24 octubre, 2020

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La India,furiosa con EE.UU. por el brutal maltrato a una vicecónsul

Detenida. Devyani Khobragade denunció a la policía de Nueva York./REUTERS

NUEVA DELHI. AP, AFP Y EFE – 20/12/13

En un episodio que hace peligrar las relaciones diplomáticas entre Estados Unidos y la India, una vice cónsul de la potencia asiática fue arrestada en Nueva York. La mujer fue obligada a sacarse la ropa interior para ser revisada y luego la trasladaron a una celda común con otros presos en un hecho con perfiles racistas. Aunque se la acusa de cometer un fraude en el visado de su ama de llaves, las autoridades de su país dicen que sufría una extorsión por parte de su empleada y exigen “que sea liberada de forma inmediata”. Casi al mismo tiempo, a la embajada de EE.UU. en Nueva Delhi le retiraron sus cercos de seguridad.

“Tengo que admitir que rompí a llorar varias veces a medida que se me humillaba reiteradamente, se me ponían esposas, se me cacheaba a nivel de las cavidades corporale s, se me extraían muestras, en medio de criminales y drogadictos, pese a que yo reivindicaba sin cesar mi inmunidad diplomática”, relató Devyani Khobragade en un correo enviado a la Cancillería india.

La mujer, de 39 años, fue acusada de mentir en una solicitud de visa al decir que pagaba a una doméstica de su propia nacionalidad unos 4.500 dólares, pero en realidad le abonaba 537, menos del mínimo que estipulan las leyes estadounidenses.

En un hecho poco común, el fiscal federal de Manhattan Preet Bharara defendió el trato a Khobragade y se preguntó: “¿Por qué no hay más molestia por la forma en que ella trataba a su empleada?” Tener una doméstica que viva en la casa es algo muy común en la India, incluso entre las clases media y baja. Un salario de 3 dólares la hora, aproximadamente 24 dólares diarios, es más de lo que se paga a una doméstica en Nueva Delhi o Bombay. El salario normal para una doméstica a tiempo completo que viva en la casa oscila entre 100 y 150 dólares al mes, y la mayoría de las familias cubren el alojamiento, alimentos, ropa y asistencia médica. Esa es una de las razones por las cuales pocos se molestan sobre el trato a la empleada. Cabe destacar que los costos de vida en un país y el otro son sumamente diferentes.

En la India, el caso provocó fuertes reacciones. Allí la idea de que una mujer educada de clase media sea obligada a quitarse la ropa es algo inimaginable, excepto que fuera acusada de delitos más brutales.

“Pedimos que se cierre el caso. No pensamos que haya una base legítima para continuar con el proceso”, declaró el ministro indio de Relaciones Exteriores, Salman Khurshid, a la prensa. “No creo que a un senador estadounidense lo sometan a este tipo de comportamiento en caso de arresto. Prefiero no prejuzgar. Dejemos que el gobierno estadounidense responda”, añadió.

Estados Unidos había tratado el miércoles de bajar el tono a la polémica con India por el arresto, un hecho que el secretario de Estado, John Kerry, dijo “lamentar” en una llamada telefónica a un alto funcionario indio. A pesar de eso, el ministro de Asuntos Parlamentarios indio, Kamal Nath, consideró insuficiente la posición de Kerry. “Tienen que presentarnos sus disculpas claramente y aceptar que cometieron un error”, puntualizó.

A partir de que se conoció la detención, la India revocó ciertos privilegios a los diplomáticos norteamericanos, en protesta. También se informó que el Gobierno indio retiró las barreras de contención que protegían la embajada en Nueva Delhi y que servían para que ningún auto embistiera a alta velocidad contra el edificio

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