El presidente de la Corte Suprema de Justicia Ricardo Lorenzetti salió a jugar fuerte por el control de las escuchas telefónicas. En su exposición de ayer en Pilar, al cabo de la III reunión del Consejo de Seguridad Interior, el ministro recordó que la oficina -hoy a cargo de jueces federales- estaba “en crisis” cuando la recibió el Poder Judicial y, si bien aseguró que el Alto Tribunal “no la pidió”, se mostró en contra de que sea transferida nuevamente a otra órbita. “Si a una institución la cambiamos cada año tampoco va a funcionar”, deslizó, al tiempo que pidió dotar al área de “más recursos y capacitación”.

La alusión de Lorenzetti se dio luego de los trascendidos que se dispararon luego de una nota publicada días atrás por el diario La Nación, en la que se daba cuenta de la intención de la cúpula de la Agencia Federal de Inteligencia de recuperar el control de las escuchas. Aunque no hizo referencia puntual a ese rumor, el lugar que eligió Lorenzetti para hablar del tema fue elocuente: sentados en la misma mesa, en el panel principal, estuvieron Bullrich y sus secretarios Eugenio Burzaco (Seguridad) y Gerardo Milman (Seguridad Interior), además de la gobernadora bonaerense María Eugenia Vidal y funcionarios del área de Seguridad de todas las provincias.

Precisamente, ante la consulta de un ministro provincial, Lorenzetti admitió falencias en la respuesta de la Justicia ante el crimen organizado. Y atribuyó parte de ese déficit al “caos” que se generó en la oficina de escuchas. “Primero, quiero aclarar que la Corte no la pidió. Y segundo que no la tenemos, la hemos delegado”, advirtió, como para tomar distancia del tema. Sin embargo, decidió profundizar y buscó fijar su posición en relación a los cambios en el área.

“Es un caso clásico de lo que pasa en la Argentina. No crean que acá tratamos a las instituciones con seriedad, sino con muy poca seriedad. Porque si es tan importante la oficina de escuchas judiciales, no hubiera pasado por cinco manos como pasó en los últimos años”, cuestionó, en referencia a los cambios que se dieron en el área a partir de la decisión de la ex presidenta Cristina Kirchner de traspasarla a la Procuración.

“Nosotros la recibimos en marzo, con empleados que de golpe cesaron porque eran de la Procuración. Ahora están dos jueces federales a cargo, están trabajando coordinadamente, pero hace apenas tres meses. Y recién hace 15 días se pudo nombrar personal”, detalló Lorenzetti.

Lorenzetti continuó lo que pareció un mensaje por elevación al actual Gobierno diciendo: “La Corte en sí no puede ocuparse (de las escuchas), no es nuestro tema, pero sí lo hemos delegado a los jueces federales que están a cargo del tema”.

No obstante, el ministro admitió que la oficina “tiene que funcionar en todo el país”, pero remarcó que “tiene que ser algo controlado”, tarea que -entiende- le corresponde al Congreso. “No nos olvidemos que fue una oficina que entró en crisis y por eso terminó con la decisión del Presidente actual de pasarlo al ámbito del Poder Judicial”, recordó, en otra señal dirigida al primer mandatario. “Todo el mundo criticó esta oficina por la falta de controles de legalidad. Entonces no podemos decir ahora que cualquiera escuche, porque sino volvemos a lo anterior”. completó.

En la Casa Rosada, negaron rotundamente que el Presidente baraje introducir cambios: “Ese tema ni siquiera se analizó ni se discutió”, afirmaron. Aunque, según pudo saber este diario, desde la AFI ya trasladaron la necesidad del organismo de recuperar las escuchas para poder dar respuestas a la lucha contra el crimen organizado.

Por último, Lorenzetti consideró importante dotar de “más recursos y capacitación” ya que -contó- la oficina tenía un atraso tecnológico muy grande”. Y dio un dato sorprendente: reveló que el área no está preparada para interceptar comunicaciones digitales. “Esa oficina tiene que tener capacidad tecnológica para detectar Whatsapp, Telegram y mails”.

 

fuente CLARÌN

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