El federalismo le cuesta millones de pesos a la administración de Mauricio Macri. Tan sólo en junio, el Gobierno les transfirió a las provincias $ 5017 millones de pesos para gastos corrientes, 156% más que los $ 1955 millones que Cristina Kirchner les envió en el mismo período de 2015.

Aunque el auxilio a los gobernadores se diluye parcialmente si se mira el primer semestre en su totalidad, todavía sigue siendo muy alto. Pese a que Macri intentó reducir las partidas en algunas áreas clave de la economía, como los subsidios a la luz y el gas, así como en gastos propios de la administración central, aumentaron 66% las transferencias a las provincias. Se trata de un incremento en términos reales, dado que ese porcentaje está muy por encima de cualquier cálculo de inflación del mismo período.

La atención a las provincias lleva a un dato para revisar con cuidado. En su mayoría está vinculado con gastos corrientes. Así se denomina a las erogaciones del Estado relacionadas con el pago de salarios, por caso.

En cambio, cayeron los denominados gastos de capital, que incluye a las inversiones del sector público, habitualmente relacionadas con cosas duraderas.

Los números surgen de un informe que difundió ayer la Asociación Argentina de Presupuesto (ASAP). Su presidente, Rafael Flores, le dijo a LA NACION que una parte de ese mayor gasto se debió a las transferencias de la Anses a las cajas provinciales de seguridad social, en línea con un fallo de la Corte que dispuso dotar de mayores recursos por ese motivo a San Luis, Córdoba y Santa Fe. “Eso se llevó unos $ 2000 millones”, explicó.

También hubo una transferencia fuerte de recursos por el denominado Fondo de Incentivo Docente, que se llevó unos $ 7500 millones, casi la mitad de las transferencias corrientes a las provincias.
Fue un giro de fondos clave para que empezaran las clases en distintas provincias, un rédito que el macrismo intentó capitalizar políticamente en la primera parte del año.

Números en rojo

Según la ASAP, al finalizar el primer semestre la administración nacional arrojó un resultado financiero deficitario de $ 132.500 millones, un 45% superior al del mismo período de 2015. En ese valor influyó el fuerte incremento de los intereses de la deuda, en tanto que el resultado primario mostró un déficit un 2,6% inferior al obtenido en el primer semestre de 2015, y se ubicó en el orden de los $ 41.500 millones.

En parte eso se debió al crecimiento de los gastos, que en junio treparon 30,9% en la comparación interanual.

El mayor impulso del último mes se explica principalmente por “las fuertes subas” en las transferencias corrientes a las provincias.

Otros rubros que mostraron incrementos son las universidades y ciertas inversiones del Estado.

Los subsidios a la energía y al transporte también aportaron lo suyo, con un incremento de 35% en el sexto mes del año.

 

fuente LA NACIÒN

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