La denuncia del fallecido fiscal Alberto Nisman contra la ex presidenta por haber encubierto a Irán en la causa AMIA está a un paso de reabrirse. Desde hoy, la Cámara de Casación está en condiciones de empezar a analizar si revoca la decisión del juez Daniel Rafecas , quien archivó el expediente por inexistencia de delito.

Ayer, la Sala I de la Cámara Federal hizo lugar a la apelación del fiscal Germán Moldes y de la DAIA para que aquella denuncia, rechazada por dos instancias judiciales, sea reexaminada por el tribunal superior.
La cuestión será tratada ahora por la Sala de Casación que integran los jueces Ana María Figueroa, Gustavo Hornos y Mariano Borinsky, quienes deberán resolver sobre los pedidos realizados por la entidad judía y por Moldes para reabrir la causa aduciendo la aparición de nuevas evidencias en el caso.
Según pudo saber LA NACION, Figueroa votaría que no hay un caso, ni siquiera un delito en lo que denunció Nisman y que debe confirmarse el fallo de Rafecas. En tanto, Gemignani y Borinsky fallarían en favor de que se comience a investigar con las 50 medidas de prueba que propuso el fiscal Gerardo Pollicita apenas tuvo el escrito de Nisman en sus manos.
En otra ocasión este recurso llegó a la Casación pero fracasó porque el fiscal Javier de Luca entendió que no había delito. Sin impulso fiscal, el tribunal lo desestimó. Pero ahora, por más que el fiscal De Luca siga sosteniendo la misma postura, la DAIA -como pretenso querellante- sostendrá su propio recurso ante los jueces de la Casación, lo que los habilita a dictar un fallo.

Esta es la denuncia que Nisman presentó el 14 de enero del 2015, cuatro días antes de aparecer muerto en su departamento de Le Parc, en Puerto Madero. Allí acusó a la ex presidenta y a varios de sus funcionarios de haber encubierto el atentado a AMIA de 1994. Nisman aseguró que el Memorándum de Entendimiento firmado por la Argentina e Irán en 2013 habilitaba un pacto que haría caer las circulares rojas de Interpol que pesaban sobre los imputados iraníes del atentado a la mutual judía y que, a cambio, se revitalizarían las relaciones comerciales entre Argentina e Irán.
El fiscal Moldes, enojado por el fracaso de sus apelaciones, llamó a “desratizar” tribunales, en alusión a los funcionarios que frenaron la investigación de la denuncia de Nisman. La Sala I de la Cámara Federal aceptó su recurso y permitió que intervenga la Casación.

Paralelamente, la Sala IV de la Casación, integrada por Borinsky, Hornos y Juan Carlos Gemignani tiene para resolver el caso de la denuncia contra Héctor Timerman por traición a la patria, radicado en el juzgado de Claudio Bonadio, que transitaron familiares del ataque a la AMIA y la DAIA para reabrir la denuncia de Nisman.

 

fuente LA NACIÒN

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