26 octubre, 2020

FM Cosmos

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La Corte Suprema de Estados Unidos «miró para otro lado» en el caso argentino contra los fondos buitre

El máximo tribunal norteamericano se reunió este martes y resolvió no discutir la causa de los holdouts que reclaman el pago del 100% de la deuda. El mercado bursátil local reacciona en forma positiva

La Corte Suprema de Estados Unidos decidió posponer la decisión de tomar o no la causa de la Argentina contra los fondos buitre que no entraron a los canje de deuda y que le exigen al país que se les pague el 100% de la deuda en default.

Este martes, el máximo tribunal norteamericano dio a conocer a qué 13 casos se abocará en los próximos meses y no incluyó en su agenda la apelación del gobierno de Cristina Kirchner al fallo del juez de Nueva York, Thomas Griesa.

La decisión no implica de por sí una mala noticia para el país en lo inmediato, dado que el tribunal aún puede tomar varias decisiones respecto de la apelación, que le podrían permitir a la Argentina ganar tiempo para reducir el riesgo de una cesación de pagos.

La razón es sencilla, pues parte de la causa se encuentra, todavía, en la fase de revisión en la Corte de Apelaciones de Nueva York.

La falta de definición del máximo tribunal estadounidense puede derivar en una decisión de no escuchar el caso, en darlo a conocer como «incluido» en una nueva lista que se brindaría el lunes 7 de octubre, o en una consulta al Poder Ejecutivo norteamericano para que éste determine si el caso merece la extrema atención judicial.

En ese contexto, se mantiene una serie de escenarios posibles, entre ellos, que la Corte decida esperar para pronunciarse a que llegue a su poder el segundo tramo de la causa, con lo cual laresolución podría estirarse hasta final de 2014.

Un escalón intermedio sería que el tribunal despache nuevos requerimientos de información y demore unos meses su definición.

Finalmente, una tercera posibilidad sería el rechazo a tomar el caso.

En cualquiera de las dos primeras instancias mantendría vigencia el «stay» (medida cautelar)que frena posibles órdenes de embargo y permite que el país continúe realizando sus pagos de deuda en forma regular.

En cambio, si la Corte Suprema finalmente decidiera desechar la apelación del Gobierno, el país correría el riesgo de caer en lo que se denomina «default técnico», ya que mantendría su voluntad de pago, pero con los canales financieros bloqueados para poder efectivizarlo.

La causa que llegó a la Corte es la vinculada a la cláusula de pari passu (igualdad en el tratamiento de los acreedores) y por lo tanto aún no está en discusión el pago de u$s1.330 millones a los holdouts que ordenó el juez de primera instancia Thomas Griesa.

Este magistrado y la Corte de Apelaciones de Nueva York fallaron en contra de la Argentina y señalaron que el país incumplió el pari passu y, por ende, debe pagar el total de las acreencias en manos de los demandantes.

El juicio contra los holdouts tiene una segunda etapa que es la referida al monto y la forma de pago (u$s1.330 millones, en efectivo y en un sólo desembolso), tramo que aún no tiene sentencia definitiva de la Cámara de Apelaciones y por eso aún no se elevó a la Corte Suprema.

Para lograr la adhesión del tribunal estadounidense, el Gobierno nacional apuró la sanción de una ley que suspendió la vigencia de la Ley Cerrojo y reabrió el canje de deuda sin fecha de cierre, informó la agencia DyN.

De esta forma se pretende mostrar a los magistrados que la Argentina tiene intenciones de pagar sus compromisos, pero bajo las mismas condiciones de las reestructuraciones realizadas en 2005 y 2010.

¿Cuál sería la resolución de la Corte?
Sobre la base de la costumbre de la Corte, la lectura que se hace es que puede significar que decidirá no escuchar el caso o que consultará al Gobierno del presidente Barack Obama para que determine si el caso amerita la atención del tribunal.

La incógnita sobre el futuro de la apelación, que Argentina presentó el 24 de junio, luego del fallo de la Corte de Apelaciones del Segundo Circuito de Nueva York favorable a los fondos buitre, solo se sabrá la semana próxima, cuando se den a conocer los casos que no fueron aceptados.
Para quienes siguen el caso con atención, la decisión no sorprende, pues cabía la posibilidad de la Corte no tome la causa este año y sí lo haga el año próximo, debido a los tiempos procesales de la misma.
 
