A menos de 24 horas del comienzo del apoyo popular planificado por el kirchnerismo para recibir a Cristina Kirchner, el Gobierno aún no definió el operativo de seguridad que implementará en las calles y especula con que no aportará más refuerzo que el que demanda cualquier tipo de manifestación.

Sin datos claros sobre el alcance de la convocatoria, en la Casa Rosada minimizan por estas horas el impacto que pueda tener la marcha a la espera de conocer esta noche las primeras muestras de apoyo.
“No estamos pensando en ningún operativo especial”, descartaron fuentes oficiales, que confiaron que tampoco se sumará personal extra para custodiar la permanencia de la ex presidenta en Buenos Aires.
Cristina Kirchner llegará esta noche, a las 22.05 al aeroparque Jorge Newbery. Viajará en el vuelo 1893 de Aerolíneas Argentinas, proveniente de El Calafate, donde estuvo el fin de semana. El kirchnerismo adelantó para hoy las marchas de apoyo a la ex presidenta, que comenzarán con la espera de su arribo y que tendrán su punto máximo pasado mañana, en los tribunales de Comodoro Py.
En el Gobierno, de hecho, desconocían que los seguidores de Cristina se concentrarán para esperar su llegada en Aeroparque y hasta anoche manejaban la convocatoria a Retiro, donde la ex presidenta deberá declarar en la causa en la que el juez Claudio Bonadio la citó como responsable de la venta de dólar futuro que hizo el Banco Central durante los últimos meses de su gobierno.

“Vamos a armar un operativo igual al de cualquier manifestación. Todavía no nos hemos comunicado con los organizadores”, plantearon en el Ministerio de Seguridad, que conduce Patricia Bullrich.
Según describieron fuentes oficiales, no hubo aún una charla con quienes convocan la marcha para ordenar la manifestación, como se organiza con el resto de las protestas según el nuevo protocolo que comenzó a instrumentar, a medias, la Casa Rosada.

“Hay que ver cuánta gente meten”, deslizó a modo de bajar las expectativas una fuente cercana al presidente Mauricio Macri, ante la posibilidad de que una movilización contundente termine perjudicando a la actual administración. “Primero hay que ver los números”, insistía un funcionario del riñón presidencial. La orden del equipo de comunicación, a cargo del jefe de Gabinete, Marcos Peña, fue no darle entidad a la manifestación. Esto es, no hablar del tema.

Para mostrarse al margen del escenario político que podría deparar la movilización kirchnerista, el Gobierno intentará mantener el ritmo de gestión. De hecho, el miércoles, cuando Cristina llegue al despacho de Bonadio, el Presidente estará bien lejos, en Salta, donde tiene en agenda un acto oficial por la mañana. Casualidades o no, hasta ayer, el viaje estaba en el organigrama semanal de presentaciones de Macri.

El kirchnerismo adelantó las muestras de apoyo a Cristina para esta noche, a su llegada, ante el temor de que la sala II de la Cámara Federal porteña, que debe decidir hoy si acepta o rechaza la recusación presentada contra Bonadio por Pedro Biscay, ex directivo del Banco Central también investigado, dé lugar a ese requerimiento y termine por suspender la indagatoria a la ex presidenta.

Según supo LA NACION, tampoco se reforzará la seguridad de Cristina en su departamento de Barrio Norte. Desde que dejó el gobierno, no volvió a Buenos Aires. “Con la custodia que le quedó le alcanza”, aclararon fuentes oficiales.

Macri estará hoy visitando un jardín maternal en San Martín, la única actividad del día. Mañana tiene previsto anunciar un plan de obra pública para el conurbano desde Quilmes, adonde trasladará la reunión de gabinete e intentará mostrarse al margen de las repercusiones de la marcha kirchnerista.

Diferencias por Oyarbide

El ministro de Justicia, Germán Garavano, consideró positivo el alejamiento del juez federal Norberto Oyarbide, y dio a entender que el Gobierno aceptará su reciente renuncia al cargo. “El hecho de aceptarle la renuncia saca de su función a Oyarbide y rompe este círculo de impunidad”, afirmó ayer el ministro, en declaraciones radiales. Elisa Carrió, entre otros dirigentes, viene pidiendo al presidente Mauricio Macri que no le acepte la renuncia al juez, acusado de mal desempeño en el Consejo de la Magistratura.

fuente LA NACIÓN

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