En el rompecabezas gremial, el nuevo paro nacional que los estatales de ATE activarán hoy podría interpretarse como un desafío a las tres centrales obreras. A la CGT, primero, por considerar que demoró su endurecimiento a cambio del pago parcial de la millonaria deuda a las obras sociales. Pero también es un mensaje para las dos vertientes de la CTA, cuyos jefes, Pablo Micheli y Hugo Yasky, están hoy enfrentados con la cúpula de ATE a pesar de ser parte del mismo entramado.

La decisión de ATE no es unilateral. Habrá hoy otros actores que decidieron no esperar a la CGT y se plegarán al reclamo estatal. Pararán los docentes de la Ctera y de UDA, quienes, curiosamente, integran también la CGT. Tampoco habrá actividades en los hospitales bonaerenses y en algunos gremios de la actividad privada que están agrupados en la CTA Autónoma. Hoy, ATE es el gremio estatal con mayor presencia territorial: cuenta con casi 255.000 afiliados y se jacta de tener el poder para afectar el normal funcionamiento de hospitales y de 830 municipios.
La protesta estará guiada por tres demandas: reapertura de las paritarias (cerraron una paritaria de 31% en tres cuotas que, anualizada, sería de 27%); la reincorporación de los despedidos “injustificadamente” de la administración pública, y la precarización laboral.
La jornada tendrá su epicentro a partir de las 13 frente al Congreso de la Nación. Allí se montará un escenario y las autoridades de ATE presionarán a las centrales obreras para activar todos juntos un paro general en octubre.
El lugar no fue elegido al azar: pretenden objetar el borrador del presupuesto que el oficialismo envió a los legisladores con las previsiones de gastos para 2017. “En el presupuesto, el Gobierno plantea un aumento del 17% para el año que viene, pero este año, tras haber perdido el 18% ni siquiera alcanza para recuperar lo perdido y así volveremos a perder el año que viene”, argumentó Hugo Godoy, jefe de ATE a nivel nacional.

La movilización contará con el respaldo del Movimiento Evita, Barrios de Pie, CCC y la agrupación que reúne a los cooperativistas. Con todos ellos, ATE coincidió en la Marcha Federal y en lo que fue la marcha a San Cayetano.
La determinación de ATE de endurecer su postura se aceleró al percibir una presunta profundización de la política de desvinculaciones que activó el macrismo, a través del ministro de Modernización, Andrés Ibarra. Sospechan del nuevo proyecto de “reordenamiento de personal”, como definió el ministro la etapa que se viene.

Desde ATE acusan a sus pares de UPCN de no haber peleado por los casi 11.000 despidos que hubo en el Estado. El gremio de Godoy activará hoy su sexto paro nacional en lo que va del año. UPCN, ninguno. La pulseada interna de los dos gremios estatales es histórica. En la negociación colectiva, UPCN es el que lleva la voz de mando, ya que es el mayoritario en términos de afiliados que aporta con su cuota sindical. El actual jefe de UPCN es Andrés Rodríguez, número tres de la CGT unificada y uno de los que no está completamente de acuerdo en avanzar en el primer paro cegetista contra el gobierno de Mauricio Macri.

Presionada desde varios frentes, la cúpula de la CGT fue avalada por sus gremios adheridos para determinar la fecha de un paro. Pero nada se resolverá antes de pasado mañana, cuando una comitiva de sindicalistas será reciba por el ministro de Hacienda y Finanzas, Alfonso Prat-Gay, y el ministro de Trabajo, Jorge Triaca.

La CGT anhela con llevarse de ese encuentro la garantía oficial de que se eximirá Ganancias del medio aguinaldo de diciembre. Pero además buscará detalles de las intenciones del Gobierno para modificar la legislación laboral y la letra chica de los contratos con las Aseguradoras del Riesgo del Trabajo (ART).

Sin embargo, en la CGT barruntaban ayer dos posibilidades que harían caer el eventual paro. La primera, una convocatoria del Gobierno para activar un acuerdo productivo junto con los empresarios y, la segunda, el temor que los sindicalistas le tienen al rechazo de la sociedad.

Massa: “El paro no es el mejor camino”

En un guiño de apoyo al gobierno, el líder del Frente Renovador, Sergio Massa, se mostró ayer en desacuerdo con un paro general. “El paro es el final de una negociación fallida y le pido tanto al Gobierno como a la central de trabajadores que agoten las instancias de diálogo”, sostuvo en conversación con radio La Red. Aseguró que la medida “no es el mejor camino”, aunque la situación sea complicada.

Las declaraciones de Massa vienen a raíz de lo que adelantó Juan Carlos Schmid, unos de los dirigentes de la CGT: “El mes de octubre va del 1° al 31. Estamos al final de las rondas de conversaciones con el gobierno nacional y no hay definiciones”.

 

fuente LA NACIÒN

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