Pese a los fuertes reclamos de la Iglesia y de diversos sectores sociales y políticos, el presidente Mauricio Macri tomó esta semana la decisión definitiva de no avanzar en un gran pacto económico y social, de largo plazo y abarcativo. En cambio, la política oficial será formar mesas de acuerdo puntuales para discutir tema por tema y con aliados que podrían alternarse.
El mandatario diseña así su agenda de gobierno. La convocatoria a un gran acuerdo de gobernabilidad fue rechazada por el Presidente y desaconsejada por el jefe de Gabinete, Marcos Peña , el núcleo duro del macrismo y el consultor ecuatoriano Jaime Durán Barba .

“Nosotros vamos a dialogar y a acordar con todos los sectores, pero tema por tema. No se puede trazar un camino largo y conformar a todos. Cada ley será acordada con los diversos sectores y fuerzas”, dijo a LA NACION un allegado directo a Peña.

“Con tanta fragmentación en el peronismo, el sindicalismo y los empresarios, un acuerdo abarcativo y a largo plazo no es posible ni deseable”, dijo, terminante, el alto funcionario consultado. El entorno de Macri considera que esa iniciativa podría dar lugar a interpretaciones de debilidad política del Gobierno y de crisis social, algo que rechazan.

El arzobispo de Buenos Aires, cardenal Mario Poli, reclamó anteayer, durante el tedeum por la celebración del 206° aniversario de la Revolución de Mayo, generar mesas de diálogo. “Danos coraje para crear espacios y mesas donde podamos compartir la sabiduría del diálogo, donde las ideas superen las ideologías y donde nadie se levante hasta encontrar acuerdos razonables y duraderos”, suplicó el purpurado.
En los últimos tiempos, el ex presidente de la UCR Ernesto Sanz , el jefe de bloque de senadores del Frente para la Victoria, Miguel Pichetto , y todas las centrales sindicales le reclamaron reservadamente al Gobierno un “pacto del Bicentenario” entre todos los sectores. El objetivo declamado era evitar tensas divisiones, como con la reciente ley antidespidos vetada por Macri.

Por áreas

Pero Macri y Peña definirán consensos tema por tema, día a día. Las sucesivas estrategias se diseñarán en la llamada “mesa de coordinación política” que integran, además, los ministros del Interior, Rogelio Frigerio; de Hacienda, Alfonso Prat-Gay; el presidente provisional del Senado, Federico Pinedo; el titular de Diputados, Emilio Monzó, y los vicejefes de Gabinete, Gustavo Lopetegui y Mario Quintana.

Ponen como ejemplo de esos consensos la ley del acuerdo con los holdouts, el pacto fiscal con los gobernadores por la devolución del 15% de la coparticipación, la suba del salario mínimo y del seguro de desempleo con los sindicatos y las recientes leyes de rebaja del IVA y de acceso a la información.

También plantean que, cuando sea necesario, habrá desacuerdos, como sucedió con la ley antidespidos o como ocurrirá si la oposición avanza en una reforma drástica en el impuesto a las ganancias.

La agenda continuará hoy con el anuncio de un proyecto de blanqueo de capitales, moratoria tributaria, reforma del impuesto a los bienes personales y devolución del pago de los miles de juicios a los jubilados.

La semana próxima se anunciaría la reforma política y electoral, y en el futuro, más modificaciones tributarias, la ley pymes y de primer empleo, un proyecto de participación público-privado en obras públicas, el plan Justicia 2020 y leyes de precursores químicos o del arrepentido.

Además, buscarán acordar con gobernadores y senadores el nombramiento, en junio, de dos nuevos jueces de la Corte Suprema: Horacio Rosatti y Carlos Rosenkrantz.

Para mostrarse en sintonía con la Iglesia, Peña confirmó después del tedeum este plan del Gobierno: “Se está trabajando en todas las líneas para generar mesas de trabajo común y que no sean sólo para la foto, sino que sean dinámicas permanentes, que trabajemos todos en equipo”. Y agregó: “Nosotros permanentemente dialogamos con toda la oposición”.

Un gran pacto social, explican en Balcarce 50, también supondría que existen dudas sobre el programa económico, y Macri está convencido de que la inflación bajará en el segundo semestre: no considera necesario acordar precios y salarios.

“Con los gobernadores hay un alineamiento de intereses que se da con los que tienen responsabilidades de gobierno, porque necesitan que a todos nos vaya bien”, dicen los macristas. “Los senadores están más atados a los gobernadores, pero los diputados están más fragmentados y es más difícil de acordar”, dijo otra fuente.

Cuando a Peña le ponen como modelo la Mesa del Diálogo que conformó el ex presidente Eduardo Duhalde en 2002, el jefe de Gabinete refuta: “Era un gobierno frágil, que no había sido elegido, en medio del ajuste más fuerte y una crisis económica y social. Ahora hay un gobierno elegido por la gente, es fuerte y no hay un ajuste y una crisis social como aquéllas”.

 

fuente LA NACIÓN

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