Henrique Capriles obtuvo el 44.9%. El presidente venezolano renovó su mandato por seis años más. La participación fue del 80%. 

foto perfil.comEl presidente venezolano Hugo Chávez aseguró que admitirá su derrota si Henrique Capriles, su más duro contrincante que ha enfrentado en los 14 años que lleva en el gobierno, resulta vencedor en las elecciones generales del domingo; mientras el aspirante opositor afirmó que acatará la decisión de los votantes.

«Nosotros reconoceremos los resultados sean cual fueren«, dijo Chávez a reporteros tras emitir su voto. Capriles, por su lado, dijo en conferencia de prensa que «lo que el pueblo diga hoy, eso para mí es una palabra sagrada».

Unos 18,8 millones de venezolanos mayores de 18 años estaban inscritos para votar, incluidos 100.495 venezolanos residentes en el exterior, informó la agencian Associated Press (AP).

«Lo que el pueblo diga va a ser acatado por nosotros», resaltó Capriles al votar en un centro del este capitalino y agregó que la elección «es muy divertida porque es entre invictos». Ni Chávez ni Capriles, quien ha sido alcalde y gobernador, han perdido comicios en el pasado cuando se trata de su elección directa.

Los centros de votación permanecían abiertos pasadas las 6 de la tarde (19.30 de la Argentina) superando la hora límite que fijaron las autoridades electorales para cerrarlos. Chávez había dicho temprano que debido a la masiva asistencia de electores era probable que se extendiera la hora de votación.

Capriles se quejó a través de su cuenta de Twitter al respecto. «Tenemos reporte de todos los centros del país y mayoritariamente no hay colas, es decir, ya deben cerrar», expresó el dirigente.

En las cercanías del palacio de gobierno, en el centro de la capital, se observó una veintena de motorizados con franelas rojas, características de los seguidores del gobernante, recorriendo los alrededores. El presidente de la Asamblea Nacional y dirigente del partido oficialista, Diosdado Cabello, llamó a los seguidores de Chávez a no adelantar las celebraciones en las calles.

Por su lado, el secretario ejecutivo del bloque opositor de la Mesa de la Unidad Democrática, Ramón Guillermo Aveledo, dijo en conferencia de prensa que según estimaciones de la oposición la asistencia de electores estaría por el orden de 70%.

Entre quienes aguardaban a Chávez en el centro electoral estaban la Premio Nobel de Paz de 1992, la guatemalteca Rigoberta Menchú, el actor estadounidense Danny Glover y la ex senadora colombiana Piedad Córdoba, todos abiertos simpatizantes del mandatario venezolano.

Los venezolanos se volcaron masivamente a los centros electorales. La presidenta del Consejo Nacional Electoral, Tibisay Lucena, dijo en conferencia de prensa que «se observa a los venezolanos votando con gran tranquilidad, al igual que en el exterior».

El ministro de Defensa general Henry Rangel hizo un llamado a los militares a votar, un derecho del que gozan unos 200.000 uniformados desde 1999 por impulso de Chávez.

Masiva concurrencia. La jornada de votación en algunos sectores de Caracas comenzó cerca de las 3 de la madrugada (0730 GMT), debido a que camiones recorrían las calles haciendo sonar el toque de diana, que se usa en los cuarteles militares para levantar a los soldados. El comando de campaña de Chávez y el propio presidente, un teniente coronel retirado del ejército de 58 años, llevaban semanas diciendo que la hora de comenzar a levantarse y salir a la calle era las tres de la madrugada.

En la fila de otro centro electoral en La Candelaria, en el centro de la capital, estaba Deyanira Duarte, un ama de casa de 39 años que también se levantó temprano porque vive en una apartada barriada.

«Me tuve que levantar a las 3 de la madrugada para ir a la parada» del autobús, dijo sonriente Duarte. «La cuestión (la elección) está bastante fuerte, hay un poquito de angustia por un lado y también por el otro», dijo en referencia a los dos candidatos.

Estimaciones. La victoria de Chávez «es probable», destacó Héctor Maldonado, profesor de Historia Latinoamericana de la Universidad Nacional de San Marcos, en Perú. «Pero tiene un panorama muy complicado por los problemas de su economía», agregó. También existe el temor de que sectores de ambos bandos –pero sobre todo las milicias chavistas– se nieguen a aceptar una victoria del contrincante.

«En un escenario de victoria de Capriles o incluso de victoria de Chávez, la primera forma de controvertir los resultados será la manera violenta», dijo en entrevista telefónica con la AP Juan David Cárdenas, profesor de Comunicación Política de la Universidad de La Sabana

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