El Gobierno evitó ayer mostrarse preocupado por la marcha del sindicalismo, a la que se unió el PJ, y esperará a escuchar el tenor de los discursos de los líderes gremiales para evaluar el impacto de la primera manifestación de peso que deberá enfrentar la Casa Rosada.
Lo que está decidido es que si las críticas terminan siendo fuertes, el propio Mauricio Macri saldrá a responder. “No se va a dejar marcar la cancha”, anticipó un alto funcionario, en una señal de que el Presidente sigue con atención lo que a esta altura ya considera un desafío directo de todo el peronismo.

Un adelanto lo dio Macri ayer cuando desde el acto que encabezó en Ezeiza cargó directo contra el jefe de bloque de los senadores del Frente para la Victoria, Miguel Pichetto, al que acusó de tener una postura distinta de la que concretó al sancionar el proyecto antidespidos. “No entiendo, senador Pichetto. Dice una cosa y después hace otra, impulsando a votar una ley que destruye el trabajo de los argentinos”, lo cruzó el Presidente. Como desafío, dijo que va a seguir aplicando su política, “más allá de las trabas” que le pongan.

Aún golpeado por la votación de anteayer en el Senado, donde la oposición se unió para aprobar el proyecto de ley que suspende los despidos por 180 días e impone la doble indemnización, el Gobierno cree que se generó un nuevo escenario perjudicial que expone a Macri a su primer veto. No por nada el golpe sobre el atril que dio el Presidente, mientras se quejaba por la decisión mayoritaria del Senado, fue el dato más destacado entre los funcionarios nacionales.

Algo parecido a lo que el Presidente contó de Pichetto podría replicarse con los representantes sindicales con quienes los funcionarios tienen mejor diálogo, como Hugo Moyano.
Ayer, el ministro del Interior, Rogelio Frigerio, apostó a un discurso conciliador. “Todo el mundo tiene derecho de expresarse, esperemos que sea en paz”, esgrimió después del acto que compartió con el Presidente en Ezeiza. Lo cierto es que desde la Casa Rosada miran la renovada unidad del peronismo con luces de alerta. Hasta ahora disfrutaban de las peleas internas.

Para bajar el tono, las principales espadas políticas creen que tanto la media sanción a la doble indemnización como la participación del PJ en la convocatoria gremial forman parte de la interna partidaria, sobre todo tras la reaparición pública de Cristina Kirchner.

En la Casa Rosada siguen confiando en que en el segundo semestre se comenzarán a ver los resultados de la política económica implementada por Macri, y por eso esta semana, como preparando el terreno ante el nuevo escenario que se abrirá con el tema de los despidos en la agenda, el Presidente hizo una seguidilla de anuncios para recuperar la iniciativa.

fuente LA NACIÓN

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