La Cámara de Diputados de Santa Cruz fue el marco ideal para que el kirchnerismo armara una “estructura legal” que les permitió manejar los fondos generados por las regalías mal liquidadas de Repsol YPF, como ellos quisieron. Leyes que habilitaron su repatriación, su afectación a gastos corrientes, rendiciones sin sustento, hasta una comisión de control y otra investigadora que sesionó una sola vez por durante diez minutos.

No había lugar más seguro para lo Fondos de Santa Cruz que su propia provincia, aunque por años Néstor Kirchner eligió colocarlos a su nombre en una cuenta del Banco Suizo Crédit Suisse. Cuando Sergio Acevedo, entonces gobernador santacruceño anunció la repatriación comenzó a diseñarse una ingeniería legal que tenían como único objetivo el manejo “discrecional” de los más de 1.100 millones de dólares que para 2006 ya tenía la Provincia.

La primera de todas las leyes fue la que impedía el uso de de los fondos extrapresupuestarios para gastos corrientes. Esto lo dispuso Kirchner como gobernador y trece años después habilitó que la Legislatura afecte el dinero para destinar una parte la pago de salarios.

La historia y la ruta de estos fondos está marcada por algunas normativas. En 2005, con Acevedo frente a la gobernación la legislatura aprobó la primera rendición (Ley 2.663) después de años sin conocer el movimiento del dinero que desde 1993 quedaron depositados en el exterior. Estos números generaron sospechas en la UCR. Kirchner sostenía que volverían U$S 554 millones, pero los diputados del FpV admitieron que se incorporaron otros US$ 532 millones al dinero cobrado, sin explicar el origen de ese dinero. Así, los fondos de Santa Cruz en el exterior habían llegado a sumar US$ 1061 millones.

Con la Ley 2.052 decretaron la repatriación del dinero, determinando que el Banco Santa Cruz iba a ser el agente financiero y aún la normativa señalaba que el dinero debía “mantener el objetivo de alcanzar los logros fundamentales de la gestión de esas reservas: el desarrollo estratégico provincial, la preservación de los ahorros y la solvencia fiscal”. Algo que después el FpV modificó por medio de una ley.

Después de 2006 cuando Acevedo renunció a la gobernación, Carlos Sancho ex socio de Máximo Kirchner, asumió frente a la Provincia. Creó entonces una “comisión seguidora” de los Fondos aprobada por el Tribunal de Cuentas, nunca funcionó y fue integrada por Sancho, su ministro de Economía Juan Bontempo y el secretario de Haciendo de aquel momento, Juan Manuel Campillo.

Doce meses después, el ex socio de Máximo renunció y Daniel Peralta se hizo cargo de la gobernación con un exabrupto que le generó un dolor de cabeza a Kirchner: reconoció que los fondos de Santa Cruz nunca habían vuelto. El Decreto 483/08 se oficializó el regreso del dinero, sólo una parte de ellos, que se colocaron en el Banco Nación.

Con ese retorno el FpV aprobó junto con la Ley que aceptaba el estado de cuenta de los fondos, la afectación de los mismos para gastos corrientes. Peralta lo anunció por cadena provincial: U$S 199 millones para aumentar sueldos y resolver el conflicto social de Santa Cruz. Un año después Kirchner sólo permitió que se usen U$S 27 millones para el mismo destino.

Para 2008 el kirchnerismo dio lugar a la Resolución Nº 036 donde se pidió a la Comisión Investigadora de la Administración Pública que confeccione un informe sobre los Fondos: presidida por el FpV, sesionó una sola vez durante diez minutos y argumentaron no tener información.

Alicia Kirchner cerró la ruta de este dinero promulgando en diciembre de 2015 las normativas 3.457, 3.458, 3.459, 3.460 y 3.461, donde se aprueban sin discusión la rendición de los fondos extrapresupuestarios. Para 2012 sólo quedaban 30 mil dólares.

 

fuente CLARÌN

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