EL ARREPENTIDOIdentificado por el ahora arrepentido Leonardo Fariña como el armador en las sombras del ducto financiero que le habría permitido a Lázaro Báez sacar millones de euros negros de la Argentina, Santiago Walter Carradori aparece en los Panamá Papers. Y fue un operador del entonces ministro Julio De Vido, según los relatos coincidentes de múltiples financistas que lo conocieron durante los últimos años y que aceptaron dialogar con LA NACION.
Carradori, según esos relatos, conformó una red de contactos junto a Fariña y otros nombres que ya aparecieron en la investigación sobre la llamada “ruta del dinero K”. Entre ellos, Maximiliano Goff Dávila -al que también señaló el otrora valijero-, Fabián Rossi y Maximiliano Acosta. Todos vinculados de un modo u otro a la operatoria bursátil y cambiaria o incluso a cuevas de la city porteña.

Cada uno de ellos arrastra su propia foja de servicios. Y en el caso de Carradori, de 59 años y platense como Fariña, durante años se presentó como presidente de la firma Argas Argentina, aunque dos cambistas lo señalaron también como uno de los emisarios que intentaron sacar US$ 100 millones que dispararon el precio del dólar paralelo a principios de 2011, tal como entonces reveló LA NACION.

Los memoriosos sostienen además que Carradori intentó esa operación en nombre de la sociedad española Sambers Hantarex SL, vinculada al operador ítalo-argentino Néstor Marcelo Ramos, a quien el juez federal Sebastián Casanello citó esta semana a indagatoria.

En la transcripción del testimonio de Fariña ante Casanello, se asentó el nombre de esa sociedad como “Samber & Tarex”. Pero se trata de Sambers Antares SL, según verificó LA NACION en los registros comerciales españoles. Esa firma llegó a acumular 33 millones de euros en sus cuentas, pero se liquidó en 2012.
Lo que sí figura en el currículum de Carradori, en cambio, es su paso por la Secretaría de Energía y su cargo como gerente administrativo en el Enargas durante la gestión y bajo el control de De Vido.

El ex ministro de Planificación Federal y actual diputado calla lo que sabe sobre Carradori y, también, sobre su nexo con José “Pepe” Salvini, operador, amigo y compañero de banco del ex presidente Néstor Kirchner en el colegio secundario.
Los registros comerciales locales también indican que Carradori en 2000 y 2001 montó dos SRL, Oggi y Aquí España, mientras que en 2010 venció su mandato como presidente de Argas Argentina. Y ahora afronta serios problemas en sus finanzas personales. Aparece con “alto riesgo de insolvencia” e incluso como “irrecuperable”, mientras que lo demandó el Banco Finansur.

En los Panamá Papers, en tanto, aparece la creación de la sociedad Hauser Trading (Panamá), el 30 de mayo de 2002, a través del estudio uruguayo de Juan Pedro Damiani, con el número de registro 21.398 de Mossack Fonseca. Así consta en los documentos del estudio que detectó y analizó LA NACION en el marco de la investigación impulsada por el Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación (ICIJ) y el diario alemán Süddeutsche Zeitung.

Como directores de Hauser Trading, Mossack Fonseca procedió a anotar a cinco panameños que sin embargo no oficiaron más que como simples prestanombres. ¿Por qué? Porque Carradori recibió un poder para tomar todas las decisiones sobre esa firma.

Durante los trámites de apertura, sin embargo, Mossack Fonseca solicitó información sobre la actividad de Carradori en la Argentina. “Es gerente de administración y finanzas del Enargas y consultor de empresas del sector energético. Posee con otros asociados la licencia de Caro Cuore. Está comenzando a desarrollar actividades de comercio exterior, contactando a exportadores argentinos y a importadores americanos, aprovechando la actual situación cambiaria argentina, que hace más competitivas las exportaciones”, fue la respuesta que recibió. Con un agregado: “Opera en el exterior con el Deutsche Bank (Suiza)”.

Amplias facultades

El intercambio de correos electrónicos siguió, por lo que el proceso se dilató en el tiempo. En uno de esos mails se consignó que Carradori había solicitado que los trámites de registro de Hauser Trading fueran “expeditivos”. No sólo eso. Cuando al fin se libró el acta de constitución de la firma, Mossack Fonseca se encargó de emitirle un poder plenipotenciario. Entre otros motivos, “para que represente a la sociedad en cualquier parte del mundo con las más amplias facultades; para administrar, gobernar y disponer del patrimonio de la sociedad; vender, adquirir, permutar, ceder, transferir e hipotecar dichos bienes; abrir cuentas bancarias de cualquier tipo y arrendar cajas de seguridad”.

Aunque de los Panamá Papers no surgen detalles de su actividad, al parecer Hauser Trading permaneció activa hasta mayo de 2013, cuando en un correo se indicó que no había información sobre la sociedad “desde hace un largo tiempo, ni tampoco contacto con el cliente”. La respuesta fue concisa: “Entendemos que el cliente desea sacar la sociedad de control”. Es decir, darla de baja, lo que demoró más de un año, hasta su cierre definitivo en julio de 2014.

Para entonces, según reconstruyó LA NACION, Carradori ya se presentaba en algunas reuniones en nombre de De Vido e interactuaba con Fariña. Y ya había dejado atrás la causa penal por usurpación de títulos que instruyó el entonces juez -y actual camarista- Jorge Luis Ballestero. ¿Quién fue el secretario de esa causa? Casanello. Ahora vuelven a encontrarse.

Señalados por el arrepentido

Fariña comprometió a funcionarios y empresarios

Julio de Vido

Ex ministro de obras públicas

Según Fariña, el funcionario “digitaba” la obra pública para beneficiar a empresarios amigos.

Carlos Wagner

Cámara de la construcción

Lo señaló como clave en las adjudicaciones de dichas obras. También hizo negocios con Lázaro Báez

Daniel Pérez Gadin

Contador de Lázaro Báez

“Es el testaferro de Báez”, dijo Fariña. Era el contador que elaboraba la pata contable del “plan”.

 

fuente LA NACIÓN

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