Durante la gestión de Aníbal Fernández en el gabinete nacional, el Registro Nacional de Armas (RENAR) habilitó a 53 pasos fronterizos y puertos para importar explosivos y pólvora a granel en coincidencia con la maniobra del financista Ibar Pérez Corradi de traer efedrina al país como si fueran cargamentos de pólvora.

Pérez Corradi es el prófugo más buscado por el gobierno de Mauricio Macri porque está acusado de haber sido el autor ideológico del Triple Crimen de General Rodríguez del 2008 para quedarse con el negocio de la reexportación de efedrina a México. Interpol lo busca desde hace tres meses en Paraguay y Martín Lanatta lo vinculó supuestamente con el ex jefe de gabinete de Cristina Kirchner. En un mail, Pérez Corradi pidió a China mandarle la efedrina como pólvora porque “puede limpiarlos fácilmente” (Ver recuadro).

Las habilitaciones fueron dispuestas por Andrés Meiszner 15 días después de asumir como titular del RENAR en el 2006, luego de que el entonces ministro del Interior, Aníbal Fernández, le ganara una pulseada a su colega de Defensa, Nilda Garré, para quedarse con ese organismo estratégico. En la práctica, la medida implicó un relajamiento de los controles.

La primera disposición de Meiszner -hijo el ex presidente de Quilmes José Luis Meiszner- fue la número 200, revelaron a Clarín fuentes judiciales. Está habilitó a depósitos fiscales ubicados en zonas aeroportuarias a actuar como almacenes temporarios de explosivos, como el nitrato de amonio, usado para fabricar agroquímicos o en la industria minera pero también para armar bombas como las utilizadas en los atentados contra la embajada de Israel (1992) y la AMIA (1994). El propósito oficial, dice la resolución, era “realizar un efectivo control” de esos explosivos pero, según fuentes gubernamentales consultadas por Clarín, tuvo “un efecto contrario” porque obligó a que inspectores de todo el país que no estaban entrenados tuvieran que inspeccionar embarques de sustancias que no conocían. La segunda resolución (la número 335 del 207) habilitó a las aduanas de San Lorenzo, Necochea, Neuquén y el depósito fiscal de Edcadassa en Ezeiza a recibir ese tipo de importaciones. En agosto de ese año, Meiszner sacó la resolución 335 que habilitó el ingreso de “pólvora, explosivos y afines” por pasos fronterizos de Chile, Paraguay, Bolivia y Brasil.

La otra medida de Aníbal F. que ayudó indirectamente a la efedrina fue la pelea que mantuvo con el ex titular del SEDRONAR, José Graneros, por el control del organismo que regula el ingreso de los precursores químicos.

Fuentes gubernamentales que están revisando la actuación de Meiszner se preguntan cómo se hizo esa mejora sin tener especialistas y luego de que se sacara a los ingenieros militares expertos en explosivos de este control complejo tras la salida del RENAR de Defensa. Las sospechas también se centran en que Meiszner hizo nombrar como Coordinador de Inspecciones del RENAR “a un familiar de Lanatta que cuyo nombre y apellido se corresponde con las siglas PM”. PM debería controlar,

Para colmo al terminar su mandato, Cristina Kirchner hizo sancionar una ley en el congreso para dividir el RENAR con el pretexto de la federalización que de hecho va a terminar disminuyendo los controles sobre las armas y los explosivos. A menos que Macri frene la implementación de esta ley que “desguaza” al RENAR debe comenzar a regir el mes que viene.

 

fuente CLARÍN

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