Cómo si se tratara de una película de catástrofe, el iceberg asomaba, amenazante, en el horizonte. Para las autoridades del PAMI, el descontrolado nivel de gastos sólo conducía a un lugar posible: la quiebra de la obra social más importante de América latina. Por eso, la nueva conducción entendió que la única salida requería decisiones drásticas, sino el déficit en diciembre podría alcanzar unos 10.000 millones de pesos, un número inviable para sus alicaídas finanzas.
Pese a contar con un presupuesto millonario, el director ejecutivo del Instituto Nacional de Servicios Sociales para Jubilados y Pensionados (PAMI), Carlos Regazzoni, recibió un organismo virtualmente quebrado y atravesado por actos de corrupción. En cada área que se auditó se encontraron irregularidades. La última fue que se detectó que 400.000 personas fallecidas seguían figurando como internadas en distintos centros de salud. Según la estimación que hicieron desde el PAMI, esa estafa le costaba 20 millones de pesos por mes.

Pero la más escandalosa es la que se descubrió tras los allanamientos que dictó la Justicia en más de 70 farmacias de todo el país. Según verificó el organismo, la obra social perdía al menos 500 millones de pesos por año por la falta de control en la venta de medicamentos, principal gasto del PAMI.
En este contexto, Regazzoni tomó dos decisiones clave. Por un lado, la obra social de los jubilados anunció un acuerdo de “mejor precio garantizado” para la compra de medicamentos. Una medida que permitirá un ahorro de más de 1600 millones pesos. Y, además, en una medida que despertó polémica y quejas, el instituto anunció que 150 medicamentos que eran entregados de forma gratuita ahora sólo tendrán un descuento de entre el 50 y el 80 por ciento. La lista incluye antibióticos, antihipertensivos y neuroprotectores.

“El PAMI estaba financiando cremas cosméticas y tiene ambulancias que tardan 18 horas en llegar a destino. También tenemos afiliados que hace un año que esperan por un audífono”, dijo Regazzoni a la nacion.
Desde la obra social, que atiende a 5.500.000 personas, agregaron que el ahorro obtenido será utilizado “para que los médicos y centros de salud cobren en tiempo y forma y para mejorar el equipamiento en ambulancias y los tiempos de atención en todo el país”.

La medida fue criticada por los titulares de los colegios farmacéuticos de la ciudad y de la provincia de Buenos Aires, que se quejaron por no haber sido consultados y predijeron que los afiliados se verán afectados. Pese a las críticas, Regazzoni sostuvo que antes de excluir los medicamentos se hicieron consultas con expertos de la Argentina y del exterior. “Ningún país del mundo cubre estos medicamentos al ciento por ciento”, manifestó el funcionario.

El PAMI gasta hoy el 33 por ciento de su presupuesto en la compra de remedios, cuando la media mundial está alrededor del 20%. El objetivo que se impusieron las nuevas autoridades del organismo es que baje al 25% este año. Según datos oficiales, el PAMI desembolsaba $ 25.000 millones en remedios por año, mientras invertía $ 22.000 millones en todos los trabajadores de la salud.

“Queremos que la plata se utilice en los pacientes que la necesitan y no según las presiones del mercado. Se trata de un cambio de lógica”, agregó Regazzoni. Con unos 15.000 trabajadores -entre contratados y planta permanente-, Regazzoni tiene a su cargo una de las cajas más importantes del país. De $ 6.797.400.000 en 2007 pasó a administrar unos $ 82.000.000.000 este año. Esto representa, detrás del gobierno nacional, la provincia de Buenos Aires, la ciudad de Buenos Aires y Santa Fe, el quinto entre los presupuestos más abultados de la Argentina.

Los encargados de administrar el PAMI no tienen dudas: “Los jubilados no reciben un servicio de salud de la calidad que merecen porque el dinero se iba en despilfarro, descontrol y corrupción”, confiaron a la nacion fuentes cercanas a Regazzoni, que ya formuló tres denuncias penales contra la anterior administración que lideró el kirchnerista Luciano Di Cesare.

Para Eugenio Semino, que conduce la Defensoría de la Tercera Edad, el plan que lleva adelante la nueva conducción para reducir costos es bueno, aunque criticó algunas de las medidas. “Es una herencia muy complicada la que recibieron, pero están demasiado enfocados en la corrupción y no en mejorar las prestaciones”, aseguró Semino.

Regazzoni, el médico que designó el presidente Mauricio Macri para administrar el Instituto Nacional de Servicios Sociales para Jubilados y Pensionados, sabía que se enfrentaría a un desafío complicado cuando asumió. Hoy, después de cuatro meses de gestión, está dando los primeros pasos para poner los números del organismo en orden y empezar a trabajar en el objetivo de máxima: recuperar el prestigio de la obra social.

Gestiones en pugna

El nuevo jefe del PAMI revisa la herencia

Luciano Di Cesare

Ex director del PAMI

El titular del PAMI durante el kirchnerismo fue procesado por orden del juez Bonadio por haber comprado Letras del Tesoro nacional con fondos monetarios de la obra social de jubilados y pensionados.

La nueva gestión encontró más irregularidades en el PAMI, como el registro de unas 400.000 personas que recibían cobertura aunque estaban fallecidas.

En un allanamiento se detectaron más de 70 farmacias con irregularidades en la compra de remedios.carlos regazzoni director del pami luciano di cesare ex director del pami

Carlos Regazzoni

Director del PAMI

Regazzoni tiene a su cargo una de las cajas más importantes del país. En el PAMI se pasó de un presupuesto de $ 6.797.400.000, en 2007, a administrar unos $ 82.000 millones para este año.

El PAMI gasta hoy el 33 por ciento de su presupuesto en la compra de remedios, cuando la media mundial está alrededor de 20%. El objetivo de las nuevas autoridades del organismo es que baje al 25% este año.

Regazzoni encontró graves irregularidades en la gestión de Di Cesare.

 

fuente LA NACIÓN

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