No son días tranquilos en Santa Cruz. Alicia Kirchner quedó envuelta en las denuncias por corrupción que apuntan contra Lázaro Báez y temen en el gobierno provincial “más repercusiones”, en un momento de mucha conflictividad social por la crisis financiera que vive la Provincia. En el gabinete santacrueño sostienen que la relación “nunca fue buena” con el empresario K, pero ahora le retiraron la totalidad de las obras a su holding y buscan re licitarlas en el corto plazo. Se tratan de 24 contratos que están suspendidos. En la Casa Rosada señalaron que el empresario “no tendrá más obras”.

MAQUINARÍA ABANDONADA AUSTRAL CONSTRUCCIONES

El fin de semana largo no dio tregua a la tensión que se vive en el sur. Con cautela y con la firme decisión de no responder públicamente, en el gabinete de la gobernadora aseguran que la prioridad “es resolver los conflictos de la provincia”, y detrás de ello está el temor a que más acusaciones surjan por parte de Báez quien, por primera vez en doce años, decidió confrontar con los Kirchner, que le garantizaron 24.500 millones de pesos en obras públicas que en su mayoría, dejó inconclusas.

“Nunca fue buena la relación”, describió un alto funcionario provincial al referirse al enfrentamiento que tuvo la gobernadora durante sus primeros cien días de gestión, con Báez, y resaltaron “no nos sorprende”, contemplando el escenario de conflictividad que se desplegó en las rutas tras los 1800 despidos que realizó el empresario K en el sector de la construcción.

Desde diciembre, los cruces fueron constantes. En pleno conflicto de Austral Construcciones con la UOCRA, la cuñada de Cristina Kirchner recalcó que el principal responsable era el empresario K, y que debía “hacerse cargo”. Esto molestó a Báez, que en su entorno criticó la gestión de Alicia Kirchner asegurando que “no hizo nada para resolver el reclamo que hicimos con Vialidad que nos debía 400 millones de pesos”, como describió a Clarín uno de sus asesores.

En este escenario de guerra declarada, en una de sus primeras visitas a la Casa Rosada Alicia Kirchner había solicitado a la nueva gestión que “por favor” le retiren las obras a Báez, queriendo desvincularse de la relación comercial que su familia mantuvo por años con el empresario K, cada vez más acorralado por la Justicia. En medio de la confrontación, el gobierno provincial confirmó que Lázaro Báez “ya no tiene obra pública en Santa Cruz”. Todo un símbolo del fin de ciclo del empresario favorito del kirchnerismo en el sur.

Aunque en Austral Construcciones informaron a Clarín que la firma rescindió 29 contratos con Vialidad provincial, en el gabinete de Kirchner indicaron que la decisión fue de la actual gestión. “Se le retiraron todas las obras en acuerdo con Vialidad Nacional. No le quedó ninguna le quitamos absolutamente todo”, indicó un ministro.

Desde la Casa Rosada confirmaron a Clarín que a Báez le quedaban cerca de 24 contratos, y que “se iniciaron los mecanismos administrativos para sacárselas”. Y aseveraron: “No va a tener más contratos con el Gobierno”. La información fue reafirmada por Francisco Anglesio, director de Vialidad provincial comitente de las obras que financió Nación: “Se rescindieron las obras a Austral Construcciones y Kank & Costilla (empresa que dirige Martín Báez), estamos en diálogo permanente con Vialidad Nacional para reactivar la obra pública”, indicó.

Una de las obras que le quitaron a Báez y que representa de los casos más escandalosos, es la ruta nacional 3, tramo Comodoro Rivadavia-Caleta Olivia. Se licitó por 125 millones de pesos, y no sólo se pagó con la redeterminación de precios 800 millones, sino que de los 92 kilómetros sólo se hizo el 36%, según confirmó el ministro de Transporte Guillermo Dietrich.

Como muestra del ocaso de Báez que, ante la citación a indagatoria de su hijo Martín por las imágenes que lo muestran contando tres millones de dólares en la financiera SGI, promete romper con la lealtad que mantuvo contra los Kirchner, sus socios y beneficiarios durante la última década; en el norte de Santa Cruz se despejó uno de los obradores de Austral. Todo el equipamiento que se encontraba ahí fue trasladado a Comodoro Rivadavia:módulos de oficinas y trailers que utilizaba el personal de la empresa. “Austral es un pueblo abandonado, ya no tiene la plata del Estado para hacer nada”, aseguraron a Clarín desde la Casa Rosada.

 

fuente CLARÍN

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