«El pedido será rechazado o postergado. No hay razones para que la Corte Suprema tome el caso en esta instancia», explicó al diario La Nación la abogada Antonia Stolper, de la firma Shearman & Sterling, uno de los estudios que observan el caso y no representan a ninguno de los actores de la disputa.

Según los abogados, la decisión se vinculará más a cuestiones procesales por encima de que se conozca su opinión en un tema con un elevado voltaje político. Cabe recordar que el FMI dio su opinión a favor de la posición argentina. El motivo es muy sencillo: el riesgo que implicaría un triunfo de los llamados fondos buitre si se aplicara la misma metodología en todos los casos en los que se tratan situaciones de bonos en default.

Los largos caminos procesales
Cabe recordar que el Gobierno argentino apeló ante el máximo tribunal el fallo de la Corte de Apelaciones del Segundo Circuito de Nueva York de fecha 26 de octubre de 2012, que el mismo tribunal ratificó el 23 de agosto último.

Pero los abogados que representan a la Argentina habían presentado el pedido a la Corte de Apelaciones antes de que se conociera ese último escrito. Por ende, para apelar esa última decisión, los abogados tienen que esperar a que ese tribunal deniegue primero un pedidopara rever el caso en una audiencia «en banc», es decir, con todos los jueces que integran el tribunal, y no solo con un panel de tres magistrados.

Una vez que la Corte de Apelaciones rechace esa solicitud, la Argentina tendrá 90 días para volver a apelar ante la Corte Suprema, siempre con el argumento de la ley de inmunidad soberana extranjera.

La decisión final del máximo tribunal a ese pedido podría llegar en marzo del año próximo, o estirarse hasta el otoño de 2014, es decir, la primavera de Argentina.

Repercusiones locales
Para Luciano Cohan, economista de Elypsis, «lo que sucedió era lo más esperable. Hace muy poco que se elevó el caso argentino a la Corte, con lo cual no se esperaba ninguna resolución en este caso. En el fondo, se están siguiendo los tiempos normales».

«Sí hubiese sido una sorpresa que rechace el caso o que tenga un pronunciamiento más fuerte sobre el tema. Pero es lo que se esperaba», concluyó.

Por su parte, Gabriel Caamaño Gómez, de Ledesma y Asociados, sostuvo que «el mercado lo que quiere saber es si la Corte de EE.UU. acepta o no acepta el caso. Es obvio que puede interpretar la indefinición como un indicio negativo y podría tener un impacto en igual sentido en las cotizaciones».

«Hoy todas son suposiciones y especulaciones, hasta que no se tome la decisión no hay nada seguro», agregó el socio de Ledesma.

«El nuestro es un mercado chico, oscuro y con poca información y al ser muy volátil seguramente va a tomar nota de esta noticia. Pero hay que tener en claro que no es la realmente importante», agregó.

«Lo importante es saber si la Corte acepta o no el caso. Si lo rechaza, el fallo dejaría de estar en suspenso y se volvería un precedente para el resto de los holdouts», concluyó Caamaño Gómez.

Mercado bursátil a tono
Esta decisión de los altos magistrados estadounidenses tampoco sorprendió a los mercados bursátiles locales y fue considerada positiva, ya que el índice Merval de Buenos Aires registró un alza elevada de 2,56%, y sobrepasó los 4.900 puntos.

De hecho, los inversores concentraron su atención en adquirir diversos activos como forma de cobertura por la depreciación del peso y por posibles cambios políticos en los próximos meses en los que se tomarían medidas para mejorar las deficitarias cuentas públicas.

Por este último motivo, las acciones de las empresas energéticas y siderúrgicas registraron elevados progresos en sus cotizaciones, donde se destacaron las subas de Edenor, Pampa y Siderar, superiores al 6% en cada uno de los tres casos.

En los títulos públicos se reflejó el mismo panorama, ya que el Bonar X subió 1%, y el Boden 2015 creció 0,9 por ciento.

En sentido inverso, los cupones atados al crecimiento del PBI del país mostraron descensos de hasta 1 por ciento.

El vendaval positivo acompañó a los mercados en septiembre, ya que la bolsa ganó el mes pasado un 21,5 por ciento.

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