“Las brujas no existen, pero que las hay, las hay.” La popular frase podría aplicarse al debate sobre la ampliación de los miembros de la Corte Suprema, versión que el Gobierno niega cada vez que se le presenta la ocasión, pero que en el Senado es un tema recurrente y que cada día suma mas voces a favor, tanto en el peronismo como en el propio oficialismo de Cambiemos.

De hecho, al menos dos fuentes, una del PJ y otra de Pro, le confirmaron a LA NACION que en diciembre pasado hubo un principio de acuerdo en la Cámara alta para elevar de cinco a siete los miembros del máximo tribunal de justicia. Las conversaciones tuvieron como telón de fondo la intención de evitar la jura de dos jueces de la Corte por decreto que Mauricio Macri pretendió llevar adelante en aquellos primeros días de su gobierno.
Según esos legisladores, ambos con peso específico en sus bancadas, la movida quedó paralizada luego de que la Casa Rosada trasladó el principio de acuerdo a los miembros de la Corte, en particular a su presidente, Ricardo Lorenzetti. Ahí la jugada quedó paralizada.

Las fuentes consultadas por este diario hasta le pusieron nombres y apellidos al acuerdo. A los dos candidatos que Macri pretendía nombrar por decreto, Horacio Rosatti y Carlos Rosenkrantz, se iban a sumar los de Eugenio Sarrabayrouse -cuyo pliego ya estaba en el Senado, enviado por Cristina Kirchner en noviembre- y de Santiago Corcuera.
Los nombres involucrados en el acuerdo fueron confiados por voceros del PJ. Consultado por LA NACION, uno de los referentes legislativos de Pro en la Cámara alta no los negó, limitándose a sonreír y a confirmar que la Casa Rosada también había dado el visto bueno a la jugada. “Digamos que se cayó porque no le gustó a otro poder del Estado”, sentenció.

Desde entonces, el Gobierno se dedicó a negar, en todas y cada una de las oportunidades en que volvían a surgir versiones, cualquier posibilidad de ampliar la Corte.
La semana pasada fue el jefe de Gabinete, Marcos Peña, luego de que encabezó, junto con la vicepresidenta, Gabriela Michetti, una reunión con los jefes de bloques de la Cámara alta. La reunión se celebró apenas un día antes que el Senado sesionara, gracias al quórum aportado por el FPV, para dar ingreso a los pliegos de Rosatti y Rosenkrantz y habilitar su tratamiento en la Comisión de Acuerdos.

Ayer se sumó al coro de negadores el ministro de Justicia, Germán Garavano. “No, hoy no hay nada”, aseveró el funcionario sobre la posibilidad de ampliar el tribunal que preside Lorenzetti.

Sin embargo, el ministro no cerró la puerta a una futura modificación de la integración de la Corte. “Primero hay que completarla, tienen que estar los dos jueces nuevos propuestos por el Presidente y recién después de ver cómo funciona empezaremos a discutir o no una eventual ampliación”, afirmó ayer a Clarín.

Las fuentes parlamentarias consultadas por este diario centraron en la figura de Lorenzetti la principal resistencia al fallido acuerdo de diciembre.

Sin embargo, el presidente de la Corte siempre evitó dar su opinión. “No hay ningún proyecto de ley de ampliación, pero es una facultad que tiene el Poder Ejecutivo de enviarlo y el Congreso de tratarlo”, aseguró en declaraciones periodísticas.

Amplio consenso

En realidad, Lorenzetti está equivocado. Desde diciembre pasado hay en el Senado un proyecto de ampliación de la Corte a siete miembros. Fue presentado por Juan Carlos Romero (PJ-Salta) precisamente en medio de las negociaciones para evitar que el Poder Ejecutivo avanzara con el nombramiento por decreto de Rosatti y Rosenkrantz.

La ampliación de la Corte tiene amplio consenso en la Cámara alta. A las voces del jefe de la bancada del FPV, Miguel Pichetto (Río Negro), y del presidente de la Comisión de Acuerdos, Rodolfo Urtubey (FPV-Salta), se suma la de Michetti.

Cosultada la semana pasada por una radio, la vicepresidenta, que ya no es más senadora, recordó que la Argentina es uno de los poco países en América latina cuya Corte tiene cinco miembros.

El último escollo
El rechazo del presidente del máximo tribunal de justicia detuvo un acuerdo político para ampliar la Corte de 5 a 7 miembros. También fue clave su negativa a tomarles juramento a los jueces nombrados por decreto por Macri.

 

fuente LA NACIÓN

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