Leonardo Fariña, el nuevo “arrepentido”, aspira a que su confesión del viernes pasado, plagada de acusaciones, lo saque de la cárcel. Su abogada defensora pidió ayer la excarcelación al tribunal oral platense que lo tiene preso desde hace dos años por evasión. El fundamento: que como hoy está bajo “protección oficial” no hay peligro de fuga.

Los dichos de Fariña como “arrepentido” fueron el fundamento con el que el fiscal del caso por lavado, Guillermo Marijuan, imputó ese mismo día a la ex presidenta Cristina Kirchner, a su ex ministro de Planificación Federal Julio De Vido, al ex presidente del Banco Nación Juan Carlos Fábrega y a más de una decena de personas.
Anoche, el juez de la causa, Sebastián Casanello, envió copias de la declaración de Fariña a tres jueces federales que investigan desde hace tiempo varios de los supuestos delitos cometidos durante el kirchnerismo a los que se refirió Fariña en su indagatoria.
La declaración del viernes tuvo dos partes: una en la que Fariña dio información sobre su “experiencia personal”; básicamente, sobre supuestas maniobras de lavado de dinero de Lázaro Báez en las que él intervino. “Dio importantes indicios de cómo funcionaría ese esquema [de lavado]”, escribió ayer Casanello. La otra parte es la que Fariña definió como de “valoración personal” -afirmó ayer el juez-, en la que hizo mención de un “plan sistémico cuyo objeto fue el vaciamiento de las arcas públicas mediante la obra pública”. Esto mismo lo investiga el juez Julián Ercolini desde 2008 en el expediente que fue conocido como la “megacausa de la asociación ilícita de los Kirchner”, abierto por una denuncia de Elisa Carrió.
Los jueces Daniel Rafecas y Marcelo Martínez de Giorgi investigan otros hechos de los que también hizo mención Fariña el viernes: un fideicomiso de Nación Fideicomisos para Austral Construcciones sospechado de irregularidades y las presuntas ventajas para Báez en la licitación de las represas Kirchner y Cepernic, en Santa Cruz.

Casanello sostuvo ayer que no podía “obviar” esas intervenciones previas de sus colegas porque de lo contrario estaría “invadiendo” su jurisdicción. Dijo también que los tribunales superiores son estrictos para evitar el forum shopping, maniobra que consiste en elegir al juez que va a investigar un determinado caso obviando el sorteo (lo que ocurriría, por ejemplo, si Fariña pudiera hacer con sus dichos que un caso cambiara de juez).
Destacó además cuál es el objeto de su causa: “Las posibles maniobras de lavado de dinero que habrían sido desplegadas con intervención de distintos actores de mayor y menor importancia, como el propio Fariña, en un universo donde no es posible descartar a priori a nadie”.

Todo hecho de lavado requiere de un hecho ilícito precedente (de donde salió el dinero sucio). Para Casanello, las investigaciones en curso en los juzgados de Ercolini, Martínez de Giorgi y Rafecas podrían aportarle esos delitos precedentes.

Algo similar ocurriría con las dos causas que la diputada Margarita Stolbizer le pidió a Casanello que tuviera “a la vista”: el caso Hotesur, que investiga los negocios hoteleros de los Kirchner, y el del fideicomiso y los créditos del Banco Nación a Austral Construcciones, casos a los que también se refirió Fariña.

Casanello dedicó además un párrafo de su resolución a detallar la situación de Fariña en su causa. “Es imputado, no testigo. Esto quiere decir que no prestó juramento ni promesa de decir verdad”, advirtió. Dijo, no obstante, que sus aportes podrían ser útiles, pero que es preciso verificarlos.

El viernes, durante su presentación como arrepentido, Fariña pensó que Casanello, que era quien lo interrogaba, podría liberarlo. Eso no pasó. Quienes tienen la llave judicial para liberarlo son los jueces del Tribunal Oral N° 1 de La Plata, quienes lo tienen detenido a su disposición en una causa por evasión. Casanello lo procesó, pero nunca dictó la prisión preventiva de Fariña.

No obstante, ayer la abogada de Fariña, Giselle Robles, utilizó la declaración de su defendido para pedir su liberación en La Plata. Argumentó que Fariña no se fugará porque quedó bajo protección dentro del Plan Nacional de Testigos e Imputados. Por el momento, sigue preso en el penal de Ezeiza, donde pasó los últimos dos años. Ahora, habita una nueva celda, en un sector destinado a los detenidos que deben estar protegidos.

 

fuente LA NACIÓN

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