CT49A3OUYAEcaVfPARÍS. Como una primera respuesta ante los atentados perpetrados el viernes en París, Francia bombardeó ayer masivamente un campamento del grupo terrorista Estado Islámico (EI) cerca de la localidad siria de Raqqa, considerado el feudo de los jihadistas en ese país, informaron fuentes del Ministerio de Defensa francés.

Los bombardeos de la aviación francesa, que se producen dos días después de la ola de atentados que dejaron 132 muertos en París, tuvieron como principal objetivo «un puesto de mando» de EI que también servía como centro de reclutamiento y de depósito de armas y municiones, y que resultó destruido. Los aviones también destruyeron un campo de entrenamiento del grupo jihadista en Raqqa.
«El primer objetivo destruido era utilizado por Daesh [acrónimo en árabe de EI] como puesto de mando, centro de reclutamiento de combatientes jihadistas y depósito de armas y municiones. El segundo objetivo albergaba un campo de entrenamiento terrorista», precisó el Ministerio de Defensa en un comunicado.
En total se lanzaron una veintena de bombas desde diez cazas, un ataque de mayor envergadura que los que hasta ahora venía haciendo la aviación francesa en Siria.
El ataque, según el Ministerio de Defensa francés, «fue planificado contra sitios previamente identificados durante las misiones de reconocimiento realizadas por Francia».

El ataque se produjo en coordinación con las fuerzas de Estados Unidos desplegadas en la zona. Los aviones habían despegado desde las bases que Francia tiene en Emiratos Árabes Unidos y en Jordania.
Sobre la base de lo informado por fuentes médicas, activistas anti-Estado Islámico de la ciudad precisaron que en los ataques no hubo heridos o muertos entre los civiles del lugar, al menos por el momento.

Un año de bombardeos

Desde hace más de un año, la aviación francesa operaba contra EI en Irak con cazas Rafale y Mirage 2000 y un contingente de más de 700 efectivos. Pero el pasado 27 de septiembre se ampliaron a Siria los bombardeos, justificados por el gobierno francés en la necesidad de su «legítima defensa» contra un grupo que golpea a Francia dentro de sus propias fronteras.

El gobierno de François Hollande acordó ayer con Estados Unidos una mayor cooperación en la lucha contra EI.

El Pentágono informó que el secretario de Defensa, Ahston Carter, habló por teléfono con su par francés, Jean-Yves Le Drian, para definir las «medidas concretas» que deben tomar las fuerzas armadas de ambos países con el objetivo de intensificar su «estrecha colaboración».

«Confiamos en que, en los próximos días y semanas, trabajando con los franceses, podremos intensificar los bombardeos contra EI tanto en Siria como en Irak, para dejar claro que no hay sitio seguro para estos terroristas», declaró ayer al canal NBC Ben Rhodes, viceasesor de Seguridad Nacional de Estados Unidos.

Hollande acusó anteayer a EI de ser responsable de la ola de ataques perpetrados el viernes de noche en París. «Es un acto de guerra cometido por un ejército terrorista, Daesh, un ejército jihadista», había dicho Hollande, que también había advertido que Francia será «implacable» en todos los terrenos, tanto anivel «interior como exterior».

Tras la creación de la coalición internacional encabezada por Estados Unidos el año pasado, la última potencia en sumarse a la guerra contra EI fue la Rusia de Vladimir Putin. El Kremlin está interviniendo en sus bombardeos en coordinación con el presidente sirio, Bashar Al-Assad.

 

fuente LA NACIÓN

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