30 octubre, 2020

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Salto al vacío gatillará la cláusula Aceleración y habrá escape al dólar ‘blue’

cristinadolar  La Presidenta de la Nación le complica la agenda al futuro Presidente, que deberá destinar mucho de su tiempo inicial a concretar un regularización de pagos y nuevo canje de deuda antes de conseguir ingresos de dólares suficientes. En su discurso, ella fue sincera y reconoció que «esto es para los futuros gobiernos».
por EDGAR MAINHARD
. El gran ganador del discurso de Cristina Fernández de Kirchner por cadena nacional es Axel Kicillof, nuevamente.
Por supuesto que corresponde hablar de un Super Kicillof: el cambio del domicilio de pago de la deuda le concede una importancia decisiva a Nación Fideicomisos -para asegurar el pago de la deuda se crea un fideicomiso en el Nación-, que preside Enrique Arceo, padre de Nicolás Arceo, estrecho colaborador del ministro Kicillof, quien le permite gerenciar a su antojo la política energética.
El gran perdedor del discurso de Cristina es, otra vez más, Juan Carlos Fábrega. El presidente del Banco Central se oponía a lo que anunció la Presidenta de la Nación, y procuró, con denuedo, encontrar mecanismos para que o bancos locales o bancos extranjeros llegaran a unacuerdo con los acreedores que ganaron su demanda al Estado argentino, en las 3 instancias que intervinieron en el litigio.
¿Cuál es el gran objetivo de la Presidenta con su nuevo anuncio? Cristina utiliza, igual que Néstor Kirchner, los eventos exteriores en función de sus necesidades domésticas. Por lo tanto, ella apunta a desestabilizar, por anticipado, a quien resulte su sucesor. La obsesión de Cristina es crear las condiciones para facilitar su regreso en 2019.
En su delirio, ella supone que puede existir un futuro en el cual una turba vocifere su nombre reclamando su vuelta. Ese proyecto lo explicó el diputado nacional camporista Eduardo De Pedrocuando dijo que el proyecto comienza el 10/12/2015, no en la presidenciales venideras. Para que esa ambición se concrete, Cristina debe condicionar más y más a quien le suceda en el sillón deBernardino Rivadavia.
No entender semejante capricho presidencial llevó a bancos y empresas locales a preguntarse si podían ayudar a impedir un incumplimiento de pagos que ya había decidido Cristina, y que sólo pretendía fundamentar ante la opinión pública.
Cristina no quiere una transición ordenada que es lo que le convendría, tal como lo comprendería si fuese una gobernante inteligente.
Ella debería considerar que, en caso de que tuviera éxito la erosión anticipada del nuevo Presidente, no le deja a su eventual sucesor otra alternativa que intentar promover el procesamiento y hasta la eventual prisión para ella y sus principales colaboradores por corrupción, un mecanismo de autodefensa y consolidación en el poder.
Cristina no entiende que, si la cuestión es elucubrar, ella no es la única que especula con diferentes escenarios de crisis.
Luego, Cristina tampoco ha contemplado que si la crisis se anticipa, otro escenario posible estener que convocar a elecciones anticipadas -algo que la deterioraría muchísimo, en especial si quien convocara a elecciones anticipadas no fuese ella-.
En concreto, Cristina le ha propinado un enorme vértigo a la coyuntura pero no es eso lo que precisa en su salida del poder, y en especial cuando la economía se ha deteriorado muchísimodurante junio, julio y lo que corre de agosto.
Cristina no puede explicar cómo es que la mayor parte de Latinoamérica reestructuró su deuda hace años, no tiene inflación ni los atacan «buitres» ni usureros ni empresarios voraces. Pero ella decidió que tampoco ya le importa explicarlo.
7 consecuencias
De pronto, y en 43 minutos de duración, Cristina declaró de interés público la reestructuración de la deuda externa argentina 2005 y 2010, y autorizó al Ministerio de Economía a “remover al Bank of New York Mellon (BONY) como agente de pago de bonos de acreedores” y a designar «en su lugar a Nación Fidecomiso»,
En 14 artículos de un proyecto de ley, ella ordenó que los nuevos instrumentos legales de pago se encuentren operativos para el próximo vencimiento por US$200 millones del 30/09, pese a que muchos de los bonistas restructurados, se encuentran imposibilitados en sus estatuos aceptar domicilios de pago fuera de USA.
¿Qué es lo que pretende Cristina con su propuesta de pago soberano local de la deuda reestructurada, que comprenda al 100% de los tenedores de títulos públicos?
Es una contradicción profunda: con el Banco Central ordenando imprimir moneda a destajo (es tan llamativo como preocupante el incremento del déficit fiscal en agosto), a la vez que baja la tasa de interés corriendo el riesgo de llevar más pesos a la calle, la Presidenta de la Nación acaba de profundizar un default en medios de una creciente escasez de dólares estadounidenses.

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