LA PLATA.- Todo parece indicar que fue una estrategia para ganar tiempo: el ex secretario de Obras Públicas José López tenía que declarar ayer por la mañana ante la fiscal de Luján, Alejandra Rodríguez, acusado de tenencia de arma de fuego y presunto lavado de dinero. Pero su abogada, vinculada al ambiente de la bailanta, aseguró que su defendido estaba mal: había entrado en estado de pánico, “sentía voces y deliraba”.
Pero ese argumento sólo duró unas pocas horas y fue refutado por una serie de análisis clínicos y psiquiátricos que le practicó un equipo de médicos del hospital de General Rodríguez. El resultado fue contundente: el acusado no tenía ningún problema psicológico que le impidiera razonar y prestar declaración.

“Está ubicado en tiempo y espacio, sin ningún tipo de lesión neurológica. Está lúcido, respondiendo órdenes sin ningún problema. Para nosotros está apto para declarar. Por eso nosotros lo estamos externando. Fue evaluado, clínicamente, neurológicamente y psiquiátricamente y nada hace sospechar que tenga algún tipo de lesión”, dijo el jefe de guardia del hospital, Patricio Díaz.
Un estrecho colaborador del ministro de Seguridad bonaerense, Cristian Ritondo, dijo a LA NACION que, hasta el cierre de esta edición, López no había declarado en la fiscalía de General Rodriguez y anticipó que mañana [por hoy] será trasladado a los tribunales federales de Comodoro Py para que sea indagado por el juez federal Daniel Rafecas. López debía declarar ante la fiscal Rodríguez por portar un arma cargada en el momento de la detención. Y luego, en los tribunales federales, acusado de los delitos de lavado de dinero y enriquecimiento ilícito.

Estado de pánico

La abogada de López, Fernanda Herrera, se presentó ayer temprano en la fiscalía y anticipó que le había advertido a su cliente que le convenía “no declarar”. Poco después de tomar contacto con López, dijo a los movileros y periodistas que el acusado “tiene ataques de pánico” y anticipó que analizan pedir una licencia psicológica. “Escucha voces y no se acuerda ni del nombre de la gente de su familia”, dijo Herrera.
Por eso, López fue llevado al hospital de General Rodríguez. “Se le hicieron los controles clínicos, neurológicos, psiquiátricos, de laboratorio, radiografía y tomografía computada. No aparecía ninguna lesión”, dijo la directora asociada del hospital, Andrea Barbajelata.

Al ser consultados sobre los supuestos ataques de pánico, la médica y el jefe de guardia aseguraron que “la conclusión de la psiquiatra no arrojó ninguna patología de ese tipo” y recomendaron volver hacer un nuevo test psiquátrico en un plazo de 24 a 48 horas.

Tras salir del hospital, López volvió a ser trasladado a la Dirección Departamental de Investigaciones (DDI) de Moreno. Allí, en medio de un megaoperativo policial que incluyó a más de 30 efectivos de infantería de la Policía Bonaerense, quedó alojado en una dependencia del tercer piso, custodiado por más de un centenar de uniformados.

Anoche, una fuente del Ministerio de Seguridad precisó a LA NACION que López será despertado a las 5 de la mañana, preparado y alojado en un camión blindado para ser trasladado, a las 7, a Comodoro Py, donde quedará a custodia de la Gendarmería nacional. En el operativo participarán los grupos especiales Halcón y GEO, motos y patrulleros de apoyo.

López no tenía declarado ni un sólo dólar ante la Oficina Anticorrupción, pero anteayer, a partir de un llamado al 911, se lo detuvo en momentos en que trataba de esconder casi nueve millones de dólares, euros, yenes y relojes de lujo en un convento de General Rodríguez.

Ayer, el ministro Ritondo reiteró que la captura in fraganti del ex secretario de Obras Públicas durante el kirchnerismo no fue el resultado de una planificación.

“Acá no hubo tareas de inteligencia. Sino un llamado al 911 que se respondió rápidamente. Ese llamado denunciaba que había un vehículo que quedó a mitad de calle, con las luces encendidas y en marcha, y tirando bolsos en un monasterio en la zona de General Rodríguez”, reafirmó el funcionario del gobierno de María Eugenia Vidal.

Y concluyó: “Los policías que actuaron, al igual que la fiscal, estuvieron ayer [por anteayer] desde las 5 de la mañana hasta las 2 de hoy [por ayer] cuando terminaron de contar los 8.983.000 dólares más los 153.000 euros, más los 450 yuanes y 49.000 pesos. Con unas 22 horas, recién hoy terminaron de contar todo el dinero”.

 

fuente LA NACIÒN

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