En una derivación del caso Ciccone, donde Amado Boudou espera ir a juicio, un fiscal pidió indagar al gobernador de Formosa, Gildo Insfrán, por beneficiar al supuesto testaferro del ex vicepresidente Alejandro Vandenbroele, con un contrato innecesario por $ 7,6 millones para refinanciar la denuncia pública de esa provincia.

El pedido al juez federal Ariel Lijo lo realizó el fiscal Jorge Di Lello, quien entendió que Insfrán tuvo una “participación clave en la maniobra investigada”, puesto que dictó actos administrativos que permitieron la contratación.

Lijo ya indagó por esta causa a Boudou y a Jorge Melchor, director del Fonfipro, un fondo provincial de donde salió el dinero. Pero nunca citó a Insfrán. Ahora el fiscal Di Lello, como lo había hecho antes su antecesor en esta causa Carlos Rívolo, insistió en indagar como sospechoso al gobernador, que comanda la provincia ininterrumpidamente desde hace 22 años.

Vandenbroele se presentó en Formosa como titular de la firma The Old Fund, la misma que se quedó con el control de Ciccone Calcográfica, la imprenta que imprimía papel moneda. El juez Lijo, en otra causa, entendió que Vandenbroele era el testaferro de Boudou y que controlaba la firma en su nombre.

Paralelamente, el magistrado desestimó una recusación en su contra y rechazó apartarse de la pesquisa contra Boudou y quien fuera su socio, José María Núñez Carmona. Esa decisión de Lijo pasará ahora a manos de la Sala I de la Cámara Federal porteña, con lo cual se demorará una resolución sobre las situaciones procesales de Boudou, Núñez Carmona, Vandenbroele y otros ya indagados.

Ahora, el fiscal Di Lello pidió indagar también a Insfrán y a quien fue su ministra de Economía provincial en 2009 Inés Lotto de Vecchietti.

El gobierno de Formosa y Vandenbroele firmaron en marzo de 2009 un memorándum de entendimiento para que el empresario realizara un asesoramiento en la reestructuración de la deuda pública de la provincia. The Old Fund no tenía empleados, ni antecedentes en la reestructuración de entes públicos, ni certificado fiscal para contratar con el Estado, y el gobierno de Formosa reconoció que nunca le dio a la compañía información financiera ni jurídica.

Los testigos, funcionarios del área de Economía de la provincia, dijeron que la tarea debía hacerla el ministerio y no una consultora privada. Vandenbroele se presentó directamente ante el Fonfipro -al que luego el Ministerio de Economía formoseño derivaría las gestiones y contrataciones necesarias- para ofrecer asesoramiento para la reestructuración de la deuda de esa provincia.

La maniobra

The Old Fund facturó y cobró por el trabajo $ 7.667.161,30 y parte del dinero fue derivado a la sociedad Estrategias de Imagen y Comunicación SRL, cuyo gerente era Martín Cortés, quien era director y accionista del Banco de Formosa y socio de dos empresas que tienen el mismo domicilio que la compañía de Vandenbroele, según la causa.

La reestructuración de la deuda de Formosa fue acordada por Insfrán y Boudou, entonces ministro de Economía, a través de una adenda (agregado), que fue ratificado por un decreto provincial y una resolución del ministerio.

Se sospecha que la maniobra delictiva consistió en la simulación de un asesoramiento profesional, que en realidad no se cumplió. Para la fiscalía, The Old Fund era “una empresa improvisada, a los efectos de vehiculizar el negocio espurio”.

Algunos datos llamaron la atención en la contratación de The Old Fund: que cobrara con la factura N° 3 de su talonario recién impreso (la uno y la dos fueron anuladas); que la cuenta donde recibió los $ 7,6 millones tuviera $ 19 de saldo, y que la carpeta de The Old Fund formalizando la propuesta de reestructuración de la deuda ingresara en el Fonfipro un sábado a las 6 de la tarde.

fuente LA NACIÒN

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