En agosto de 2012 el llamado “Rey de la Efedrina”, Mario Segovia, y el empresario mexicano Juan Jesús Martínez Espinoza fueron condenados a 14 años de prisión por formar parte de una banda que elaboraba metanfetaminas en una quinta de Ingeniero Maschwitz y contrabandeaba efedrina hacia México. Ahora, la Cámara de Casación Federal les confirmó la condena.

TRIPLE CRIMEN

Según informa el CIJ (Centro de Información Judicial), “la Sala I rechazó los recursos de casación e inconstitucionalidad presentados por las defensas de los 10 imputados” contra la sentencia dictada por el Tribunal Oral Federal N° 4 de San Martín en 2012.

Fueron los jueces Ana María Figueroa, Mariano Hernán Borinsky y Gustavo M. Hornos quienes con su veredicto “confirmaron las condenas a prisión y accesorias legales, que van desde los 14 hasta los 4 años, según el grado de participación y responsabilidad de cada uno de los 10 imputados”.

“El delito por el que resultaron condenados fue calificado como contrabando agravado por la participación de tres o más personas y por tratarse de sustancias que puedan afectar la salud pública -91 hechos- por un total aproximado de 4.400 kilogramos”, dice el texto del CIJ. En esta causa se investigó el tráfico internacional de drogas y de materias primas para producirlas, que tuvieron por denominador común la efedrina o pseudoefedrina.

Mientras que Segovia recibió 14 años de prisión por considerarlo “coautor del delito de contrabando de estupefacientes”; sobre Martínez Espinoza (52) los jueces determinaron que era el organizador del delito de “producción de estupefacientes agravado” y le dieron la misma pena.

En esta causa también fue sentenciado a cuatro años de prisión el comerciante Ricardo “Ricky” Martínez”, padre del actor Mariano Martínez. Misma pena recibieron el peruano Pedro Díaz Cavero (51); el mexicano Fernando Ventura García (44); Horacio Jorge Quiroga (56) y Gonzalo Rodrigo Ortega (31). Gisela Itatí Ortega (37) fue sentenciada a cinco años mientras que Rubén Alberto Galvarini (68) y Walter Gabriel Garrido (54) recibieron penas de siete años y seis meses, y siete años, respectivamente.

El caso sacó a la luz la falta de controles que había en el país sobre la efedrina. Todo comenzó en julio de 2008 cuando en una lujosa quinta de Ingeniero Maschwitz, propiedad del mexicano, se halló un laboratorio clandestino: se secuestraron 200 kilos de efedrina y se descubrió que se fabricaban drogas sintéticas.

Fue el primer indicio de que los precursores químicos necesarios para la elaboración de drogas (sobre todo la efedrina) eran más fáciles de conseguir aquí, y más económicos que en México.

Y fue también el hallazgo del laboratorio el que llevó al arresto, en Rosario, de “El Rey de la Efedrina”, acusado de haber enviado más de 8 mil kilos de efedrina a México disfrazados en cargamentos de azúcar. Tres meses después del allanamiento en esa quinta de Maschwitz, Martínez Espinoza sería detenido en un hotel paraguayo.

Pero eso no fue todo. El 13 de agosto de 2008 aparecieron asesinados Sebastián Forza, Damián Ferrón y Leopoldo Bina en un zanjón de General Rodríguez. Por esa causa, hace días cayó Ibar Pérez Corradi en Paraguay tras permanecer cuatro años prófugo y ser considerado en autor intelectual del triple crimen.

Ahora, ¿cuál es el nexo entre ambas causas? La investigación judicial terminaría concluyendo que Forza, Ferrón y Bina, en un inicio socios de Pérez Corradi, lo habrían intentado “puentear” para venderles efedrina a los mexicanos. Y que, por eso, el empresario -ahora detenido- mandó matarlos.

 

fuente CLARÍN

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