Diez diputados faltaban anoche para que se reúna el quórum y que la Cámara baja sesione hoy por la ley antidespidos. Es un conteo que se actualiza minuto a minuto, en una batalla de final abierto, que tiene al massismo como árbitro de la disputa entre el oficialismo y el PJ. La definición se conocerá a las 11.45, hora fijada para el inicio del debate.
Todas las miradas están puestas en el interbloque Federal UNA, que reúne al Frente Renovador, al PJ de Córdoba y a otros bloques provinciales. La fuerza se partió ayer, luego de que Héctor Daer y Jorge Taboada, massistas de origen sindical, firmaron el dictamen de mayoría. Al igual que la sesión especial, ese texto es impulsado por el Frente para la Victoria (FPV) y el Bloque Justicialista (BJ). Propone votar sin cambios la media sanción del Senado, que prohíbe los despidos por 180 días y reinstaura la doble indemnización.

Al menos otros dos integrantes del FR, también de extracción gremial, avisaron que van a facilitar el quórum, en contra de la estrategia de Sergio Massa, que no quiere contribuir a un triunfo del kirchnerismo. Son Enrique Castro Molina y Facundo Moyano. Como Taboada, tienen como jefe político a Hugo Moyano, que ayer los llamó para asegurarse de que iban a dar quórum y votar el proyecto que aprobó el Senado

En un delgado equilibrio que intenta apaciguar los ánimos en el FR, Facundo Moyano firmó el dictamen del massismo, también firmado por Darío Giustozzi, de Juntos por Argentina. Ese texto incluye la prohibición de despidos y la doble indemnización para empresas grandes y chicas. Pero agrega un capítulo de incentivos fiscales para las pymes que mantengan su dotación de personal. El dictamen de Cambiemos también ratifica la emergencia ocupacional, ya vigente, pero no prohíbe los despidos. También tienen dictamen propio el Partido Obrero y el Partido Socialista (PS).

Anoche había 119 diputados confirmados para el arranque de la sesión: 82 del FPV y aliados, 17 del BJ, 6 del Frente Cívico por Santiago, 4 del Frente de Izquierda (FI), los 4 monobloques de Omar Plaini, Alcira Argumedo, Graciela Caselles y Ramón Bernabey, 2 de Libres del Sur y los 4 massistas de origen sindical.
La expectativa se concentra en lo que hará un grupo de 12 diputados nacionales: los 4 integrantes del PS, los 3 de Compromiso Federal, el monobloque del ex gobernador de San Luis Claudio Poggi y un sector del massismo. Ocurre que en el interbloque federal UNA hay otros dos diputados de origen sindical: Carla Pitiot y Horacio Alonso. Del gremio de organismos de control, Pitiot firmó el dictamen del FR y, en los últimos días, se mostró alineada con la estrategia del ex intendente de Tigre. Alonso está en un brete: pretende mantener la disciplina partidaria, pero no tiene definido qué haría si el inicio de la sesión dependiera de él.

A ellos se suman otros massistas que se resisten a entorpecer la aprobación de la ley, como Felipe Solá. Por el momento, ninguno se comprometió a dar quórum. El interbloque volverá a reunirse hoy a las 9.30 para intentar fijar una postura común. Varios diputados estaban enojados con Massa, porque anteayer les había dicho que el BJ y el PS acompañarían el dictamen del FR.

Los socialistas también están a la expectativa. Definieron que darán quórum sólo si el arranque del debate depende de ellos. Los tres de Compromiso Federal anoche no habían decidido qué hacer, pese a que el jefe político de ese espacio, Adolfo Rodríguez Saá, votó a favor del proyecto en el Senado. Escindido de esa bancada, el posicionamiento de Poggi también es una incógnita.

Si bien admiten no tener el número, en el FPV apuestan a que algunos diputados que no están en el radar ocupen sus bancas una vez que el tablero electrónico del recinto supere los 120 presentes. Para meter presión se gestionó la movilización de gremios al Congreso. Y hay conversaciones para que en el palco estén al menos 4 de los 5 jefes de las centrales sindicales: Moyano, Antonio Caló, Hugo Yasky y Pablo Micheli.

Si llegara a reunirse el quórum, es casi seguro que también habría número para aprobar el dictamen de mayoría. Es el texto que impusieron ayer el FPV, el BJ y la izquierda en el plenario de comisiones de Presupuesto y de Legislación del Trabajo, tras la exposición del ministro de Trabajo, Jorge Triaca. Fueron 33 firmas sobre un total de 80.

Si no se consigue el quórum, la idea del massismo es convocar a una sesión especial para la semana que viene. Ese debate arrancaría con el tratamiento del dictamen de mayoría, pero en el FR apuestan a imponer el propio, que se trataría en tercer lugar, sólo si antes fracasaran el de mayoría y el de Cambiemos. El proyecto volvería al Senado, pero sería una forma de arrancarle un triunfo al kirchnerismo.

 

fuente LA NACIÓN

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