embargo, negó rotundamente que el suceso esté relacionado con sus acciones para dispersar a unos 150 manifestantes de la colina cercana al citado poblado minero.

«Esta muerte no ha sido causada por la policía. Los agentes sólo usaron cañones de agua y gases lacrimógenos, ni siquiera balas de goma», aseguró Ngubane. «Es una pena -agregó el portavoz policial- que los manifestantes exhiban cadáveres para culpar a la policía».

La huelga iniciada el pasado agosto en la mina de platino de Lonmin en Marikana, en la que murieron 46 personas, 34 de ellas por disparos de la policía, desató una ola de acciones sindicales ilegales en explotaciones mineras de Sudáfrica, que se ha extendido al sector de transportes y a una fábrica de montaje de automóviles.

Los disturbios de ayer fueron protagonizados por trabajadores de la mina de platino de Amplats, a escasos kilómetros de Rustenburg, que se han embarcado en una protesta similar a la que sus compañeros de Lonmin emprendieron el pasado 10 de agosto en Marikana, y que se saldó en septiembre con un aumento salarial del 22 por ciento.

La masacre policial de 34 mineros en Marikana hizo revivir a Sudáfrica los episodios más violentos del apartheid, el régimen de segregación racial impuesto por la minoría blanca sudafricana hasta 1994.

Agencias AFP y EFE

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