No hubo fin de semana ni descanso para los principales operadores políticos y parlamentarios del oficialismo con la reforma de la ley del impuesto a las ganancias como principal objetivo.

El ministro de Trabajo, Jorge Triaca, trabajó hasta anoche para convencer a los integrantes de la flamante CGT unificada, con quienes se reunirá hoy, de aceptar condiciones diferentes a las del proyecto aprobado en la Cámara de Diputados, que los senadores del PJ amenazan con convertir en ley pasado mañana si no se alcanza un acuerdo de consenso con la Casa Rosada.
“Hay buena predisposición, estamos avanzando”, dijo Triaca ayer a LA NACION. Fue un domingo signado por cruces de llamados y atención especial a los movimientos de sindicalistas, legisladores -habrá reunión con ellos el martes a las 17- y gobernadores, que fueron citados “a primera hora del martes [por mañana]” para concurrir a una reunión con las principales espadas del gabinete nacional y, si las charlas son fructíferas, con el presidente Mauricio Macri.
Pero antes de mañana, está hoy, una jornada en la que la opinión del gremialismo acerca de las nuevas condiciones. “La CGT es clave”, afirmaron muy cerca del jefe de gabinete Marcos Peña. “Entendemos que los trabajadores de transporte son los más perjudicados por el Impuesto a las Ganancias” admitió Triaca en declaraciones radiales, sin mencionar el ofrecimiento concreto del Gobierno: que el impuesto a las Ganancias no alcance a las horas extras y los viáticos de ese gremio, concesiones clave para desanudar buena parte del ovillo que hoy preocupa al Gobierno.
A pesar del hermetismo con el que la Casa Rosada maneja la negociación, la suba del mínimo no imponible a una cifra que llegaría a los $ 38.000 para los casados con dos hijos es otra de las mejoras que el Gobierno planea hacer a su proyecto original, que estaba muy por debajo del que finalmente fue aprobado, impulsado por Sergio Massa y el kirchnerismo.

Con el objetivo de disuadir a los sindicalistas, habría no una, sino dos reuniones con los gremios durante la jornada de hoy. Estará presente, además de Triaca, el ministro del Interior, Rogelio Frigerio, que actúa en tándem con los demás negociadores del oficialismo y reporta a Peña.
El titular del bloque kirchnerista en el Senado, Miguel Ángel Pichetto (FPV-Río Negro) mantuvo ayer su tesitura: si no hay acuerdo entre el Gobierno y los sindicatos, el peronismo en el Senado insistirá con el proyecto tal cual fue aprobado en la Cámara de Diputados. “La CGT es, para nosotros, como el río Jordán en la Biblia. Si el Gobierno no lo cruza, no hay para ellos Tierra Prometida y vamos con el proyecto que vino de Diputados”, metaforizaron fuentes del peronismo en la Cámara alta.

Más allá de la dureza de Pichetto y los senadores del PJ, en el Gobierno se respiraba ayer un clima de cauto optimismo.”No estamos pensando en un proyecto que le guste a los 72 senadores. Muchos quieren que nos vaya mal”, afirmaron cerca del Ministro del Interior, Rogelio Frigerio. La referencia era muy clara: de las negociaciones están excluidos los senadores kirchneristas como Marcelo Fuentes (FPV-Neuquén) que insiste en votar el proyecto de Diputados “negocien lo que negocien” el Gobierno y los distintos actores de esta trama.

Negociación

El tiempo, a estas alturas, resulta el bien más escaso. Habida cuenta de lo difícil de la negociación, y de una cuestión de prioridades, el oficialismo postergó un día la reunión prevista para hoy con los jefes de los bloques legislativos. “La idea es tener primero el acuerdo con los sindicatos, el martes la foto con los gobernadores y recién ahí hablar con los legisladores”, afirmaron cerca de Frigerio.

Así las cosas, quedó confirmada la reunión entre el Gobierno y los mandatarios provinciales para mañana a las 11, en el salón de los Escudos de la Casa de Gobierno. “Van a venir muchos”, confiaban en Balcarce 50, más allá de la negativa que ya expresaron gobernadores como Carlos Verna (La Pampa), Alicia Kirchner (Santa Cruz), Alberto Rodríguez Saá (San Luis) y Gildo Insfrán (Formosa) a introducirle cambios al proyecto de Ganancias que se aprobó en Diputados.

“Las facturas políticas para ellos llegarán después”, prometían en Balcarce 50, enfrascados por el momento en un tema único: el proyecto de reforma de Impuesto a las Ganancias.

Paro en el transporte

Horas antes de que los miembros de la CGT unificada se reúnan con los representantes del Gobierno para encontrar un acuerdo por el impuesto a las ganancias, los representantes del sindicalismo pondrán en marcha hoy una serie de paros de transporte que dejarán a miles de usuarios librados a su suerte. En principio, el jefe de la Unión Tranviarios Automotor (UTA), Roberto Fernández, confirmó que no circularán los colectivos entre las 5 y las 7 de la mañana y aunque reconoció que era “una molestia”, afirmó que “acá lamentablemente un poco de presión tenés que hacer”. Los subtes pararán a partir de las 5, y será más grave la situación con los trenes, que en su mayoría no funcionarán entre las 4 y las 12.

 

fuente LA NACIÒN

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