Después de seis días de paro nacional en el lapso de tres semanas, los gremios docentes hicieron ayer una contundente demostración de fuerza con una marcha masiva a la Plaza de Mayo. Pero a la vez abrieron una suerte de tregua en la puja con el Gobierno, a pesar de que el conflicto por el aumento salarial sigue lejos de traer solución.

Por paradójico que suene, ésa fue la postal que dejó la concentración de miles de docentes de todo el país frente a la Casa Rosada. Los sindicatos con representación nacional, impulsores de la marcha, no se movieron un centímetro de sus demandas al Gobierno: la reposición de la paritaria nacional y una suba salarial superior al 18% que compense la pérdida del poder adquisitivo por la inflación de 2016.

Tampoco el Gobierno modificó su postura. El jefe de Gabinete, Marcos Peña, y el ministro de Educación, Esteban Bullrich, ratificaron que la eliminación de la paritaria nacional no tiene vuelta atrás.

Sin embargo, según pudo saber LA NACION, desde el lunes pasado hay conversaciones informales con los sindicatos, tanto en el plano nacional como en el bonaerense. Así, el paréntesis que ayer plantearon más o menos directamente los gremios (si bien la Ctera anunció que se sumará a la protesta de la CTA el 30 de marzo) se extenderá en principio hasta el 6 de abril, día del paro nacional que encabezará la CGT.

“Vamos a frenar hasta el 6. Es un gesto. La pelota está del lado de ellos. Si tienen un gesto, bien. Si no, no hay más tregua”, sintetizó un dirigente sindical.

También en el gobierno bonaerense ratificaron las conversaciones y encuentros informales a LA NACION. Dejaron en claro, sin embargo, y en línea con el discurso de la Casa Rosada, que convocar la paritaria nacional no es una alternativa. “No es negociable”, dijo un hombre de la gobernadora María Eugenia Vidal a LA NACION. Sí, en cambio, podría haber avances en los otros dos puntos que exigen los gremios.

Respecto de la suba salarial, gana fuerza la posibilidad de acceder al reclamo de recomposición por la inflación del año pasado a través del pago de una suma fija de $ 1000, que hasta ahora los gremios consideraron insuficiente.

“Estamos viendo de qué partidas del presupuesto sacar la plata. No podemos hacer la gran Scioli 2015: ofrecer un aumento que después tuvimos que pagar nosotros”, añadió la fuente oficial. Tampoco está previsto revisar los descuentos a los docentes que se sumaron a la huelga.

El otro punto en el que podría haber coincidencia es el de la amenaza de sacarles la personería gremial a los sindicatos que pararon. “Eso es conversable”, admitieron, en tanto, en La Plata.

En la Plaza de Mayo, los discursos estuvieron a cargo de los referentes de los cinco gremios nacionales, los mismos que hasta el año pasado participaban de la paritaria.

“Si el Gobierno no escucha a estos miles de docentes, el conflicto no se va a solucionar. La llave de la solución la tiene el Gobierno, no los trabajadores. Si Macri y Esteban Bullrich no nos convocan, el conflicto va a seguir”, exclamó la secretaria general de la Ctera, Sonia Alesso, en el cierre del acto.

Alesso anunció un paro de la Ctera para el jueves próximo. Hasta ayer, sin embargo, esa medida de fuerza estaba en suspenso. El jueves 30 las dos CTA harán una jornada de lucha que incluirá una marcha, pero no una huelga. El resto de los gremios con representación nacional (UDA, Sadop, CEA y AMET) acordaron que la tregua con el Gobierno se extenderá hasta el 6 de abril. La Ctera se plegaría a ese consenso y pararía, de no haber avances en la negociación, junto con la CGT. No antes.

En el cierre de su mensaje, Alesso cuestionó la expresión de Macri según la cual los chicos que no pueden acceder a la educación privada “caen” en la educación pública.

“El Presidente y el ministro de Educación nos han agraviado a los maestros y a los estudiantes porque ninguno de los que están acá cayó en la escuela pública. Los maestros tenemos valores, no tenemos precio ni nos arrodillamos”, bramó la jefa de la Ctera, ya disfónica.

La marcha congregó a docentes de todo el país. Llegaron columnas desde el Nordeste, el Noroeste, Cuyo, la región pampeana y la Patagonia. Los organizadores calcularon la concurrencia en 400.000 personas. Para la policía fueron 30.000. Muchos siguieron los discursos desde lejos, a través de pantallas gigantes.

También Sergio Romero apuntó en su discurso contra el presidente Macri y el ministro Bullrich. El secretario general de la UDA repasó y buscó desarticular los argumentos oficiales frente a la negociación. Cuestionó que el aumento ofrecido hasta ahora ronde el 18%, arremetió contra los gobernadores por haber aceptado ese techo (“Son alcahuetes de Macri”, les dedicó) y acusó a Bullrich de “mentir” cuando afirma que el Gobierno no paga sueldos docentes.

