El decreto que modifica la ley de migraciones de nuestro país lleva tan sólo un día, tras su publicación en el Boletín Oficial, y sus consecuencias definitivas son aún insondables. Sin embargo, las opiniones de expertos en el tema no tardaron en hacerse oír: la mayoría de los consultados por LA NACION señalaron que estas modificaciones generarán más presión sobre los migrantes legales que quieren ingresar en nuestro país y harán poco por resolver la problemática de seguridad de fondo.

“Me parece bien que haya mayor regulación de los migrantes. Es un primer paso adecuado en los canales de ingreso legítimo. La regulación que se pretende no sale de la media de otros países. El problema está en los ingresos ilegítimos a nuestro país”, dijo a LA NACION Nicolás Dapena, experto en seguridad de las Naciones Unidas. “Con esta nueva regulación se pone un peso extra sobre aquellos que solicitan un ingreso por las vías adecuadas, mientras que hace falta mejorar los controles fronterizos”, explicó el especialista internacional.
En tanto, la organización Amnistía Internacional expresó en un comunicado su preocupación por una medida que catalogaron de “regresiva” y que, consideran, reduce “el fenómeno de la migración a un debate sobre seguridad nacional”, asociando así al “migrante con delincuente”.

“A diferencia de la legitimidad conquistada por la ley de migraciones, que atravesó un amplio debate y tuvo un gran consenso a nivel local y mundial, el uso de una herramienta de carácter excepcional -como un decreto de necesidad y urgencia- se instala en la vereda opuesta. Para ponerlo claro: esta política restringe derechos humanos contenidos en la Constitución pasando por alto la discusión parlamentaria”, manifestó Mariela Belski, directora ejecutiva de Amnistía Internacional Argentina.
Por el contrario, el director nacional de Migraciones, Horacio García, defendió la medida y aseguró que esta modificación sólo recaerá sobre aquellos extranjeros que “vengan a delinquir”.

“Somos amplios con todos los que vienen a trabajar y sumar al esfuerzo de todos los argentinos y seremos restrictivos con los que vienen a delinquir o hayan delinquido en la Argentina; ahí vamos a ser terminantes y vamos a tratar de expulsarlos”, dijo García en diálogo con TN.
Al respecto, Marcelo Saín, profesor e investigador de la Universidad de Quilmes y ex director de la Escuela Nacional de Inteligencia, dijo: “No creo que si los extranjeros sospechados de cometer delitos dejan de entrar se acabó el problema del narcotráfico. Los números que da el decreto son de mulas que hay en la cárcel. El narcotráfico en nuestro país es bien criollo y con conocimiento y aval del Estado”.

Las cifras a las que hace referencia Saín son parte de los considerandos del decreto: de los presos por delitos de “narcocriminalidad” el 33% de las personas son extranjeras.

Diego Gorgal, ex ministro de Gobierno de la ciudad de Buenos Aires, coincidió en este sentido: “Un mayor control de los inmigrantes no implicará necesariamente una baja en el delito. Sí me parece que es necesario que el país tenga una política migratoria seria sobre las personas, los bienes y los capitales que entran y salen del país y, sobre todo, capacidad de control”.

La reforma migratoria bajo la lupa de los expertos
Nicolás Dapena – Naciones Unidas: “Con esta nueva regulación se pone un peso extra sobre las personas que solicitan un ingreso por las vías adecuadas, mientras que hay que trabajar sobre los canales ilegales de entrada”

Mariela Belski – Directora de Amnistía Internacional en Argentina: “Esta política restringe los derechos humanos obtenidos en la Constitución y pasa por alto la discusión parlamentaria. ?Es lo opuesto a la ley migratoria debatida en el Congreso”

Marcelo Saín – Ex director de la Escuela Nacional de Inteligencia: “No creo que si los extranjeros sospechados de cometer delitos dejen de entrar, se acabó el problema del narcotráfico”

Diego Gorgal – Ex ministro de gobierno porteño: “Un mayor control de los inmigrantes no implicará una baja del delito. Sí creo que es necesario que el país tenga una política migratoria seria”

Los impedimientos para el ingreso de extranjeros

Antecedentes penales

Haber sido condenado o estar cumpliendo condena, o tener antecedentes o condena no firme en la Argentina o en el exterior, por delitos que merezcan según las leyes argentinas penas privativas de libertad. Además de los delitos comunes, se hace mención especial a los delitos complejos: tráfico de armas, de personas, de estupefacientes, de órganos o tejidos, o por lavado de dinero o inversiones en actividades ilícitas

Ocultamiento

Omitir que se tiene antecedentes penales en el país de origen y tener antecedentes de haber participado de alguna organización de crimen organizado, como narcotráfico, trata, trafico de órganos (aunque no haya condena)

Reingreso

Hasta ahora la prohibición de reingreso al país luego de una expulsión era de cinco años. Con la nueva norma será de ocho años por delitos dolosos y cinco años por delitos culposos. Y “sólo con un informe que diga que la persona está en una red de terrorismo se podrá impedir el ingreso o tramitar la expulsión”

Residencia

Se cancela la residencia permanente “a quien hubiese permanecido fuera del territorio nacional por un período superior a dos años o la mitad del plazo acordado, si se trata de residencia temporaria, excepto que la ausencia obedezca al ejercicio de una función pública argentina o se haya generado en razón de actividades, estudios o investigaciones que pudiesen ser de interés”

Delación

Los inmigrantes que hayan pagado para ser traídos al país podrán obtener la residencia y evitar la expulsión si colaboran para dar con el traficante de personas que lo trajo al país

Condenas

En los casos en que sobre el extranjero recayera sentencia condenatoria firme en la Argentina, la misma operará automáticamente, cancelando la residencia cualquiera fuese su antigüedad, categoría o causa de la admisión, y llevará implícita la expulsión

 

fuente LA NACIÒN

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