En la jerga parlamentaria, aplazar una iniciativa en su tratamiento se denomina “cajonear”. Esto es lo que le sucederá al voluminoso pedido de juicio político contra el presidente de la Corte Suprema , Ricardo Lorenzetti , que presentó Elisa Carrió la semana pasada en la Cámara de Diputados . Sus socios políticos, empezando por el propio presidente Mauricio Macri y el ministro de Justicia, Germán Garavano , no tienen intención alguna de sembrar un conflicto con el jefe del máximo tribunal. Al menos por ahora.

“Yo he dicho públicamente que las denuncias de Carrió son a título personal, como presidente o gobierno no las compartimos”, enfatizó, cortante, el jefe del Estado durante el fin de semana.

Garavano siguió ayer la línea marcada por el Presidente. “Nosotros con la Corte tenemos una muy buena relación institucional que se relaciona directamente con su presidente, así que lamentamos la situación”, sostuvo, y dijo que el tema (del juicio político) lo ven “con mucha cautela y prudencia” porque “sin duda complica los vínculos” con el máximo tribunal.

“Carrió es una diputada del espacio del Gobierno y su pedido deberá ser analizado en la Comisión de Juicio Político (de la Cámara baja), que antes debe entender en el tema de (Alejandra) Gils Carbó, que tiene tratamiento preferencial”, sentenció Garavano.

En rigor de verdad, aquí no se trata de una simple cuestión de prioridades. Son dos casos políticamente distintos: a Gils Carbó, procuradora de la Nación desde los tiempos de Cristina Kirchner, el Gobierno la quiere desplazar cuanto antes de su cargo por su afinidad con el kirchnerismo. El oficialismo está convencido de que ella, junto con un grupo de jueces y fiscales afines, es la que motoriza las decenas de denuncias por corrupción que salpican a funcionarios de su gobierno.

Sin embargo, pese al disgusto que les causa Gils Carbó, el oficialismo no puede avanzar con el juicio político en su contra. Está frenado en la Cámara baja. “No tenemos la mayoría suficiente en el recinto”, admiten. Impotente, confían en que la Justicia avance en la causa penal en la que es investigada por supuestas irregularidades en la compra del edificio de la Procuración General. “Si resulta procesada, a la oposición le resultará difícil defenderla”, se esperanzan.

Contraste

Con Lorenzetti, en cambio, la relación se volvió más armoniosa pese a algunos chispazos iniciales.

El contraste entre ambos lo marcó el propio presidente Macri durante su reciente entrevista con Mirtha Legrand.

“(Gils Carbó) no es una procuradora independiente. Es una militante del kirchnerismo. Le pedí que se retire, pero no se retira. No está bien. Está detrás de todas las denuncias que motorizaron en contra de mí. Ni en el Correo, ni en Avianca, ni en Panamá Papers hay un hecho de corrupción”, fustigó.

Cuando se le preguntó por Lorenzetti, su tono cambió. “Tengo una gran relación. No comparto lo que dice Carrió. Creo que la Corte tiene un gran compromiso con la gobernabilidad”, elogió.

La líder de la Coalición Cívica es consciente de que no tiene el apoyo de sus socios para avanzar contra Lorenzetti. “Hay que tener paciencia. Tal vez cajoneen el pedido de juicio político ahora, pero quién sabe más adelante -confió un allegado a la diputada Carrió-. Sin ir más lejos, hay que recordar lo que sucedió con la mayoría automática menemista de la Corte Suprema: durante años se cajonearon los pedidos de enjuiciamiento. De repente el viento político cambió y, en poco más de un año, el Congreso los expulsó.”

Carrió, dicen en su entorno, sabe esperar. Pero igualmente les mandó ayer un mensaje a sus socios. En rigor, lo hizo el partido que lidera, la Coalición Cívica; en un comunicado, se recordó que muchas de las denuncias por corrupción contra el kirchnerismo, que al principio fueron ninguneadas pero que años después tuvieron cauce en la Justicia, fueron promovidas en su momento por Carrió.

“Los ataques, los pactos políticos de impunidad, las denuncias, y las mafias fueron enfrentadas en soledad por Elisa Carrió y la Coalición Cívica ARI”, se enfatizó en el comunicado. Creamos y creemos en Cambiemos para eliminar las mafias que enfrentamos en soledad”, suavizó, con un mensaje conciliador.

fuente LA NACION

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