El kirchnerismo se mantiene en sus trece: insistirá en convertir en ley mañana, en la Cámara de Diputados, el polémico proyecto que impide los despidos por 180 días, que fue aprobado ya por el Senado. Con el apoyo de los sectores de izquierda y del peronismo ex kirchnerista, el Frente para la Victoria (FPV) buscará asestarle al Gobierno su primera derrota legislativa.
De nada valió el acuerdo que selló anteayer el Gobierno con líderes empresarios de no despedir empleados por tres meses. Tampoco sirvió de mucho las amenazas del presidente Mauricio Macri y del jefe de Gabinete, Marcos Peña, de que el Poder Ejecutivo vetaría la ley si se aprueba.

Al contrario, estas actitudes del oficialismo no hicieron otra cosa que abroquelar a la oposición más intransigente, que insiste en sancionar el proyecto que proviene del Senado sin modificar una coma.

Cuentas para el quórum
¿Conseguirá el quórum la oposición para sesionar mañana? Es la pregunta del momento.

El kirchnerismo calcula que reuniría entre 110 y 120 legisladores en sus bancas, un número cercano pero no suficiente. Quien podría darle una mano para el quórum, el interbloque UNA que dirige Sergio Massa, avisó que no bajará al recinto a menos que el kirchnerismo se avenga a incorporar modificaciones al proyecto del Senado.
Massa insiste en incluir un capítulo de fomento a las pymes; el kirchnerismo ya respondió que quiere sancionar la ley sin cambios para evitar más dilaciones. En buen romance, ni Massa quiere ir al pie del kirchnerismo ni el kirchnerismo quiere ir al pie de Massa. Los resentimientos mutuos siguen intactos.

El oficialismo, mientras tanto, se muestra resignado ante lo inevitable: el veto presidencial. Con 87 legisladores propios, está lejos de contar con la mayoría suficiente para voltear la cláusula antidespidos, que es el único -aunque el principal- denominador común entre las distintas posturas opositoras. En efecto, tanto el kirchnerismo como el sector que conduce Sergio Massa; el Bloque Justicialista que dirigen, Oscar Romero y Diego Bossio, y también el progresismo de Hermes Binner y los bloques de izquierda coinciden en este punto crucial.

El oficialismo se encuentra en una minoría irreversible. De todas maneras, ya anticipó que si el kirchnerismo consigue el quórum, bajará al recinto para dar el debate. En la bancada que conduce Mario Negri (UCR) ya se percibe cierto cansancio ante un debate que se extiende y que, a juicio de muchos legisladores, redunda en un mayor costo político para el Gobierno.

La única estrategia plausible para el oficialismo para amortiguar la derrota en la Cámara de Diputados es proponer cambios al proyecto.

Modificaciones que apunten a fomentar el primer empleo entre los jóvenes y que, de paso, permitan que la iniciativa retorne al Senado. El mismo propósito que persigue Massa, con la diferencia de que el líder del Frente Renovador insiste con su capítulo para las pequeñas y medianas empresas.

El oficialismo no quiere cederle semejante protagonismo al ex intendente de Tigre, ávido de llevarse un trofeo político. El acuerdo entre ambos es lejano, pero no imposible.

Así las cosas, con este grado de fragmentación política y desacuerdos, el final está abierto en la Cámara de Diputados. Todo puede suceder, y lo más probable es que el corolario de este sinfín de negociaciones (hasta ahora infructuosas) finalice en el mismo recinto, durante la sesión. Ya sea que se realice mañana (si a duras penas el kirchnerismo consigue el quórum) o la semana próxima.

Por lo pronto, hoy asistirá el ministro de Trabajo al plenario de las comisiones de Legislación del Trabajo y Presupuesto de la Cámara baja. Ayer fue el turno de los representantes de las empresas, que insistieron en criticar la cláusula antidespidos por considerar que es inconstitucional y perjudicará la creación de nuevos puestos de trabajo.

Triaca irá en la misma línea: enfatizará que no hay datos empíricos que fundamenten la emergencia laboral que agitan la oposición y los gremios. Difícilmente pueda convencer a la oposición, que ya tiene sus respectivos dictámenes listos para la firma. Para hoy estaba previsto tratar en el recinto los proyectos de acceso a la información y la devolución del IVA, pero en Cambiemos cobraba cuerpo anoche la decisión de sesionar para evitar que la oposición intente filtrar la ley antidespidos.

El espadeo entre el FPV y UNA

Soldados kirchneristas

El bloque del FPV calcula que sentará mañana entre 110 y 120 diputados, cerca del quórum de 129

Juego massista

Los legisladores de UNA colaborarán con el quórum sólo si se incluyen cambios al proyecto que llegó del Senado.

 

fuente LA NACIÓN

Comments

comments