En medio de la tensión con el peronismo y los sindicatos por la ley antidespidos que debate el Congreso, el presidente Mauricio Macri envió mensajes en los últimos días a las principales cámaras empresariales para que se comprometan a no despedir trabajadores en los próximos 60 o 90 días y algunos contestaron en forma positiva, aunque nadie lo hizo explícito por ahora.
La Casa Rosada espera una respuesta formal la semana próxima. Las consultas, la última semana, partieron del ministro de la Producción, Francisco Cabrera, y de los dos vicejefes de Gabinete, Gustavo Lopetegui y Mario Quintana.

En la Casa Rosada quieren que 2000 o 3000 empresas den señales, en forma individual, de que mantendrán el empleo o lo aumentarán. De ese modo, el proyecto de ley antidespidos perdería fuerza.
El Senado sancionó hace dos semanas la emergencia ocupacional que prohíbe despidos por 180 días y establece la doble indemnización. Para Macri esa ley destruiría fuentes de trabajo y busca frenarla en la Cámara de Diputados, donde podría ser modificada.

El primer sector en dar su apoyo público fue la Unión Industrial Argentina (UIA). Su vicepresidente, Daniel Funes de Rioja, dijo ayer que “acompañaría” una convocatoria del Gobierno aunque advirtió que no podía hablar por las pymes de diversas regiones del país.

“Algunos respondieron en forma positiva, pero aún deben consultar con sus centrales y contestarán la semana próxima. En otros casos la respuesta fue decepcionante”, dijo a LA NACION uno de los funcionarios que habló con empresarios.

“Desde ya, la UIA acompañaría, pero no puede decir qué va a pasar en una pyme de San Juan, o en un determinado sector”, dijo Funes de Rioja a Radio Mitre, según consignó la agencia DyN. Dentro del Gobierno hay quienes quieren conformar una mesa de diálogo con empresarios y centrales sindicales. Pero Macri y el jefe del Gabinete, Marcos Peña, no lo creen conveniente.

El Foro de Convergencia Empresarial, que coordina Miguel Blanco, de Swiss Medical, se reuniría con el Gobierno la semana próxima.

Cabrera, Lopetegui y Quintana mantuvieron contactos la semana pasada con Blanco y con los presidentes de la UIA, Adrián Kaufmann Brea; de CAME (pymes), Osvaldo Cornide, y de la Sociedad Rural (SRA), Luis Etchevehere, entre otros. A todos les pidieron ese compromiso de no despedir, al menos en los próximos 60 días.

Cabrera lo había hablado con la cúpula de la Asociación Empresaria Argentina (AEA) hace varias semanas. La idea era neutralizar el discurso del kirchnerismo, del Frente Renovador y de los sindicalistas en el Congreso. Cabrera no se comunicó con Adeba (bancos) ni con la Cámara de Comercio

“Es que más allá de algunas respuestas positivas, el resultado en otros fue decepcionante”, señaló una alta fuente oficial.

Consultado por LA NACION, Cabrera señaló que ” hasta fin de año el 75 o el 80% de los empresarios dicen en las encuestas que no van a despedir a nadie, o que van a crecer en su plantilla”.

Por ello, dijo, les pidió que “para poder tener autoridad moral digan que por un tiempo no van a despedir a nadie”. En el Gobierno hablan de 60 o 90 días.

Las cámaras contestaron en principio que les cuesta que sus empresas tomen esos compromisos.

Por la mañana, Cabrera había sido más duro. “Ante una ley antidespidos que consideramos defectuosa, les pedimos a los empresarios que una forma de generar un impacto sobre quienes toman estas decisiones es tener algo que decir”, dijo a Radio Mitre, según consignó la agencia DyN. Añadió que “es una estupidez” que no se involucren en la discusión legislativa y les reclamó “públicamente un compromiso, por escrito, y que den la cara”.

Dijo estar “desilusionado” y “enojado” porque “la gente quería un cambio de régimen político, y el empresariado se llenó la boca diciendo que esto era lo que se necesitaba”. Pero luego hubo “decisiones concretas y compromisos públicos que nunca se tomaron”.

Un directivo de las pymes dijo ayer a LA NACION: “Me llamó Cabrera y me pidió que lograra que 2000 o 3000 empresas firmaran ese compromiso y lo estamos pensando”.

Otro ejecutivo afirmó: “Es imposible comprometer a todos los socios de la cámara, a miles de empresas, para que se metan en un tema totalmente político. No hay despidos masivos. En el Congreso se quieren cargar a Macri. El Gobierno nos quiere meter en el medio porque teme que la ley salga”.

Por ahora, ningún sector se comprometió. “Nos pidieron un compromiso de palabra”, afirmó Etchevehere. “Salvo por los tambos, el sector mejoró y no sólo no vamos a despedir, sino que vamos a tomar gente”, dijo.

fuente LA NACIÓN

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