PRÓFUGOS EFREDINA«Son los Tres Chiflados.» El ex titular del Registro Nacional de Armas (Renar) Andrés Meiszner carga furioso contra los sicarios del triple crimen. En especial contra Martín Lanatta, quien lo identificó ante la Justicia como el supuesto eslabón que le permitió llegar al ex jefe de Gabinete kirchnerista Aníbal Fernández.
Meiszner niega todo. Incluso que conozca a Martín Lanatta, a su hermano Cristian o al tercer asesino de Sebastián Forza, Damián Ferrón y Leopoldo Bina. Lo niega aun cuando los registros telefónicos muestran que su secretario privado, Alejandro Giancristófaro, se comunicó cientos de veces con Lanatta. «Que la Justicia le pregunte a Giancristóforo sobre esas llamadas, no a mí», se defiende.

Hijo de José Luis Meiszner, uno de los detenidos a pedido de la Justicia de Estados Unidos, que reclama su extradición para juzgarlo por su presunto rol en el FIFAgate, dice que no sabe quién es «la Morsa», califica a Lanatta de «busca» y «mitómano».
-¿Hace cuánto que conoce a los hermanos Lanatta?

-Nunca. No los conozco.
-¿No los conoce?

-No. Soy nacido y criado en Quilmes, tengo 42 años y ejerzo la profesión de abogado en Quilmes, y jamás me los crucé a los Lanatta.

-¿No los conoció ni se reunió en Quilmes ni en ningún otro lado?

-No. Martín Lanatta nunca fue empleado del Renar. Sí es instructor de tiro, pero como hay más de 1000 que están habilitados por el Renar. Nunca vas a encontrar una foto mía con uno de éstos.

-Martín Lanatta dice que conoció a Aníbal Fernández, en 1995, porque su taller mecánico estaba al lado de la casa de Aníbal…

[Interrumpe] -A ver, eso yo no lo puedo aseverar ni negar. Aníbal obviamente siempre vivió en Solís y Mitre. Toda la vida. Pero es imposible que yo sepa si Aníbal los conocía.

-Lanatta era muy amigo de su secretario privado en el Renar, Alejandro Giancristóforo.

-Puede ser. Es el hijo de un histórico puntero de Quilmes. Es posible que fueran amigos. Yo no cuestiono las amistades de nadie.

-Tras el triple crimen, usted echó a Giancristóforo del Renar?

-A ver… Él trabajaba en la secretaría privada de la dirección del Renar y cuando salió todo esto de relación, obviamente lo que tiene que hacer uno es correrlo. De ahí que los Lanatta puedan decir que, como Martín Lanatta, que era «gestor» o mandatario en el Renar. ¡Era un busca! ¡Un busca como hay un montón en los organismos administrativos que venden supuestas influencias a un tercero!

-¿Como una suerte de «gestor»?

-¡Qué sé yo! Lo que nunca vas a encontrar conmigo es una llamada telefónica o una foto porque si así como estamos nosotros, sentados en este bar, Lanatta se sentara en la mesa de al lado, a mí no me reconoce.

-Según los registros telefónicos, Giancristóforo mantuvo 668 llamadas con Lanatta y otras 25 con Aníbal Fernández.

-Que la Justicia le pregunte a Giancristóforo.

-Lanatta dice que no sólo era una suerte de gestor en el Renar, sino que su función era «recaudar» para usted y Aníbal Fernández.

-Lo escuché. Pero, ¿recaudar a quién? Lo que plantea es contradictorio: si él se encargaba de trámites para gente «importante», supuestamente a jueces, ¿alguien puede creer que él podía cobrarle un trámite a un funcionario judicial? Eso es una locura.

-¿Habló sobre Sebastián Forza con Lanatta, como dice él?

-¡Es que yo nunca lo atendí! ¡No lo conozco!

-También declaró ante la Justicia que se reunió con usted y Aníbal en el quinto piso del Renar…

-Mirá, hace 22 años que trabajo con Aníbal. Pero la única vez que Aníbal me acompañó al quinto piso del Renar, donde estaba mi oficina de director nacional, fue el día que asumí en ese organismo. Me acompañó y me acuerdo que me dijo: «La verdad es que tenés una oficina más grande que la mía». Nunca más fue Aníbal al Renar. Jamás. Nunca.

-Lanatta también dijo ante la Justicia que tuvo otra reunión con Aníbal, Forza y usted en el Departamento Central de Policía.

-Vale la misma contestación que la anterior. La única vez que yo fui al Departamento de Policía fue para hacerme el pasaporte.

-¿Quién es «la Morsa»?

-No sé quién es. A mí lo que me hace dudar…, dudar, no… Lo que me pone mal es el cuestionamiento a la honorabilidad de quienes, como yo, han cumplido funciones públicas, porque fui director del Renar casi 7 años en los que llevé adelante el plan de desarme más exitoso. Que tres personas que han sido condenadas por homicidio, que se profugaron, que se tirotearon con la policía, y que en una declaración ante los medios o ante la Justicia, hoy los hagan aparecer como que son «Heidi» y todos los demás que ellos señalan sean los más malos y no tengan derecho a réplica, me parece mal.

-¿Cómo lo interpreta?

-Me llama la atención que en el juicio en 2011 negara todo y cuatro años después dijera todo lo contrario.

-Digamos que el contexto político cambió por completo, ¿no?

-Yo no lo creo. Lo raro fue que habló previo a las PASO. Y además creo que si «Juan Pérez» hubiera sido el candidato en vez de Aníbal Fernández, no creo que hubiera cambiado su declaración. No tenían nada para perder y cualquier cosa que obtuvieran era todo ganancia para ellos. Son tres impresentables. Son los Tres Chiflados.

 

fuente LA NACIÓN

Comments

comments