“Todos nosotros cobramos el Fonid (Fondo Nacional de Incentivo Docente) que se paga con aportes nacionales”, retrucó. Además, reiteró que el reclamo por la paritaria madre está intacto. “Sin paritaria nacional no hay tregua”, exclamó el dirigente Romero.

También hablaron el secretario gremial de Sadop (privados), Pedro Bayúgar; el secretario general de la Confederación de Educadores Argentinos (CEA), Fabián Felman, y su par de la Asociación del Magisterio de la Enseñanza Técnica (AMET), Sara García, quien reclamó: “Queremos paritarias ya y lo vamos a cumplir”.

Respaldos y unidad

En la primera fila del escenario, montado de espaldas a la Casa Rosada, cerca de la Pirámide de Mayo, estuvieron el jefe del Suteba, Roberto Baradel; los líderes de la CTA, Hugo Yasky (enfundado en un guardapolvo blanco), y de la CTA Autónoma, Pablo Micheli. También se hicieron un lugar el jefe de La Bancaria, Sergio Palazzo, y el dirigente de la UOM, Francisco “Barba” Gutiérrez. Cuando promediaba el acto, se sumó Estela de Carlotto.

El titular de UDA llevó el respaldo de Pablo Moyano, del gremio de los camioneros, quien transmitió su apoyo a los docentes en una carta.

Decididos a mostrar unidad, todos se agarraron de la mano para el final. Cayeron papelitos celestes y blancos y sonó el Himno Nacional en la versión de Charly García. A más de uno le costó seguirlo. Para alivio de muchos, el sonidista apagó el audio antes del final. El “O juremos con gloria morir” fue a capela.

Un conflicto sin solución

Convocatoria

La marcha de ayer congregó a docentes de todo el país. Llegaron columnas desde el Nordeste, el Noroeste, Cuyo, la región pampeana y la Patagonia. Los organizadores calcularon la concurrencia en unas 400.000 personas, mientras que para la policía hubo sólo 30.000

Reclamo

Los sindicatos con representación nacional prácticamente no se movieron de sus demandas al Gobierno. Esto es, que reponga la paritaria nacional y que ofrezca una suba salarial superior al 18 por ciento que incluya la pérdida de poder adquisitivo por la inflación del año pasado

Respuesta

El jefe de Gabinete, Marcos Peña, y el ministro de Educación, Esteban Bullrich, ratificaron que la decisión de eliminar la paritaria nacional no tiene marcha atrás. Desde el lunes, sin embargo, hay conversaciones informales con los sindicatos

El testimonio de los docentes en la plaza

Beatriz Quintana

Maestra de primaria, escuela 6418, de Rosario

Beatriz es docente de la escuela 6418 Vera Peñaloza, de Rosario. Viajó desde la provincia de Santa Fe ayer por la mañana y se volvió apenas terminó la marcha, pasadas las 17. Si bien apoyó las medidas de fuerza de las últimas tres semanas, esta maestra rosarina se mostró pesimista en cuanto a una pronta resolución del conflicto docente. “No creo que escuchen. Siempre que ofrezcan algo van a ofrecer lo mínimo y no alcanza”, dijo.

Juan Pablo Fort Flanagan

Profesor de inglés en Villa Soldati y Lugano

Fort Flanagan sostenía un cartón con fotos del presidente Mauricio Macri y de la gobernadora bonaerense, María Eugenia Vidal, a los que calificaba como “insuficientes” y “aplazados”. Si bien este profesor de inglés de escuelas de Villa Soldati y Lugano lamentó la politización de la marcha de los maestros, cuestionó a la dirigencia por “desprestigiar” a la profesión docente

Eloy Alcalá

Referente de las escuelas técnicas de Salta

Alcalá hizo un largo viaje desde Salta con un solo objetivo: llegó anteayer a la Capital exclusivamente para participar de la movilización en plena puja salarial. Si bien está conforme con el acuerdo semestral al que llegaron los docentes en su provincia, lamentó los “recortes” de los programas de equipamiento de escuelas y de capacitación. Además advirtió que el “conflicto recién empieza” y que “el Gobierno va a tener que ceder”

Marina

Maestra de la escuela 12 de villa crespo

Con un cartel en el que se ofrecía a “enseñarle” al Presidente a “respetar la ley” y convocar a una paritaria nacional, esta maestra de la escuela 12 de Villa Crespo denunció que el Gobierno impulsa “el vaciamiento de la escuela pública” y que la marcha de ayer fue para “defender el sistema público” antes de que el macrismo “haga un desastre”. Además minimizó el impacto de los paros docentes desde que comenzó el ciclo lectivo y aseguró que “siempre se recuperan” los días perdidos

fuente LA NACIÒN

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