Luego de años de estancamiento y de meses de profunda incertidumbre por señales que se retrasaban, el mercado laboral parece volver a tener pulso.

No hay aún números contundentes pero sí un tenue cambio de tendencia. Con ayuda de la tardía reactivación de la obra pública, la baja de tasas de interés en el sector financiero y el repunte de las actividades agrícolas-ganaderas, el mundo del trabajo vuelve a mostrar un leve avance en las expectativas de contratación.

La Expectativa Neta de Empleo (ENE) para el cuarto trimestre de este año fue de +6%, lo que representó un incremento de 4 puntos porcentuales con relación al trimestre anterior, según datos privados calculados por la consultora global Manpower en la Argentina.

estadistica-empleoLos especialistas de la compañía afirmaron que, generalmente, según la serie histórica, el tercer trimestre es mejor que el cuarto, lo que demuestra que este dato -por pobre que sea- representa un ligero cambio de tendencia. No obstante, no hay modificaciones en el ENE en la medición interanual.

Del total de la muestra, según el relevamiento entre 800 empresas, un 12% de los empleadores pronosticó incrementar sus niveles de contratación, el 8% anticipa un descenso, el 77% no espera cambios y el 3% no sabe todavía qué hará.

“Bajó levemente la cantidad de empresas que preveían no efectuar cambios en sus plantillas y ese porcentaje se movió hacia quienes planean aumentar la dotación”, contó a LA NACION Fernando Podestá, director nacional de Operaciones de Manpower Argentina. “Sin embargo, el cambio de tendencia es muy moderado. Aún es muy grande la porción de empresas que se mantiene dentro del wait and see [esperar y ver]”, agregó.
Podestá recordó que en 2007 y 2008 las expectativas positivas de contratación estaban por encima del 30%; que luego de la crisis de 2009, estuvieron en valores negativos; que entre 2010 y 2012 se movieron entre el 10% y el 20%, y que desde de 2013 se amesetaron en menos del 10%.

“Parece haber una mejor perspectiva para el último trimestre. Es una buena señal”, valoró.

De dónde se viene

Desde hace varios años ya, el mercado de trabajo registrado privado muestra un estancamiento. Con el gobierno de Cristina Kirchner, ese freno se suplió con la creación de empleo público.

El kirchnerismo elevó la cantidad de trabajadores en el Estado de 1,5 millones a 3,5 millones en su gestión. Crecieron exponencialmente los empleos en la administración pública central, provincias, municipios y empresas estatales.

Sumando las caídas heredadas y por la profundización de la crisis, con la llegada de Mauricio Macri al gobierno, la economía entró finalmente en recesión.

En la administración central se cortaron 11.000 contratos y en los últimos días el ministro de Modernización, Andrés Ibarra, anticipó que habrá más bajo la lupa. Con relación al trabajo privado registrado, según el último dato del Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA) de julio, hay unos 115.000 ocupados menos desde diciembre.

Hacia dónde se va

Según el relevamiento de Manpower entre los sectores económicos analizados, las intenciones de contratación más sólidas se registran en Construcción y Finanzas, y Seguros & Bienes Raíces, con expectativas de +14% y +12%, respectivamente. El campo aparece en tercer lugar, con una ENE de 5%. En tanto, la Minería reporta los resultados más bajos: -4%. “Esto significa que la obra pública atrasada se comienza a mover”, afirmó Podestá.
Este dato coincide con el que el Gobierno difunde sobre el aumento en los despachos de cemento en las últimas semanas. “Y la baja de tasas del Banco Central animó a los bancos a buscar más mercado para dar préstamos y nuevos clientes”, explicó sobre el avance para fines de año en el mercado financiero.

Podestá advirtió además sobre la buena performance del sector Administración Pública (+8%) y también sobre la leve recuperación de las expectativas en la industria (+7%) después de meses en rojo.

No obstante, en los estudios regionales que la consultora realiza, Brasil sigue mostrando perspectivas de contratación netas negativas. “Es bueno que la industria haya revertido con tanta velocidad los malos resultados”, indicó Podestá.

“Las que están liderando las expectativas positivas son las grandes empresas, ya que son las que tienen mejor información y pueden darse el lujo de mirar al futuro con más espalda”, afirmó el ejecutivo, que sostuvo que además sirven de “motor” para impulsar luego a las más chicas.

A nivel regional, los planes más positivos son reportados por los empleadores de noroeste (NOA), con una expectativa de +13 por ciento. “Aquí es probable que estén impactando todos los anuncios vinculados al Plan Belgrano”. Por el contrario, la Patagonia presenta el valor más bajo, con una ENE de -2 por ciento.

 

fuente LA NACIÒN

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