Juan Manuel Abal Medina reivindica el apoyo que un sector del bloque del FPV le viene dando al Gobierno en el Senado y sostiene que el lugar del peronismo como oposición “no es obstruir al Gobierno, sino buscar que corrija sus errores”. Flamante incorporación al Movimiento Evita, el senador por Buenos Aires evitó criticar a Cristina Kirchner ante la nacion pero marcó claras diferencias con el sector que lidera la ex Presidenta y sostuvo que en el peronismo debe darse “una renovación”.

-¿Por qué la mayoría del FPV apoya al Gobierno en el Senado?

-Porque la ciudadanía decidió la composición del gobierno en la Argentina, con un grupo pequeño (de legisladores) en esta cámara. Por lo tanto, el juego político te lleva a que haya que llegar a acuerdos y consensos. El Ejecutivo tiene que entender que algunas leyes se van a cambiar; otras no van a salir y otras van a salir contra sus deseos. La oposición tiene que entender que no estamos acá para obstruir al Ejecutivo.

-Para el kirchnerismo ortodoxo esa conducta es una “traición”.

-Creo que es un error pensarlo así. Nosotros, cuando se constituyó el Grupo A (la mayoría opositora conformada en diciembre de 2009 en la Cámara de Diputados) decíamos que no se puede bloquear al Gobierno. Ahora, tenemos que ser una oposición sólida, firme y activa, pero no obstruir su funcionamiento.

-Muchos dirigentes del PJ se ubican en las antípodas del gobierno de Macri. ¿Esto puede afectar la relación con el FPV del Senado?

-Nuestra tarea es señalar en que cuestiones el Gobierno tiene que prestar más atención, por eso la ley de emergencia laboral. Macri lo sintió como un ataque, pero para nosotros fue llamar la atención sobre un tema que nos parece muy importante. Como hacemos con el tema de las tarifas, que hace dos meses dijimos lo de las audiencias públicas y la poca claridad en los costos. Lo que tenemos que buscar no es que al Gobierno le vaya mal sino buscar que corrija sus errores.

-¿Qué clase de kirchnerista es Abal Medina?

  • Soy un peronista, como fui toda mi vida, que desde el año 2003 en adelante apoyó fuertemente la impronta que le ha dado Néstor en primer lugar y Cristina después. Desde ese punto de vista estoy muy orgulloso de lo que hicimos en estos 12 años. Pero también hemos cometido errores y creo que una posición seria es reconocer esto. Si no hubiéramos cometido errores seguiríamos gobernando la Argentina.

-¿Quién debería conducir el peronismo?

-Creo que ahora no se puede saber. Venimos de una derrota y eso nos pone en una situación de profunda discusión interna. Va a ser la propia sociedad las que nos dirá como se reconfigura esto. Ni los compañeros que apoyan al Gobierno son traidores ni los que se oponen son unos loquitos. Tenemos que acostumbrarnos a que tiene que haber muchas miradas, muchas voces.

-El conductor del PJ, ¿saldrá de la elección del año próximo?

-Va a ser un indicador muy importante.

-Se lo pregunto porque después del ’83 al PJ le costó cuatro años volver a rearmarse.

-Sí, pero en el ’85 empezó a perfilarse la renovación. A mí me gustaría que el año que viene podamos tener una unidad más marcada.

-¿Ve a Cristina Kirchner dispuesta a participar de un PJ unificado?

-Es una definición que va a tener que tomar ella. En la charla que tuvo (en Olivos) antes de dejar el Gobierno con los senadores, se mostró bastante dispuesta al diálogo. En la última reunión (en el Instituto Patria) estaba con una posición más parcial.

-¿Cristina puede volver a liderar el PJ o deben venir nuevos nombres?

-Creo que el peronismo requiere una segunda renovación partidaria, para ponerle un nombre concreto.

-¿Hay una persecución política al kirchnerismo como denuncia la ex presidenta?

-Siempre intento no hablar de temas judiciales. El mejor favor que podemos hacer a la Justicia es dejarla que actúe de la manera más imparcial y más clara posible. El periodismo tiene que investigar, la justicia tiene que investigar y decidir y los políticos tenemos que intentar meter menos mano en eso.

-¿Qué significa para un peronista estar en la oposición?

-No es un lugar cómodo. El peronismo fue una oposición muy fuerte durante la dictadura. Pero cuando es por el voto popular siempre es más incómodo porque la gente nos puso en este lugar. Nos cuesta.

 

fuente LA NACIÒN

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