“Gracias por venir”, saludaba un enorme cartel con el rostro del histórico secretario general del sindicato de Comercio, Armando Cavalieri, a sólo metros de la puerta de entrada. La casualidad hizo que esa imagen acompañara ayer el ingreso de más de 1000 industriales a Parque Norte. Allí se desarrolla hasta hoy la conferencia anual de la Unión Industrial Argentina (UIA), en momentos en que su principal preocupación ya no son las importaciones o la crisis brasileña, sino la línea plana que muestra el alicaído mercado interno y, en consecuencia, el hundimiento de la producción nacional.
Pese a que se anunciaron varias medidas para el sector, a casi un año del cambio de gobierno la expectativa trocó en decepción de muchos hombres de negocios que participan de la 22° Conferencia Industrial Argentina. No sólo preocupa el consumo sin reacción, la ortodoxia del Banco Central o el atraso cambiario. El alerta se da principalmente por el timming y el alcance de la llamada “inserción inteligente” en el mundo, que para muchos sigue siendo un misterio de difícil interpretación. La pregunta: ¿la Argentina se abrirá al mundo, como pide el Presidente, sin antes mejorar un costo argentino que el Gobierno reconoce y que deja fuera de juego a varios sectores hoy incapaces de exportar algún producto? Más directamente, ¿hay margen para bajar impuestos y otros costos a las empresas no competitivas en medio de un enorme déficit fiscal heredado? Los industriales no ven respuestas claras.

Las dudas sobre las intenciones del Gobierno crecen. “Carolina Stanley tiene plata para entregar a fin de año, pero Cabrera parece no tener fuerza para hacer cambios de fondo para mejorar los costos locales. Si nos sacan los impuestos podemos ser competitivos”, cuestionó un empresario textil, que tuvo que cerrar una fábrica y echar a cientos de empleados, y que votó por Mauricio Macri .
“¿Cómo está la industria?”, le preguntó LA NACION a José Urtubey a lo lejos. El ejecutivo apuntó su pulgar para abajo. “Cómo va a hacer inversiones el industrial cuando ve que se importa cada vez más de China”, estimó Mario Gualtieri, presidente de la Unión Industrial de la Provincia de Buenos Aires (Uipba), que sin embargo es optimista.

El Gobierno respondió, en parte, a temores, críticas y cuestionamientos con una batería de medidas. Entre ellas, anunció que el nuevo Ahora 18 regirá a partir del 1° de diciembre. Sumará nuevos rubros (línea blanca y autopartes, entre otros) y se extenderá más allá del 31 de enero. Sería hasta marzo y con el fin de apuntalar el consumo.
Pero esa no fue la medida más aplaudida. El ministro de Producción, Francisco Cabrera, anunció que aumentarán los reintegros a las exportaciones fabriles. “Queremos devolver los impuestos internos en plenitud a quienes se esfuerzan por colocar los productos argentinos en el mundo”, afirmó. La frase reavivó el debate sobre los sectores que no pueden vender al exterior por el llamado costo argentino, como textiles, juguetes, calzado o electrónicos, entre otros.

Además del Ahora 18 y los reintegros, el ministro anunció el envío al Congreso de la ley de desarrollo de proveedores locales, la prórroga del régimen de importación de bienes de capital, la mejora del financiamiento -en la ley de mercado de capitales- para pymes y proveedores y la ley que modifica el sistema de ART. Varias de las medidas ya se conocían. “Las medidas están bien orientadas, pero deberían profundizar un poco más”, señaló el licorista Guillermo Padilla. Cristiano Rattazzi (FCA AUtomobile) las aplaudió, aunque señaló que nada es sustentable “sin bajar la inflación”. Adrián Kaufmann Brea, presidente de la UIA, prefirió no opinar.

Fue Miguel Acevedo, presidente de Aceitera General Deheza (AGD), vicepresidente de la UIA y de la cumbre de este año, quien marcó el inicio del debate con el cóctel que hace mella en la matriz productiva. “Hay menores exportaciones a Brasil, poco dinamismo del mercado interno, una amenaza importadora y altos costos locales”, describió.

El secretario de Comercio, Mieguel Braun, iba a tener un rol estelar en el panel sobre “inserción inteligente” en el mundo. Afirmó que el Ejecutivo trabaja en mejorar el acceso a los mercados, integrar cadenas de valor y multiplicar la cantidad de acuerdos con el mundo. El secretario aseguró que no habrá “aperturas indiscriminadas sino integraciones graduales”.

Pero el más aplaudido del panel fue Alfredo Chiaradía, hombre de la casa (es presidente del Departamento de Comercio Exterior de la UIA). Ironizó sobre la ambigüedad oficial que plantea el modelo de inserción, pidió que se tenga en cuenta el valor agregado a la hora aumentar el comercio y reclamó proteger el empleo con políticas activas. “Primero debe haber competitividad sistémica, que potencie industrias y empleos, para dar lugar a una inserción inteligente”, señaló. Recalcó que la Argentina estaba en el puesto 69° del ránking del World Economic Forum (WEF) en 2006 y que ocho años después terminó en el 106.

Tanto Braun como Cabrera destacaron que el Plan Productivo Nacional en marcha tiene un capítulo sobre reforma tributaria y citaron las leyes para las pymes y los autopartistas. “No queremos ser Australia”, dijo Cabrera, para espantar fantasmas.

“Hay que reducir el gasto fiscal. Pero hoy lastimamos la competitividad para sostener un gasto ineficiente”, dijo, entre aplausos, el gobernador salteño, Juan Manuel Urtubey. En ese momento, un industrial bonaerense sacó su celular para mostrarle unos números a sus colegas. Según esas cifras del economista Orlando Ferreres, el empleo público pasó de 2,1 millones a 4 millones de personas entre 2001 y 2015, los planes sociales, de 144.545 a 4,5 millones, los jubilados, de 4 millones a 8,5 millones, y los “dependientes del Estado” de 6,6 millones a 17,5 millones.

Los seis anuncios del gobierno

Desarrollo de proveedores

El Gobierno enviará un proyecto de ley para que las empresas argentinas sean las principales proveedoras en la obra pública. “Queremos que las empresas y las pymes argentinas sean parte central del plan de obras y las licitaciones del Gobierno”, dijo Francisco Cabrera.

Régimen de bienes

Se prorrogará el Régimen de Bienes de Capital con tres cambios: será por cinco años, el nuevo esquema promoverá mayor integración nacional y se establecerán incentivos a los que inviertan en investigación, desarrollo e innovación.

Reintegros

Sin detalles, el Gobierno dijo que habrá más reintegros para los exportadores industriales. Además, lanzaron el Ahora 18.

Más financiamiento

En la ley de Mercado de Capitales se incluyeron novedades para las pymes y empresas proveedoras: dentro de 20 días de emitida la factura, la pyme recibirá el pago, un cheque o un pagaré y podrá negociar ese título para acceder a efectivo.

Nueva ley de ART

El Ministerio de Trabajo impulsa en el Congreso un cambio en el sistema de ART para frenar juicios y la litigiosidad laboral en las empresas.

 

fuente LA NACIÒN

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