CFK-LOCA1-e1377019198754Solidaridad con la jefa, ése fue el mensaje que emanó desde la cúpula del kirchnerismo tras la decisión de la presidenta Cristina Kirchner de no asistir a la ceremonia de asunción de Mauricio Macri. El plan que puso en marcha el Gobierno es vaciar mañana el Congreso.
Según pudo saber LA NACION de fuentes parlamentarias del kirchnerismo, están llamando a todos los legisladores para que se ausenten. Ayer, sugestivamente, los teléfonos de las principales espadas del oficialismos estuvieron cerrados.

Mientras tanto, el final de la novela de los atributos presidenciales, con la presidenta Cristina Kirchner fuera de escena, generó sorpresa y silencio en el peronismo. Y sumó críticas desde todo el arco opositor.
La decisión de la jefa del Estado de no concurrir al Parlamento porque «no están dadas las condiciones» -según la explicación que brindaron Oscar Parrilli , titular de la AFI, y Eduardo «Wado» De Pedro, secretario general de la Presidencia- generó un sugestivo mutismo de parte de gobernadores y dirigentes del peronismo.

«No se puede creer lo que está pasando. Pero no es momento de hablar, ya habrá tiempo», dijo a LA NACION uno de los hombres de consulta de un mandatario provincial que tiene diálogo con la Presidenta.

casa del nino
Desde el peronismo advierten en los movimientos de Cristina Kirchner la intención de quedarse con el sello partidario para convertirse en la jefa de la oposición. Por el momento sólo un gobernador se animó a diferenciarse, el salteño Juan Manuel Urtubey, que ya avisó que tiene la misma intención. El resto del PJ por ahora no la contradirá, aunque un movimiento -por el momento subterráneo- ya comenzó.

«En dos meses, cuando baje la espuma, quién se acuerda de Cristina o de Scioli», dijo, con malicia, un operador todoterreno del peronismo bonaerense.

Desde la oposición, aunque parte de ella en 24 horas será el oficialismo, castigaron con dureza la determinación de Cristina Kirchner.

Celebración incompleta

«Es una situación no deseada por nadie. La Presidenta nunca entendió que todos estamos bajo la ley y que es tiempo para ponerse a disposición de las nuevas autoridades. Cristina Kirchner debería ser la primera en facilitar el trabajo de Macri», sostuvo el flamante presidente del radicalismo, José Corral.

En diálogo con LA NACION, Corral se lamentó porque lo que «debería ser una fiesta de la democracia» quedará incompleta con la ausencia de Cristina Kirchner. «Es un final coherente con lo que fue su presidencia. Nunca aceptó la su-bordinación a la ley. Se va un gobierno que dejará luces y sombras. Un gobierno que trabajó por la inclusión con la Asignación Universal por Hijo o las jubilaciones, pero esos méritos quedarán opacados con estas formas antidemocráticas», aseguró Corral.

El líder del Frente Renovador, Sergio Massa, pidió terminar «con las peleas absurdas» y aseguró que es «tiempo de pelear contra la pobreza, la droga y la corrupción».

Para Héctor «Toty» Flores, ex compañero de fórmula de Elisa Carrió, «Cristina se retira del poder cómo gobernó: con una clara demostración de conservar el poder».

Según el dirigente de la Coalición Cívica, es llamativo que a pocas horas de que asuma un nuevo presidente, «se hable más de ella que de Macri». Y agregó: «Se aferra al poder para negociar impunidad por los delitos que cometió. Es algo inédito en los traspasos».

Desde la izquierda, los cuestionamientos fueron para la Presidenta saliente y para el mandatario electo por igual. La vocera del malestar que causó el debate de los últimos días en torno al traspaso fue Myriam Bregman, quien calificó el enfrentamiento como «un juego distractivo» para evitar hablar de los problemas que enfrentan los trabajadores.

«Nos preocupa la inflación, lo que sucede con el impuesto a las ganancias y los despidos. Lo que vemos es que hay una escalada distractiva alrededor de una cortina de humo», dijo la diputada nacional por el Frente de Izquierda.

 

fuente LA NACIÓN

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