cartel parlasurNo tienen despacho todavía. Tampoco asesores ni secretarias. No saben cuándo ni cuánto cobrarán a fin de mes. Es más: para asistir a la ceremonia de su asunción, en Montevideo, debieron pagar el pasaje y alojamiento de su propio bolsillo.

A dos meses de haber sido elegidos por el voto popular, los flamantes 43 diputados argentinos del Parlasur boyan en una suerte de limbo. El anterior gobierno kirchnerista apuró su elección en los comicios de octubre pasado, pese a que el cuerpo legislativo regional recién funcionará a pleno en 2020. Así, después de haber soportado infinidad de críticas, los ahora diputados del Parlasur quedaron librados a su suerte, sin un sostén burocrático ni administrativo que les permita iniciar su tarea.
«Todavía no contamos con espacio físico para trabajar, ni en la Capital ni en Montevideo», confirmó a LA NACION Mariana Zuvic, parlamentaria del Mercosur por Cambiemos. «El pasaje a Montevideo para asistir a la asunción lo pagué yo, y mi secretaria es mi esposa», dice, risueño, Jorge Vanossi, del Frente Renovador. «Hasta que tengamos oficinas propias nuestro bloque se va a reunir en la Casa de Córdoba», cuenta Alberto Asseff, también del Frente Renovador.

Los 43 representantes argentinos ante el Parlasur -19 elegidos por distrito único y uno por cada uno de las 24 provincias- están formalmente en funciones desde el lunes pasado, día en que asumieron sus cargos. Volverán a sesionar en marzo próximo. Esperan que, en el ínterin, puedan cobrar sus primeras dietas y contar con oficinas de trabajo. Todo indica que los gastos correrán por cuenta del Congreso, que recibiría una partida presupuestaria extra de la Jefatura de Gabinete. Pero por ahora todo está en potencial: nadie tiene la certeza de cuándo ocurrirá.
«Es la primera vez que una legión de diputados argentinos al Parlasur es elegido en forma directa. Es una institución nueva que coincide con un gobierno también nuevo. Seguramente con el correr de las próximas semanas la situación se normalizará», confían fuentes legislativas.

En la sesión del lunes pasado, el ex canciller del kirchnerismo Jorge Taiana asumió como vicepresidente del Parlasur, pero el año próximo escalará a la presidencia del cuerpo, cuando cese su mandato el venezolano Saúl Ortega. El bloque Cambiemos, con la voz cantante de Zuvic, cuestionó esta designación y denunció un acuerdo secreto entre Venezuela y el Frente para la Victoria (FPV) -cuya afinidad ideológica es elocuente- para que el ex canciller ocupe ese sitial.

Cabe aclarar que el FPV es mayoría en la representación argentina: de los 43 diputados que juraron sus cargos 26 corresponden a la actual oposición argentina, 12 al oficialismo y 5 al peronismo disidente. En virtud de ello, y debido a que el año próximo le corresponde a nuestro país ejercer la presidencia del Parlasur, es que el Frente para la Victoria se arrogó la atribución de elegir a Taiana para ese cargo. El peronismo disidente apoyó la postura, pero el bloque Cambiemos se abstuvo.

«Nuestro país está sobre representado en el Parlasur, porque somos el único país, junto con Paraguay, que eligió a sus representantes de manera directa, mientras que Uruguay, Brasil y Venezuela aún no lo hicieron -enfatizó Zuvic-. Ésta es una situación irregular que afecta, consecuentemente, en la determinación del quórum y de las distintas mayorías necesarias para la toma de decisiones. Por eso, yo planteé que hasta que no se esclarezca como debe integrarse el Parlamento del Mercosur y cuál debe ser el mecanismo de toma de decisiones, posterguemos hasta marzo la designación de autoridades».

Pero su moción no tuvo suerte. «El kirchnerismo quiso asegurarse un resorte de poder y de caja, que es el Parlasur», insisten en Cambiemos. «La designación de Taiana es nula», protestó Zuvic.

 

fuente LA NACIÓN

Comments

comments