El procesamiento de Cristina Kirchner por la causa Los Sauces sigue dando que hablar. Ayer, el fiscal Carlos Rívolo aseguró que la ex presidenta y sus hijos, Máximo y Florencia Kirchner, “claramente” podrían terminar yendo a la cárcel si fuesen condenados porque “la pena mínima es de cinco años” de prisión. El fiscal aclaró, sin embargo, que esto ocurriría si se mantuviera el cargo de asociación ilícita.

En tanto, el ministro del Interior, Rogelio Frigerio, recogió el guante de las acusaciones de Cristina, quien aseguró que estos procesamientos son parte de un plan orquestado por el Gobierno.

“Es lógico que piense así porque durante doce años el kirchnerismo se manejaba así: le daban órdenes a la Justicia y la Justicia muchas veces acataba esas órdenes”, dijo el funcionario en diálogo con Radio La Red.

Cuando se conoció el procesamiento que dictó el juez Claudio Bonadio, Frigerio había tuiteado: “Hoy la Justicia actúa de manera independiente y cuando procesa o deja de procesar a alguien es una decisión autónoma del Poder Judicial como corresponde en una república”.

El ministro de Justicia, Germán Garavano, también fue consultado al respecto, pero prefirió evitar los pronunciamientos. Dijo en Radio El Mundo que “no hay que apresurarse” y que “sólo cuando la causa se eleve a juicio, quedará demostrado si es la líder de una banda delictiva o no”.

Finalmente, la titular de la Oficina Anticorrupción, Laura Alonso, confió en que “el juez Bonadio hizo lo que hizo porque tiene las pruebas”.

Referentes del kirchnerismo, en cambio, criticaron con dureza la decisión de Bonadio. Un caso fue el del diputado nacional y líder de la bancada del FPV, Héctor Recalde. “El juez Bonadio en la misma resolución declaró su incompetencia en el caso. Tiene una cuestión personal con Cristina, desde la venta de dólar a futuro (otra causa por la que fue procesada)”, dijo.

Incidentes en La Matanza

La apertura de sesiones del Concejo Deliberante de La Matanza terminó ayer a las piñas. La pelea empezó cuando los concejales de Cambiemos decidieron retirarse de la sala de la Universidad de La Matanza donde se hizo la ceremonia. El bloque de Cambiemos acusó al presidente del cuerpo, Ángel Aisa (FPV), de no “evitar el clima hostil” y las “agresiones” contra un grupo de ediles. Desde el PJ denunciaron que fueron sus pares macristas los que iniciaron los incidentes.

fuente LA NACION

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