El arzobispo de Buenos Aires, cardenal Mario Poli, pidió ayer “redoblar esfuerzos ante el dolor de los más pobres” y “crear espacios y mesas” para compartir “la sabiduría del diálogo donde las ideas superen las ideologías y donde nadie se levante hasta encontrar acuerdos razonables y duraderos”. Lo hizo ante el presidente Mauricio Macri y su gabinete durante el tedeum del 206° aniversario de la Revolución de Mayo.
OTROS TEDEUMDe ese modo, la Iglesia redobló su mensaje al Gobierno en dos ejes recurrentes: ocuparse de la pobreza y convocar a una mesa de diálogo social. Cuando comenzaba la ceremonia, el cardenal designado por el papa Francisco invitó: “Pedimos perdón por nuestros pecados, personales y sociales”, una fórmula inu-sual para la liturgia.

Acompañado por sus ministros y al lado de su esposa, Juliana Awada, Macri escuchó al prelado con gesto adusto, circunspecto. Al terminar el tedeum, saludó a sus adherentes en la Plaza de Mayo y se retiró sin hablar con la prensa camino a la residencia de Olivos, donde agasajó a un amplio grupo de invitados.

Para desdramatizar el mensaje de Poli, el jefe de Gabinete, Marcos Peña, se acercó al corralito de periodistas y señaló que el Gobierno comparte “cien por ciento” las “palabras lindas y sabias” que indican un “compromiso con los más débiles, los chicos y los abuelos”.

El ministro coordinador aseguró que el Gobierno “permanentemente dialoga con la oposición” (ver aparte). En rigor, la Casa Rosada no quiere un gran pacto social a largo plazo, sino que apunta a acuerdos puntuales por temas.
Macri había participado de todos los tedeums en la Catedral mientras fue jefe de gobierno porteño (2007-2015) y ayer, allí mismo, fue su primer tedeum como presidente de la Nación. Sus antecesores Néstor Kirchner y Cristina Kirchner habían dejado de ir a la Catedral en 2005 por el enfrentamiento que tenían con el entonces cardenal Jorge Bergoglio. El propio Peña celebró que “el tedeum presidencial volvió a la Catedral”.

Sin embargo, en su homilía de 13 minutos, el cardenal Poli no se privó de formularle a Macri exhortaciones que el Papa comparte e inspira. Pero estuvieron piadosamente encuadradas, luego la lectura del Evangelio de San Marcos, en una oración en la que “animados por tu cercanía”, dijo: “Nos atrevemos a pedirte”. Y allí enumeró una lista de pedidos a Jesús.

Por ejemplo, oró para “que no nos paralicen las estadísticas” y pidió “sensibilidad para escuchar”; rezó para que “la atención priorice a los niños y a los abuelos más vulnerables”, porque “cuidarlos es asegurar el futuro de la patria”. Sugestivamente, también suplicó: “No permitas, Maestro, que nuestras promesas defrauden a la gente, ni alimenten el desaliento y desencuentro en nuestra nación”.

Afuera la Plaza de Mayo estaba semivacía por el fuerte operativo de seguridad y vallado de la Policía Federal y Gendarmería. Muchas agrupaciones de izquierda y militantes kirchneristas quisieron ingresar en la plaza pero se toparon con los dispositivos de seguridad. Uno de ellos dijo ante una cámara de televisión por cable que “existe un proceso de saqueo al pueblo y no nos dejan pasar”. Mientras, otro joven reclamaba: “Tienen que abrir la plaza, hermano”. Los periodistas tuvieron el acceso prohibido a la Catedral, pese a que allí sobraba espacio, y debieron seguir las alternativas del tedeum por una pantalla gigante.

En su oración dirigida a Cristo, Poli había pedido: “Danos coraje para crear espacios y mesas donde podamos compartir la sabiduría del diálogo, donde las ideas superen las ideologías, y donde nadie se levante hasta encontrar acuerdos razonables y duraderos, de los que dependen tantas vidas, proyectos y sueños”. El cardenal pareció muy concreto en reclamar al Gobierno una mesa de diálogo social, una idea que algunos sectores del oficialismo alientan pero que Macri rechaza.

La referencia de Poli a la pobreza también fue contundente. “Que no nos paralicen las estadísticas sino más bien que no perdamos la sensibilidad para escuchar y redoblar esfuerzos y servicios ante el dolor de los más pobres, de la familia que sufre la humillación por carecer de lo esencial”.

El observatorio social de la Universidad Católica Argentina había indicado que en los primeros meses de la gestión macrista la pobreza aumentó de 29 a 32%, lo que implica 1,4 millones más de pobres por efecto de la inflación.

Sobre la lectura del Evangelio de San Marcos, Poli imploró: “Ayúdanos, Jesús, para que los que tenemos algún grado de dirigencia nos comprometamos cada vez más a servir y a no ser servidos”. Y agregó: “Danos fortaleza para ordenar toda nuestra inteligencia y pasión al servicio del bien común, para que todo argentino o inmigrante de buena voluntad que comparta nuestros días tenga tierra techo y trabajo, lo elemental”.

Lo que dijo el cardenal

Las frases más salientes del tedeum en la Catedral

Mario Poli

Arzobispo de Buenos Aires

“Pidamos perdón por nuestros pecados personales y sociales”

“Que no nos paralicen las estadísticas y que no perdamos la sensibilidad para escuchar y redoblar esfuerzos y servicios ante el dolor de los más pobres”

“Danos coraje para crear espacios y mesas donde compartir la sabiduría del diálogo, donde las ideas superen las ideologías y donde nadie se levante hasta encontrar acuerdos razonables y duraderos”

“Danos fortaleza para ordenar toda nuestra inteligencia y pasión al servicio del bien común”

“Que todo argentino o inmigrante de buena voluntad que comparta nuestros días tenga tierra techo y trabajo, lo elemental”

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fuente LA NACIÓN

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