Sergio Tomás Massa no para de chatear.

Por su teléfono atornillan referentes de todos los distritos bonaerenses. Tanto de su Frente Renovador como de dirigentes (importantes) de otros armados que quieren estar en contacto con él.

Massa conoce, como viejo lobo de mar de la política argentina, que todas las luces apuntan a él en este año 2013. Por eso, pide “calma y tranquilidad”, modifica la jornada sabatina en su hogar para sacarse fotos con los candidatos del joven intendente Martín Caso en Rojas y además, coteja las últimas noticias previas a las codiciadas tapas de los diarios del domingo.

El hombre de Tigre está muy conforme –luego de algunos impactos considerados lógicos en las primeras declaraciones de sus flamantes candidatos- con los últimos reportajes, como el de Darío Giustozzi en La Nación y el de Mirta Tundis en Clarín.com

Y no lo dice pero es conciente de que aún no habló él y que allí, habrá una nueva campaña.

Cristina por lo pronto, presentó a sus candidatos el sábado pasado, en un hecho que despierta polémica por estar por fuera de los plazos de la ley electoral. Allí, Martín Insaurralde fue ubicado justo atrás del reconquistado Daniel Osvaldo Scioli: el objetivo es solo uno y es el de su instalación, a toda costa.

Insaurralde fatigará radios, canales y todos los actos donde le permitan las 24 horas del día. Las fotos con Scioli –a su regreso del encuentro con Papa Francisco- cotizarán tanto en un sector como los rumores de un romance con Jésica Cirio lo hacen en otro. Para los que quieren ficción, el no confirmado flirteo con la impactante modelo les garantiza ficción.

El intendente de Lomas irá al ritmo que le imponga el comité de campaña de Juan Manuel Abal Medina como las recorridas con Cristina y con Scioli. El gobernador tira a varias bandas: le encargó a su ministra Cristina Álvarez Rodríguez que sea el nexo con Insaurralde, inaugura el encuentro de la Pastoral Social a 30 años de la vuelta de la democracia y se muestra allí con kirchneristas como Julián Andrés Domínguez y juega al fútbol con Carlos “Apache” Tévez, camiseta naranja mediante.

Scioli seguirá fiel a su estilo, como ya comunicó a la Casa de Gobierno: “Déjenme trabajar  como soy yo y como me eligió Néstor al principio”, recitó en su paso por la Casa de Gobierno, ante el jefe de Gabinete nacional.

Tanto allí, como en sus conversaciones con los eternos intendentes bonaerenses, podrán recordar ante esto la vieja sentencia de Néstor Carlos Kirchner. Consultado una vez sobre por qué mantenía con poder y rosqueaba con los “nefastos barones del Conurbano, heredados de la mano de Eduardo Alberto Duhalde”, el ex Presidente contestó:

“Pienso lo mismo, sabemos que ellos están acá por conveniencia. ¿Y sabés qué? que les convenga toda la vida…”.

clarín

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