Entre las principales actividades, el presidente Mauricio Macri agasajará esta noche a su par de los Estados Unidos, Barack Obama , con una cena de honor para más de 400 invitados en el Centro Cultural Kirchner (CCK), pese a que ese edificio fue la obra pública de la anterior gestión más criticada en los últimos días por la Casa Rosada.
El director del Sistema Federal de Medios y Contenidos Públicos, Hernán Lombardi, aseguró en diversas entrevistas que el CCK fue un despilfarro enorme en obras mal hechas, que no cumple requisitos de seguridad, y que no tiene habilitación de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.

Sin embargo, Macri se encontrará allí con Obama. Además, asistirán miles de personas, entre los invitados, el personal de seguridad, logística y gastronomía. También el Presidente concedió el domingo último una entrevista a media docena de periodistas en la cúpula del CCK. Además, el propio Lombardi recibió allí el 25 de febrero último al presidente de Francia, François Hollande.
“Es que todas esas actividades se hicieron y se harán en lugares seguros del CCK. No se usaron ni se usarán los lugares inseguros”, señaló Lombardi a LA NACION.

Voceros de Lombardi precisaron luego que al final del actual mes la Ciudad de Buenos Aires otorgará la habilitación definitiva al edificio, que ahora sólo está habilitado en algunos sectores. La comida de honor que presidirán Macri y Obama se realizará en el Salón de los Escudos, en el segundo piso.
También consignaron que desde pasado mañana y durante todo el fin de semana se reanudarán las visitas guiadas para el público en general a los lugares a los que se puede acceder, como la Ballena Azul, aunque no están terminados los sistemas de video, audio, luz y acústica.

Señalaron cerca de Lombardi que también están pendientes de terminación los sistemas de aire acondicionado y de alimentación eléctrica de la cúpula, que debió ser asistida por un grupo electrógeno durante el reportaje del domingo de Macri con periodistas.

Técnicos que trabajaron en la obra aseguraron a LA NACION que el ex Correo Central es más seguro que antes de la obra porque se agregaron sistemas de detección de incendios, barreras infrarrojas, ocho escaleras de emergencia y una dotación de bomberos permanente de ocho efectivos.

Añadieron que falta realizar terminaciones de iluminación y servicios informáticos, que no llegaron a hacerse porque la ex presidenta Cristina Kirchner quería inaugurarlo antes de terminar su mandato y hubo problemas con algunos contratistas.

“Parece mentira que digan que es inseguro cuando invitan a Obama, Hollande y a Macri. Muy inseguro no debe ser”, dijo a LA NACION uno de los planificadores de la obra.

Señalaron, en cambio, su preocupación porque la organización macrista pondría una cocina provisoria cerca del Salón de los Escudos en un lugar no preparado para eso. Allí se prepararán la entrada de tiradito de higo, burratita, verdes tiernos, speck ahumado y focaccia de aceitunas. El plato principal será jarret de cordero horneado, papas “dominó”, crema de berenjena ahumada y ensalada de tomates “antiguos”. El catering de la empresa Eat contará con vinos chardonnay y malbec de la bodega Catena Zapata.

La lista de invitados es variada y se vincula al sistema de alianzas del macrismo con los partidos de Cambiemos y con sectores del PJ dialoguista. Participarán Sergio Massa, Miguel Pichetto, Diego Bossio, Gabriela Michetti, Emilio Monzó, Elisa Carrió, Hugo Moyano, Margarita Stolbizer y el presidente de la UCR, José Corral, entre otros radicales. No habrá ex presidentes ni figuras del kirchnerismo.

 

fuente LA NACIÓN

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