23 octubre, 2020

FM Cosmos

Últimas noticias de San Juan, Argentina hoy

“El gobierno argentino tiene un problema psicológico”

El periodista asegura que el gobierno “no se da cuenta que la gente observa”

 Es uno de los periodistas más reconocidos de Argentina, famoso por ser crítico al gobierno de Cristina Fernández, y ayer visitó Montevideo para disertar en un almuerzo de la Cámara de Comercio Uruguayo-Británica. En diálogo con El Observadordenunció que el Ejecutivo de su país no se da cuenta de la magnitud del movimiento que se formó en los últimos meses contra la gestión de la presidenta Cristina Fernández y estimó que por ahora “no va a cambiar” porque “el gobierno tiene un problema psicológico”.

Muchos de los que recientemente se unieron a las protestas contra el Gobierno votaron a Fernández. ¿Por qué cambiaron su posición?

Porque, obviamente, hay una situación económica complicada. Segundo, porque hay una situación de manejo autoritario del poder que hoy ve la gente. El tema del fallecimiento de Néstor Kirchner tuvo un impacto muy fuerte sobre la imagen de Cristina, le dio una imagen de épica. Y es algo, más allá de su sentimiento auténtico, que utilizó políticamente muy bien. En 2011 esto se conjugó con una oposición que fue desastrosa. Y la sociedad ha comenzado a ver algunas cosas que nosotros prenunciamos, eso es lo que está pasando.

¿Qué cosas está empezando a ver la sociedad?

El cepo al dólar no es solamente el cepo para el que se quiere ir a Miami, afecta la posibilidad de ahorro de la gente, afecta la vida en muchos casos concretos, ha habido pérdidas de trabajo, se han caído las actividades inmobiliarias, hay empresas cerradas, todas esas cosas están afectando. Por otra parte, la inflación hoy tiene un nivel tal que afecta al bolsillo como no lo afectaba hace uno o dos años. También está la inseguridad. Y el discurso, porque con la proliferación de las cadenas nacionales, a la presidenta se la ve. Ahora nosotros no le tenemos que contar a la gente, la gente la ve y ve que hay problemas que no menciona, de los que no habla. Todas esas cosas muy concretas influyeron en la población.

¿Por qué el gobierno aplica el cepo cambiario? ¿Por qué prefiere cargar con tantas críticas?

El gobierno prefiere bancarse el precio de esto porque así puede pagar los endeudamientos. Piensa: ‘Pasamos esto, después tendremos plata, la regalamos, hay consumo y ganamos las elecciones’. Creo que no se da cuenta que se pasa un punto de no retorno sobre el cual las prioridades cambian. Y me parece que toda esta situación de angustia que vive la población la llevará a decir que si el año que viene la vota, en el 2014 vamos a tener otra vez lo mismo. Y creo que el gobierno no se da cuenta que la gente observa y aprende.

Dice que no hay kirchnerismo sin Kirchner. ¿No hay ninguna figura?

De ese nivel, para hoy suceder a la presidenta, ninguna. En absoluto. El equipo que tiene es todo de gente de muy segundo nivel, esos son sus ministros. Primero, porque son así; no hay ninguna luminaria. Y ese es un grave error que  ha cometido la presidenta. Muy grave error, porque todo es ella.

¿Qué hay en la oposición?
La oposición al kirchnerismo es el peronismo. Daniel Scioli y José Manuel de la Sota, pero fundamentalmente el primero. Por afuera no hay ninguna oposición, Hermes Binner puede tener alguna cosa que ver, tal vez también el radicalismo… pero hoy por hoy, la oposición fundamental es el peronismo. Me refiero a una estructura que pueda surgir cuando se sepa que Cristina no tiene más posibilidades de seguir en el poder. Si Cristina finalmente se ve derrotada en la re reelección, el peronismo va a ganar mucha fuerza y va a ir por la afiliación a un líder y se va a encargar de desplazar al kirchnerismo.

El Gobierno dice que el 7 de diciembre se acaba Clarín, Clarín dice que no pasará nada. ¿Qué pasará?
No debería pasar nada, pero no sabemos qué va a pasar. Porque ese día vence la cautelar, y a partir de ahí Clarín debería tener un año mientras espera un fallo. No debería pasar nada, pero en Argentina, en esta situación de suma de poder público, el gobierno no siempre respeta lo que dice la Justicia, lo cual es una aberración.

Usted sostiene que La Cámpora es una “militancia rentada, ¿a qué se refiere?
Todos los que están ahí tienen algún puesto, algunos con muy buenos sueldos. Es una agencia de colocaciones. Va alguien y le dan trabajo, y puestos muy buenos.

Hace poco dijo que su país es monárquico. ¿Por qué?
En el sentido de la conducción del gobierno que hace la presidenta. Ella toma decisiones sin consultar con nadie, o consulta pero ella decide como si fuera la palabra final. No hay reuniones de gabinete, no hay nada. Todo se define en la presidenta, que pide que le manden informes por escrito pero que no habla con sus ministros.

¿Es cierto que Néstor quiso que Cristina renunciara?
Sí. Después de la derogación de la resolución 125, que establecía retenciones móviles a la exportación, se vivió una situación muy tensa en Olivos y Néstor quiso obligar a Cristina a renunciar. Estuvo a punto y lo frenó Alberto Fernández. Pero quedó ahí, hay un solo testigo, que es Fernández.

¿Cuál era el argumento de Kirchner para que ella renunciara?
‘No nos quieren, entonces, que renuncie y que se haga cargo Cobos’.

 

 

 

En su intervención en el almuerzo de la Cámara de Comercio Uruguayo-Británica, Nelson Castro consideró que las recientes protestas masivas en Argentina contra el gobierno no van a hacer que Cristina Fernández cambie, porque “cree que son algo armado por Clarín”.

A su entender, “el gobierno tiene un problema psicológico” y “la presidenta cree que la realidad es como ella cree que es”.

“Dentro del Gobierno hay mucha gente muy preocupada y muy espantada por las manifestaciones. Son ministros que, por supuesto, no hablan, y que comentan a través de voceros porque temen que se los identifique. El problema es que la presidenta cree que eso es Clarín, Magnetto, algo armado. Puede que lo diga, el problema es que lo cree. Por eso cree que el 7 de diciembre cambia todo en Argentina”.

A su entender, “lo más probable es que esto aumente”.

fuente: el observador – uruguay

Comments

comments