DESPACHO MÁXIMOEn pos de reordenar los espacios para los legisladores, el presidente de la Cámara de Diputados, Emilio Monzó, decidió ayer quitarle el despacho al diputado Máximo Kirchner. Pero hace instantes, diputados y dirigentes de La Cámpora rompieron la faja de seguridad e ingresaron por la fuerza al lugar.

Los momentos son de suma tensión porque en el kirchnerismos denuncian que faltan cosas, entre ella suena carpeta, y amenazan con llevar el tema a la Justicia.

En cambio, en el entorno de Monzó aseguran que el jefe de la Cámara tiene derecho a reubicar los despachos de cada diputado y que el kirchnerismo actúa “como si las elecciones no hubieran existido”.

El bloque kirchnerista emitió un comunicado en el que hablaron de “usurpación” del despacho. “Ingresaron de forma ilegal a la oficina de Máximo Kirchner. El presidente de la Cámara ordenó cambiar la cerradura y colocar una faja de clausura, prohibiendo el ingreso de empleados del legislador nacional”, afirmaron.

Andres “Cuervo” Larroque, diputado del bloque del FpV, contó que Máximo, que se encuentra en Santa Cruz, tomó el hecho con “el estupor que puede generar esta noticia”.

“Las noticias no sorprenden, todos tenemos el temple para tomarlo con racionalidad, estan pasando cosas graves y esto es una provocación”, resumió Larroque.

El diputado por Capital sostuvo que los empleados del despacho se retiraron ayer cerca de las 22 horas, por lo que la colocación de la faja de clausura habría sido cerca de la medianoche y le apuntó directamente a Monzó.

“No respondió los llamados”, dijo y marcó que la decisión de quién ocupa cada despacho no sigue un reglamento. “Es de usos y costumbres que se acuerda entre diputados el traspaso de los despachos”.

En medio de todo eso, se viven tiempos crispados en la Cámara Baja, donde Monzó decidió dar de baja 100 contratos que había firmado el anterior titular del cuerpo, Julián Domínguez. “Se tomaron dos tipos de medidas: la baja directamente de 100 personas y dar marcha atrás con la recategorización de 23 empleados”, puntualizaron cerca del líder del PRO.

Lo mismo ocurrió en el Senado, con la depuración de personal que llevó adelante la vicepresidente Gabriela Michetti, al dar de baja más de 2000 contratos políticos. Michetti sostuvo entonces que Boudou recategorizó a 2.317 personas “lo que también supuso un enorme aumento en el gasto del Senado”.

Por esa razón, Michetti firmó un decreto por el cual se dan de baja las 2.035 designaciones políticas decididas por su antecesor a través de tres decretos, dos del 26 de enero y uno del 3 de noviembre de 2015.

De fondo subyace otro tema más: el bloque del kirchnerismo reclama que se convoque a sesiones extraordinarias y acusan a Macri de cerrar el Congreso para gobernar por decreto.

fotos y vídeo INFOBAE

fuente CLARÍN

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