Lino Barañao es el único ministro de Cristina Fernández de Kirchner que continuó en el gobierno de Mauricio Macri, a cargo de la cartera de Ciencia y Tecnología. El periodista y matemático Adrián Paenza lo acusó de “traición” por seguir en el cargo y denunció en la TV Pública que los científicos tenían problemas de presupuesto para seguir con sus investigaciones, por la devaluación del peso y el aumento de las tarifas. Barañao se sintió “dolido” por las palabras del periodista, a quien considera un amigo. Ayer, en diálogo con Clarín y con un cuadro grande con la foto de Macri en su oficina, Barañao dijo que “los científicos también se quejaban durante el gobierno anterior. Pero se me quejaban a mí. Decían que los salarios eran malos y que había que actualizar los subsidios. No se exteriorizaba públicamente, porque pensaban que había que apoyar a una gestión del gobierno nacional. Se consideraba que hacerlo público era disentir con lo que se estaba haciendo, con un modelo”.

Pero ahora los científicos se quejan en público…

Sí. Hoy la situación no es muy distinta a lo que pasó durante los últimos 12 años, pero los científicos ahora hicieron sus reclamos en público porque consideran que es parte de un plan del Gobierno de no apoyar la ciencia.

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¿Y eso es cierto?

No tengo elementos que me indiquen eso. Por el contrario, hemos tenido un incremento en el presupuesto para la jerarquización salarial y otras deudas que tenía el Conicet. También se amplió el financiamiento con organismos externos, como el BID y el Banco Mundial, y el Presidente avaló nuestra política a largo plazo. Se logró ahora jerarquizar a los investigadores de mayor categoría, y de equiparar los salarios del Conicet en general en comparación con los de investigadores de otros organismos, como el Inta. De hecho, en 2014, un investigador había estado con la ex presidenta y se había quejado de su salario. Con el nuevo gobierno, le dijimos que necesitábamos un aumento en el presupuesto del Conicet, y se logró por decreto. Se van a efectivizar los ingresos pendientes y a dar las becas prometidas. También conseguimos que se otorgue un plus para los investigadores que participan en comisiones evaluadoras.

El presidente del Conicet dijo que había retrasos en el pago de subsidios desde 2013. ¿Es verdad?

Se hicieron tres convocatorias para proyectos de investigación plurianuales del Conicet y estaban en distintas etapas de ejecución. Es cierto que había atrasos y algunos investigadores se habían quejado. Como hay superposición en el financiamiento, los investigadores no quedaron sin subsidios.

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Una de las quejas fue que, por el aumento de las tarifas en los servicios, habría problemas en los institutos para funcionar.

Los subsidios vienen por una vía, y el pago de los servicios va por otra. Nunca ocurrió que el Conicet no pagara por los servicios de agua o electricidad. Estamos gestionando una tarifa especial para organismos sin fines de lucro. Si no fuera factible, se compensará con una partida especial, pero no afectará a los subsidios. Hemos ajustado los subsidios, y se compensará el poder adquisitivo perdido por la inflación.

Hace 4 años, durante el gobierno kirchnerista, se lanzó el plan de política científica “Argentina 2020”. ¿Sufrió algún cambio con el gobierno de Macri?

No. Porque fue un plan consensuado con más de 1.500 actores del sector científico y productivo y sigue vigente. Sólo hubo algunas modificaciones, como dar prioridad a la producción local de insumos para la industria satelital, la comercialización de las imágenes para la agricultura de mayor precisión, y el desarrollo de la acuicultura sustentable. Los plazos de la ciencia superan los mandatos de cada gobierno. Los resultados con las patentes de científicos como Gabriel Rabinovich, Raquel Chan y Hugo Luján llevaron más de 10 años de financiamiento. La ciencia es una política de Estado.

¿Repatriarán más científicos?

Sí. Es una ley. Ahora me preocupa que hoy pocos quieran irse porque ya tienen sus posiciones y publican igual desde aquí.

 

fuente CLARÍN

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