dsc07073-640x480Tras la renuncia de Axel Kicillof y sus representantes, ayer comenzó a moldearse la nueva conducción de YPF bajo la administración de Mauricio Macri.

Emilio Apud fue designado como representante en el directorio de las acciones Clase A, el puesto que ocupaba Kicillof. Apud fue ex subsecretario de Energía de Fernando De la Rúa entre marzo y abril de 2001 y uno de los primeros de ese grupo en acercarse al PRO.

YPF tiene 393,3 millones de acciones. Pero las Clase A son solo 3.764 y tienen poder de veto y preferencia a la hora de tomar decisiones. Representan las tenencias del Estado y las provincias en la compañía.

“Mi cargo es un pedido del Presidente quien le asigna mucha importancia al rol de YPF para recuperar el autoabastecimiento. Es mi tema”, le dijo Apud a Clarín. Su mandato está estipulado en tres años, pero eso debe ser ratificado por la próxima asamblea de la compañía.

YPF tiene reuniones de directorios y asambleas. La continuidad del actual presidente quedará para la asamblea extraordinaria anual, que se hará en abril.

El ex subsecretario de Energía Daniel Montamat también fue designado director, pero en este clase como representante de la Clase D (hay 393,2 millones de acciones de esa categoría). En este grupo de accionistas también talla el Estado Nacional, pero también las provincias y directores independientes. No tiene el mismo poder de veto sobre la dirección que posee el delegado de las acciones Clase A.

Otros de los directores Clase D designados ayer son Miguel Angel Gutiérrez, ex CEO de Telefónica y con experiencia en JP Morgan. Según varios especialistas, será el próximo presidente de YPF desde abril, desplazando a Miguel Galuccio.

Carlos Felices, ex CEO de Telecom, es otro de los directores Clase D, y Fabián Rodríguez Simón, un abogado de confianza de Mauricio Macri completa las designaciones.

La gestión de YPF se encuentra en pleno proceso de revisión por parte del Gobierno. El ministro de Energía, Juan José Aranguren, ya habló varias veces de la necesidades de “transparencia” en la compañía.

La liberación del tipo de cambio modificó la ecuación económica del sector. Las refinadoras –como YPF, Shell, Esso– le compran crudo a las productoras como YPF, Pan American Energy y otras que está valuado en dólares, pero se paga en pesos. Por esto, las refinadoras tendrán que afrontar un mayor costo en pesos y reclaman al Estado nacional la aplicación de un aumento.

El ministerio de Energía no quiere que eso se haga pronto.

 

fuente CLARÍN

Comments

comments