El hoy ex secretario de Recursos Hidrocarburíferos, José Luis Sureda, le presentó anteayer por la tarde su renuncia indeclinable al ministro de Energía, Juan José Aranguren . Ayer se conocieron los duros términos en que se fue el primer funcionario que renuncia en esa cartera.

“Ya es tarde para dar rienda suelta al ego o al bolsillo. Pero mucho más tarde para torcer mis convicciones que, poco a poco fui descubriendo, no son las suyas”, criticó Sureda en la nota dirigida a Aranguren. Y agregó más adelante: “La distancia entre mis convicciones y su estilo de gestión llegó a ser tan grande que me enfrenté a un dilema de hierro. O mis convicciones o su autoritarismo”.

Hacia el final, Sureda sostuvo: “Jamás podrá usted gestionar con éxito sin un equipo. Y sin confianza ni respeto, no hay equipo”.

Sureda decidió renunciar anteayer, luego de acumular diferencias en la gestión con su jefe, que explotaron cuando un colaborador del ministro impidió el ingreso al edificio de Taos Turner, corresponsal en el país del diario The Wall Street Journal.

El periodista había ido al Palacio de Hacienda, donde funciona el Ministerio de Energía, para mantener una reunión con Sureda, a quien conoce desde hace una década. Ante la consulta a los colaboradores de Aranguren, le negaron el ingreso al edificio, porque no estaba autorizado a estar en el lugar.

Ayer Sureda habló con el programa Vuelo de Regreso, por FM Millenium, y aclaró algunos de sus conceptos. Sostuvo en la entrevista que Aranguren “no gestiona con sentido de equipo. Eso hizo que yo no esté dando todo lo que puedo dar. Por ejemplo, que me entere de algunas gestiones no por él sino por trascendidos, o por los medios, cuando eran temas que me competían a mí. Por lo que tendría que haber tenido una mayor cercanía o contacto para que yo pudiera hacer mejor mi trabajo”. Y reconoció que no le gustan las renuncias políticamente correctas. “No me parecen leales para con nuestros mandantes”, aclaró.

Pese a las críticas y a la renuncia, Sureda reconoció algunos aspectos positivos de Aranguren. “Tiene una enorme capacidad de trabajo, tiene una integridad a prueba de balas, eso lo puedo decir y no tengo dudas que es así. Pero creo que es una persona como él mismo se identifica, un vasco cabeza dura, y no escucha”, concluyó.

Es probable que su lugar sea ocupado por David Tezanos, el interventor del Enargas, que regula al sector gasífero. Su última tarea importante al frente del organismo fue conducir la negociación con las empresas que derivó en la revisión de tarifas que llevó a los aumentos de gas que se aplicaron el primer día de este mes y obligó a las empresas a renunciar a juicios contra el Estado.

fuente LA NACION

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