Un sugestivo párrafo en la ley de presupuesto 2016, que aprobó la mayoría kirchnerista en las postrimerías del gobierno de Cristina Kirchner, impuso un virtual “cepo” al control sobre los balances y la gestión de Aerolíneas Argentinas SA, empresa que, desde 2008 a 2015, recibió poco más de $ 30 mil millones en subsidios mientras estuvo administrada por la agrupación La Cámpora.

El radicalismo pretende revertir esta situación. Ayer, los auditores Alejandro Nieva y Jesús Rodríguez, miembros de la Auditoría General de la Nación (AGN), remitieron una nota al Congreso para que se corrija esta distorsión y se le permita al principal órgano de control del Estado poner la lupa sobre la administración de la principal aerolínea de bandera del país.
Hasta 2014, la AGN hizo diversos informes de auditoría sobre Aerolíneas Argentinas, tanto a nivel de gestión como de sus estados contables. Sin embargo, el ejercicio 2015, el último año que La Cámpora manejó la empresa, quedó al margen del control del Estado.

Esta “excepción” encuentra su fundamento en el artículo 17 de la ley de presupuesto 2016: allí se establece que Aerolíneas Argentinas se rige por “las normas y principios de derecho privado (…) no siéndole aplicable legislación o normativa administrativa alguna que reglamente la administración, gestión y/o control”
Los auditores Nieva y Rodríguez quieren modificar esta legislación, que impide no sólo auditar el pasado de la aerolínea, sino también su presente actual y el futuro.

De hecho, remarcan los auditores, la compañía aérea se ha convertido en una suerte de barril sin fondo en materia de subsidios estatales.
“En 2015, el presupuesto incluyó una partida para Aerolíneas Argentinas de $ 4.796 millones, monto que finalmente ascendió a $ 5.088 millones. Estos fueron aportes que el Estado transfirió a la empresa para solventar sus necesidades financieras, ya que registraba un déficit de un millón de dólares diarios -indican los auditores radicales-. Para el ejercicio 2016 el monto asciende a 3.881,6 millones de pesos, y a la fecha se desembolsaron $ 2.952,2 millones de pesos, lo que representa el 76% del presupuesto asignado.”

Ante este panorama, Nieva y Rodríguez insisten en que la AGN debe recuperar las facultades para auditar la compañía. Remitieron el pedido correspondiente a los jefes de bloque de Cambiemos: Mario Negri (jefe del interbloque en la Cámara de Diputados); Elisa Carrió (Coalición Cívica) y Nicolás Massot (Pro), y en el Senado, a Angel Rozas (UCR) y Laura Rodríguez Machado (Pro)

“El artículo 17 de la ley de presupuesto 2016 implica una restricción de la facultad de control de la AGN en el uso de los recursos públicos -argumentaron- . Es, principalmente, una autolimitación del Poder Legislativo al control externo del sector público nacional en sus aspectos patrimoniales, económicos, financieros y operativos, atribución otorgada por la Constitución Nacional.”

Parálisis

Más allá de estas iniciativas individuales de los auditores, lo cierto es que el principal órgano de control se halla en una virtual parálisis. Hace dos meses que el colegio de auditores no se reúne por pedido de los bloques de Cambiemos en el Congreso, atentos a la situación judicial que atraviesa el titular de la AGN, Ricardo Echegaray, ex jefe de la AFIP durante el kirchnerismo.

Echegaray debió prestar declaración indagatoria la semana pasada ante el juez federal Sebastián Casanello, quien investiga la llamada ruta de dinero K. Si el magistrado se decidiera a procesarlo en esta causa, el oficialismo en el Congreso impulsará su remoción al frente de la AGN. Aduce que un funcionario procesado no debería estar al frente del principal organismo de control del Estado.

Hasta tanto no se resuelva la situación judicial de Echegaray, el resto de los auditores decidió no dar quórum en las reuniones de colegio, tal como solicitó la cúpula de Cambiemos en el Congreso. Esta parálisis ya tiene dos meses, y si bien las tareas de control y la elaboración de los informes siguen su curso normal, lo cierto es que hay varias auditorías ya listas que no pueden ser aprobadas porque la reunión formal del colegio no se concreta.

La situación podría resolverse hoy durante un encuentro que mantendrán los auditores para discutir cuestiones administrativas.

Controles que no se hicieron

Mariano Recalde

Ex presidente de Aerolíneas

Los auditores Nieva y Rodríguez (UCR) pidieron al Congreso que la AGN controle los balances y la gestión de la aerolínea de bandera, ya que el presupuesto 2016 se lo impide

Durante la gestión de Recalde, miembro de la agrupación kirchnerista La Cámpora, Aerolíneas Argentinas recibió poco más de 30.000 millones de pesos en subsidios

Hasta 2014, la AGN realizó diversos informes de auditoría de la empresa, tanto a nivel contable como de gestión. Sin embargo, el último ejercicio, 2015, quedó eximido de controles

Los auditores radicales consideran que el artículo 17 del presupuesto 2016, que impide que se audite a la compañía aérea, atenta contra las facultades de control que debe ejercer el Congreso

La nota de los auditores se remitió a los jefes de bloque de Cambiemos

fuente LA NACIÓN

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