La búsqueda del prófugo Ibar Esteban Pérez Corradi, acusado de ser el autor intelectual del triple crimen de General Rodríguez, sumó ayer un nuevo escándalo. Diversas versiones indicaron que había sido detenido en el country Paraná, cercano a Ciudad del Este, en Paraguay. Sin embargo, anoche, nadie del gobierno argentino ni del paraguayo confirmaba su captura. Los funcionarios habían seguido atentamente los movimientos durante toda la jornada, pero negaron tener datos.

A tal nivel llegó la confusión que los abogados que defienden a Pérez Corradi, quien también es requerido por la justicia de los Estados Unidos por tráfico de sustancias prohibidas, viajaron a Ciudad del Este con la presunción de que el prófugo había sido apresado en Paraguay. Desde Asunción, el letrado paraguayo que colaboraría con la defensa de Pérez Corradi sumó más incertidumbre. En declaraciones al canal A24, dijo que había un detenido, pero que no podía confirmar que se tratara del acusado en la causa de la efedrina.
Entre tantas idas y venidas, hasta anoche, la jueza federal María Servini de Cubría, quien en las últimas horas se hizo cargo de la investigación de los asesinatos de Sebastián Forza, Damián Ferrón y Leopoldo Bina, no tenía ninguna certeza del paradero de Pérez Corradi, a quien las fuerzas de seguridad federales y la Agencia Federal de Investigaciones (AFI) buscan desde hace tres meses en la zona de la Triple Frontera entre la Argentina, Paraguay y Brasil.
Las versiones que se difundieron ayer que daban cuenta de la supuesta captura de Pérez Corradi quedaron como cortinas de humo y se convirtieron en el segundo episodio confuso ocurrido esta semana. El martes, una llamada anónima recibida en la AFI sirvió para que un fiscal dictara un allanamiento en la casa de la ex mujer del prófugo, en Sordeaux. Después de la violenta irrupción en la vivienda, donde los policías del Grupo Halcón mataron a un perro, se comprobó que era una pista falsa.
Pérez Corradi, con presunta ayuda de un grupo de policías bonaerenses, logró escapar de los allanamientos realizados en marzo de 2012. Desde entonces, tiene pedido de captura nacional e internacional. Además, tiene un pedido de extradición pendiente de la justicia de los Estados Unidos que lo requirió por el tráfico de oxicodona. Por esta causa estuvo dos años preso y fue excarcelado por la demora de la Cancillería en responder la solicitud norteamericana.

Aunque existen antecedentes desde hace casi tres años de que Pérez Corradi se habría refugiado en Paraguay, la pista que llevó a los investigadores argentinos hasta la Triple Frontera surgió en octubre pasado. Un funcionario alertó a la Gendarmería sobre la posibilidad de que el prófugo se hubiera refugiado en Ciudad del Este y se moviera entre Puerto Iguazú y Foz, donde había comenzado una nueva vida. Según fuentes de la justicia federal de Posadas, Pérez Corradi habría cruzado la frontera a fines de 2012, a través del puente que une esa ciudad con Encarnación. Un abogado misionero, asesinado meses después, lo habría llevado oculto en su Mercedes-Benz. Una vez que se sintió seguro en territorio paraguayo, Pérez Corradi habría seguido viaje por la ruta 6 hasta Ciudad del Este.
Allí se perdió el rastro del acusado hasta que, en octubre pasado, un importante funcionario de la Justicia recibió la llamada de un vecino de Puerto Iguazú que aseguraba haber visto a Pérez Corradi en la zona. El dato fue verificado hasta un mediano nivel de certeza por personal de la Gendarmería que se desempeña en la Triple Frontera. Según explicó una fuente de la investigación, el informante quería cobrar los $ 300.000 de recompensa que, por entonces, el gobierno argentino pagaría para quien aportara datos que permitieran capturar al prófugo.

En esa época, el funcionario judicial que atendió la llamada del informante era el único que actualizaba el pedido de captura del prófugo. Por entonces, hacía dos meses que Martín Lanatta, uno de los condenados por los homicidios de Forza, Ferrón y Bina, había mencionado al ex jefe de Gabinete Aníbal Fernández en la causa en la que se investigaba el supuesto desvío de miles de kilos de efedrina a carteles de narcotraficantes mexicanos que destinaban ese precursor químico a la elaboración de metanfetaminas. Además de comunicarle al funcionario que buscaba a Pérez Corradi sobre la posibilidad de que estuviera en la Triple Frontera, el oficial de Gendarmería le avisó a su superior en la Secretaría de Seguridad de la Nación de la administración kirchnerista. Aparentemente, esa información nunca fue comunicada al gobierno macrista y el año terminó sin avances en la búsqueda de Pérez Corradi.

A partir de la fuga del penal de General Alvear de los hermanos Martín y Cristian Lanatta y Víctor Schillaci, el 27 de diciembre pasado, el informante que se había comunicado con el funcionario judicial insistió en su intención de cobrar la recompensa, que se aumentó a $ 2.000.000, y aportó a los nuevos responsables de la AFI el dato sobre la presencia de Pérez Corradi en la Triple Frontera y sobre la posibilidad de que los tres prófugos también se hubieran refugiado en la zona. Ni los Lanatta ni Schillaci lograron acercarse a la Triple Frontera. Sin embargo, los agentes de inteligencia y narcotráfico de la Policía Federal y la Gendarmería comenzaron a buscar a Pérez Corradi en la zona.

Debido a que se trató de una operación en zona de frontera, la búsqueda y localización se realizó a través de informantes, agentes encubiertos y personal de contrainteligencia.

Según confió a LA NACION un agente de inteligencia vinculado al operativo de búsqueda y que podría identificar a Pérez Corradi porque lo tuvo cara a cara en varias oportunidades, el fin de semana pasado, los agentes que lo buscaban estuvieron a una hora de localizarlo en un campo a 40 kilómetros de Ciudad del Este.

Otras versiones indicaban que, alertado por un grupo de narcos que lo protegerían sobre la presencia de agentes de inteligencia argentina y de la agencia norteamericana de lucha contra la droga (DEA) de los Estados Unidos que lo buscaban, Pérez Corradi se habría trasladado a la zona de Canindeyú, a 200 kilómetros de Ciudad del Este, el nuevo refugio de los traficantes de armas y drogas que operan en la Triple Frontera.

Un día plagado de rumores, contradicciones e incertidumbre

13.00

¿Detención?

Portales informativos dijeron que Ibar Pérez Corradi había sido detenido en un country de Ciudad del Este, donde dijeron que vivía con su nueva mujer.

13.55

Confirmación con dudas

El abogado de Pérez Corradi, el ex comisario Juan José Ribelli, lo dio por detenidos, pero su socio Carlos Broitman decía que era “una probabilidad”

14.20

Marcha atrás

Tras salir del juzgado de Servini de Cubría, los abogdos dijeron: “Hoy formalmente no está arrestado, pero están dadas las garantías para su seguridad”.

15.00

Desmentida

Los ministerios de Seguridad y de Justicia, la AFI, la Interpol, la Justicia y los fiscales que investigan a Pérez Corradi dijeron no tener datos sobre el arresto.

15.20

De Estado a Estado

El canciller paraguayo, Eladio Loizaga, dijo a la ministra Susana Malcorra que no tenía “confirmación” del arresto, tras reunirse con ella en Cancillería.

 

fuente LA NACIÓN

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