El primer gran desafío sindical que afrontará la gestión de Mauricio Macri adquirió a último momento un sesgo opositor, con la adhesión del Partido Justicialista (PJ) y de la izquierda a la movilización conjunta que convocaron para hoy las cinco centrales obreras.

En una inédita unidad, las tres vertientes de la CGT y las dos CTA escenificarán su poder para advertir al Gobierno sobre los despidos y la inflación. Los sindicatos acordaron un documento común que se leerá hoy, a las 15, en el monumento Canto al Trabajo, en Paseo Colón e Independencia. El mensaje, básicamente, rechazará la política económica del macrismo y responsabilizará al Gobierno de “la aceleración” de los precios y la “devaluación”.
La Casa Rosada observa con preocupación el perfil que adoptó la protesta sindical, en la que se conmemorará el Día del Trabajador y en la que los organizadores estiman que reunirán a más de 100.000 personas. La marcha ocurrirá dos días después de haberse aprobado en el Senado el proyecto de ley antidespidos, que fue impulsado por la oposición y los gremios, y que el Presidente ya adelantó que lo vetará si es que llega a cristalizarse tras su paso por la Cámara de Diputados.

Una ironía que tal vez se pase por alto: la alianza sindical entre las cinco centrales se había enhebrado inicialmente para forzar un cambio en el impuesto a las ganancias a través del Congreso. La coyuntura los obligó ahora a un giro, y el eje de los reclamos de hoy serán los despidos y la inflación. Sobre Ganancias, las centrales marcarán el cambio retórico de Macri desde la campaña electoral hasta la actualidad.

MOVILIZACIÓN

Dominarán los discursos duros y los cuatro oradores comenzarán a insinuar una ruptura con Mauricio Macri después de la frágil tregua que pactaron por los 100 días iniciales de la gestión. Los ceteístas Pablo Micheli y Hugo Yasky no dudarán y plantearán convocar a un paro general para mayo. Antonio Caló, jefe de la CGT oficial, centrará su discurso en las bajas y suspensiones que golpearon a las industrias metalúrgica y automotriz. Lanzará un ultimátum si es que no hay una respuesta oficial en el corto plazo. Cerrará Hugo Moyano, el interlocutor gremial que priorizó Macri. El jefe de los camioneros tomará distancia y desafiará al Gobierno con nuevas protestas si es que veta la eventual ley antidespidos. No planteará por ahora un paro, pero sí condicionará su tímido e incómodo respaldo al oficialismo.
La adhesión a último momento del PJ, de la izquierda y de distintos movimientos sociales provocó un tembladeral en la alianza sindical. Luis Barrionuevo y su tropa de la CGT Azul y Blanca se concentrarán en Avenida de Mayo y 9 de Julio, pero no subirán al estrado ni se acercarán hasta el corazón del acto. Barrionuevo se molestó con sus colegas de las otras centrales por negociar el apoyo con sectores del PJ que hasta hace apenas unos meses comulgaban con el kirchnerismo. “No tengo nada que ver con Fernando Espinoza, Scioli, D’Elía ni el «Pata» Medina. Era una movida gremial, no política. No vamos a participar”, dijo anoche Barrionuevo a LA NACION.

Gerónimo Venegas seguirá los pasos de Barrionuevo y no concurrirá. El ruralista es un aliado del macrismo desde la primera hora y cuestionó el carácter combativo que asumió la marcha. Venegas y Barrionuevo se beneficiaron en el corto plazo por algunas medidas oficiales. El primero recuperó el control del Renatre, un ente que registra a los trabajadores rurales y administra los aportes al fondo de desempleo que hacen los empleadores del sector agropecuario. El segundo asistió el miércoles a la Casa Rosada por un plan para generar empleo en el sector turístico y hotelero, su rubro.

Las cinco centrales obreras coincidirán en un rosario de reclamos: además de los ejes centrales, reclamarán por la universalización de las asignaciones familiares y la plena vigencia del 82% móvil a los jubilados y del derecho a huelga sin ninguna reglamentación de protocolo.

El rompecabezas sindical que ideó la movilización

Hugo Moyano

CGT Azopardo

Macri lo priorizó como su interlocutor gremial, pero él comenzará a tomar distancia. Su apoyo dependerá de la ley antidespidos

Antonio Caló

CGT Oficial

Aún vinculado al kirchnerismo, adoptó un perfil combativo. Perdió poder en su central. No está convencido de activar un paro

Luis Barrionuevo

CGT Azul y blanca

Fue uno de los impulsores de la marcha, pero se bajó cuando aparecieron el PJ, la izquierda y sectores ligados al kirchnerismo

Pablo Micheli

CTA Autónoma

Víctima de internas en su central, apuesta a que la “unidad en la acción” con los otros sectores lo reposicione. Pedirá un paro

Hugo Yasky

CTA de los trabajadores

Guiará su discurso a lo que fueron los despidos en la administración pública, ya que ATE integra su central. Planteará un paro

 

fuente LA NACIÓN

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