Editorial por Natalia Vargas
Editorial por Natalia Vargas

El avance de la censura nos hace prisioneros conscientes de lo que a los demás no les gusta y debemos obedecer.Las redes sociales crecieron a niveles insospechados desde mediados del 2009 donde los primeros que se animaba a quejarse por estos medios del gobierno nacional y provincial era mirados con desprecio hasta que los pocos éramos todos, paulatinamente captamos la atención e hicimos reaccionar a los medios que fueron, son y serán comprados por los gobiernos inútiles de ideas pero si útiles de corrupción, este es el caso de Sergio Uñac que con sonrisas pretende hacer creer que es el niño bueno de la política y en realidad es la continuación de un Gioja entre las sombras, ya demostró su poder de silencio y denigración de la población cuando serios conflictos que rozan lo ilegal aun no tienen respuestas y menos la presencia de él que solo se ocupa de la minería como recurso de su gobierno y que es defendido a toda costa por personas mediáticas en las redes.

El todos pasó a ser de nuevo “ unos pocos “ donde si se utiliza el humor sarcástico es pasible de toda reacción desorbitada y excesivamente  obsesiva de censura, porque antes que debatir el porque de las cosas se pretende silenciar y rebajar al que lo hace como adoctrinando a los nuevos sanjuaninos pasivos de UÑAC, ya una vez fuimos las parejas  silenciosas de José Luis Gioja y hoy nos quieren con Sergio, el hombre de la máscara de payaso que se burla de los abuelos exponiendo lágrimas, dejando que revienten una plaza, gastando millones de pesos en una FIESTA DEL SOL mientras sigue la pobreza y personas desocupadas, donde la contaminación es de toda la provincia y no de unos pocos que fueron comprados.

Tal cual se lo cuidó a GIOJA de forma obscena se lo cuida su acólito, vayan no los valientes pero si vayan los que descarnadamente tienen que justificar las sendas pautas del gobierno provincial que los hace sentar tranquilos cada tarde a ver como se derrumba todo. Todos cómplices de estos personajes oscuros que ahora llenan estas redes de nada libertarias porque decir algo que no en gris es ser un distinto que hay que matar.

El cinismo e ironía son parte del humano expresivo que con la cuota de amargura risueña muestra lo que un sanguinario poderoso le hace  a su cuerpo, las redes son de todos y todos tenemos el derecho a opinar y debatir sino señores a pegar la media vuelta y a tomar el té con leche en CASA DE GOBIERNO

Comments

comments