Tras propinarle una de las peores derrotas políticas al Gobierno en la Cámara de Diputados, el peronismo no kirchnerista retomó ayer la senda de la negociación con el oficialismo por la modificación del impuesto a las ganancias. Este viraje hacia la moderación se evidenció en dos aspectos: en primer lugar, se anticipó dispuesto a negociar un proyecto diferente al que se votó en la Cámara baja. Segundo, marginó al kirchnerismo en su interlocución con el Gobierno.
El diputado Sergio Massa , líder del Frente Renovador, se reunió ayer con Miguel Pichetto , jefe del bloque de senadores del PJ. “Para nosotros es central la reunión de mañana (por hoy) del Gobierno con el movimiento obrero. Sobre esa base vamos a tomar posición”, enfatizó ayer el senador rionegrino. Lo cierto es que Massa, junto a Pichetto y los dos principales comandantes del Bloque Peronista articulan por estas horas una posición común con vistas a su cita, el próximo lunes, con funcionarios del Gobierno.

El dato más sugestivo es que el kirchnerismo, intransigente en su oposición al Gobierno, no fue participado de estas reuniones peronistas. Massa no quiere reeditar la postal en la que él y su bloque, junto al resto de la oposición, votaron junto al kirchnerismo en la Cámara baja el proyecto de modificación del impuesto a las ganancias contrario a los intereses del Gobierno. El Frente para la Victoria ya anticipó que insistirá en su apoyo a ese proyecto; Massa y Pichetto hicieron trascender su disposición a negociar una nueva propuesta.

“Massa volvió al lugar que ocupó desde un primer momento, el de la moderación en las negociaciones con el oficialismo. Se descarriló un momento hacia el lado del kirchnerismo, pero la interna peronista es feroz: rápidamente Juan Manuel Urtubey (gobernador de Salta) ocupó ese lugar vacío, presentó un proyecto alternativo y criticó ferozmente la media sanción de Diputados que acordaron Massa y Axel Kicillof. Electoralmente eso no le conviene a Massa; por eso volvió a su «avenida del medio» y dejó de lado al kirchnerismo”, interpretó un encumbrado diputado oficialista tras reunirse con el tigrense.

El jefe de la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP), Alberto Abad, les remitió ayer a los interlocutores del peronismo no kirchnerista en el Congreso un paper donde constan las cifras sobre los costos fiscales de los respectivos proyectos en debate: el del Poder Ejecutivo (desestimado en la Cámara alta), el que se aprobó la semana pasada en la Cámara baja y el que propuso el senador Rodolfo Urtubey (PJ), hermano del gobernador de Salta. Distintas voces del oficialismo se inclinan por el del legislador salteño, que se ubicaría en un punto medio entre los otros dos.
En el Frente Renovador miran esta iniciativa con cierto recelo y la consideran demasiado parecida a la que presentó, en su momento, el Gobierno. “El problema sigue siendo el mismo: el Gobierno modifica las escalas del gravamen, pero al no tocar demasiado el mínimo no imponible habilita que más trabajadores asalariados paguen el impuesto, aunque sea en un monto menor. En eso no estamos filosóficamente de acuerdo”, insistió ayer el diputado Marco Lavagna, quien concurrirá, junto a Graciela Camaño, jefa del bloque massista, a la reunión que los jefes de todas las bancadas de ambas cámaras mantendrán el lunes próximo en la Casa Rosada.

En el Frente Renovador coinciden en que Abad exageró a la hora de mensurar el costo fiscal del proyecto opositor votado en la Cámara baja. En esto coincidió con las críticas que le propinó ayer el ex ministro de Economía y actual diputado Kicillof al jefe de la AFIP.

“Es imposible que, como afirmó la AFIP, el “costo” del proyecto aprobado en Diputados ascienda a $ 130.000 millones, ya que coincidiría con -prácticamente- toda la recaudación por el impuesto a las ganancias de la cuarta categoría para 2016, de acuerdo a las estimaciones declaradas públicamente por el oficialismo”, insistió ayer Kicillof.

Carlos Verna

Gobernador de La Pampa

“Que se corrija el proyecto, que se consensúe en que el financiamiento sea posible me parece razonable; lo que no parece razonable es que ahora se acuerden de dialogar y no antes de mandarlo al Congreso”

Miguel Lifschitz

Gobernador de Santa Fe

“Como gobernador de Santa Fe no estoy de acuerdo con que la variable de ajuste sean las provincias. El gobierno nacional tiene que buscar alternativas para atender el reclamo y no perjudicar a las provincias”

 

fuente LA NACIÒN

Comments

comments